Una nueva estrella...

Una nueva estrella...

domingo 19 de julio de 2009

Querido Ascenso: Vélez... el primer campeón profesional

En 1943 la AFA declaró profesional a los torneos de Segunda División. Vélez ganó el campeonato y ascendió a Primera. Fue el último año en el fútbol de los sábados del actual campeón del fútbol argentino.

El profesionalismo llegó a la Primera División en 1931, aunque los jugadores cobraran desde hacía muchísimo tiempo, etapa que se denominó amateurismo marrón. Sin embargo, cuando se unificó finalmente el fútbol argentino en noviembre de 1934, los clubes de Segunda División siguieron siendo amateurs, aunque, claro, sus jugadores cobraban. Pero tenían contratos privados que no figuraban en las oficinas de AFA. Esta irregularidad se resolvió a partir de 1943. Fue el primer punto que se trató en asamblea del 5 de abril de ese año (Boletín N° 802). "Artículo 1. Desde el 1° de enero de 1943 el profesionalismo se hará extensivo a los equipos de segunda división de clubes de segunda categoría".Vélez había descendido a Segunda en 1940. La campaña había sido mala, pero también se vio perjudica por irregularidades producidas en la última fecha en el partido entre Atlanta – que también estaba comprometido con el descenso- e Independiente. Al final el primer tiempo, Atlanta ganaba, sorprendentemente, 6-0. En la parte final, Independiente marcó 4 goles. A la temporada siguiente, José Pedro Battagliero, el más destacado hombre bohemio, fue transferido a Independiente. En el torneo de 1941 el campeón fue Chacarita y Vélez finalizó cuarto. Al año siguiente, Rosario Central se quedó con el ascenso y Vélez se ubicó en el tercer puesto. A mediados de 1942, Víctorio Spinetto, ex volante central del club, se hizo cargo del equipo. Se quedaría como director técnico por más de 10 años. El torneo de 1943 comenzó el 17 de abril y Vélez venció como visitante ante Tigre, por 3-2. El diario El Cabildo tituló: "Un significante triunfo obtuvo Vélez en su primer match por el Ascenso a Primera". Vélez se mantuvo en los primeros puestos del torneo, pero la punta hasta la 10ª. fecha se la repartieron Argentinos, Quilmes y Temperley. A la fecha siguiente, alcanzó el primer puesto compartido con Argentinos y Quilmes. En la 13ª. Fecha, el equipo de Liniers (el año anterior había inaugurado su actual estadio, por entonces de madera), venció como visitante a Argentinos 2-0 y quedó como único líder, posición que mantendría durante todo el torneo. Cuando comenzó la segunda rueda y tras golear a Tigre por 4-1, Vélez había logrado hilvanar 9 victorias consecutivas. La racha se cortó a la fecha siguiente al empataron con Quilmes 0-0, partido en el que el arquero Miguel Rugilo salvó el invicto al atajarle un penal a Juan Ramón Santos. El 20 de noviembre, cuando aún faltaban tres fechas para finalizar el torneo, Vélez goleó 5-2 a Dock Sud en cancha de Ferro y se consagró campeón. "La conquista de Vélez Sarsfield es el premio que merece el entusiasmo, no sólo de sus jugadores sino también de sus dirigentes preocupados constantemente por el progreso de la entidad y también de sus asociados y partidarios que con su constante aliento hicieron más fácil la notable campaña del team", escribieron en el diario El Cabildo. La capacidad dirigencial de José Amalfitani, quien había asumido la presidencia cuando el equipo descendió, comenzaba a ser destacada por la prensa. Tras la conquista del título, la Comisión Directiva emitió el siguiente comunicado: "La C.D. del Club Atlético Vélez Sarsfield manifiesta, que si bien comparte el criterio de que las operaciones de transferencias de jugadores proceden en situaciones especiales, estima que en las presentes circunstancias no hay ninguna razón de carácter económico o técnico para que el club acepte propuestas, discuta condiciones o contraiga compromisos para negociar transferencia alguna de jugador que actualmente le pertenezca. En consecuencia, ha resuelto en su reunión de anoche declarar que, en ningún caso, tomará en cuenta las proposiciones que se le puedan formular en el sentido indicado". La idea, claramente, era mantener la base para sostener una buena campaña en Primera y no sufrir un nuevo descenso. El objetivo se cumplió con creces. Vélez, después de River, Boca e Independiente, es el equipo que más tiempo lleva jugando en Primera División en forma ininterrumpida: 66 años. Con el tiempo, llegaron los títulos. Ya acumula 7 locales y 5 internacionales.

Fuente: Clarin.-

"Con el título bajo el brazo..."

Montoya no cae: campeonato con Vélez, un premio a manos de Fillol y ahora, su hija: "No lo puedo creer

Agustina, Mía y Sofía, sus sobrinas, revolotean por el lugar. Su mujer, Mariana, luce feliz su panza de ocho meses e invita unos cafés. Mientras, el arquero del campeón, Germán Montoya, se acomoda en una silla para recibir a Olé en la calidez de su hogar. "No vemos la hora de que nazca Jazmín, estamos ansiosos y felices", dicen a coro Germán y Mariana, y sus sonrisas lo dicen todo, resumen la emoción de la espera... Y de su actualidad futbolística: el cordobés muestra el trofeo y el cuadro que le regaló uno de sus ídolos, el Pato Fillol, por haber sido el mejor arquero del Clausura. -¿Cómo canalizás tantas emociones? Campeón y encima con la valla menos vencida del torneo.-Con mucha felicidad. El otro día tuve la posibilidad de conocerlo personalmente al Pato Fillol y fue una alegría enorme. Todavía no lo puedo creer. Son emociones que uno trata de compartirlas con el grupo, siendo agradecido con todo el cuerpo técnico y con toda la gente que trabaja en el club. Uno no se olvida de todo el esfuerzo que hicieron los dirigentes en el 2007 cuando me tocó la posibilidad de venir. Todas estas cosas me hacen más fuerte para seguir.-Encima en un mes va a nacer Jazmín, tu primera hija. ¿Algo más?-Me sorprendió todo y de buena forma. Compartir el título con la familia, amigos... Y después el hecho de poder formar una familia. Es una experiencia nueva, me llena de incertidumbre. Pero me siento con ganas y capacitado para ser papá primerizo.-¿Imaginás ser un padre celoso en un futuro?-Esperemos poder tener la tranquilidad necesaria y no ser tan cuida. Con las nenas es difícil, va a costar.-¿Al final todos los bebés vienen con un campeonato bajo el brazo?-Ja. Uno no les quería meter presión, porque algunos todavía no han nacido, ¡pero sí! Cacace tuvo su primer hija hace una semana. Falta poco para que nazcan la mía, la de Barovero y también el bebé de Somoza, el único varón de todos. Vienen con un campeonato bajo el brazo.-Razzotti cumplió y se cortó el pelo. ¿Va a haber gastadas el lunes?-Seguramente, ja. Pero no porque le haya quedado mal, sino porque no me lo imagino con el pelo corto. -¿Y Montoya?-Yo no sé si pelado, pero algo vamos a tener que hacer, vamos a ver...

Fuente: Diario Ole.-

"Nunca más hago promesas"

Razzotti cumplió con Olé: se cortó el pelo luego del título. Ahora espera que se resuelva su contrato.

El volante del Fortín, Franco Razzotti, demostró ser un hombre de palabra y se cortó el pelo, tal como le había prometido a Olé semanas atrás si su equipo daba la vuelta: "Iba a pelarme, pero probé con la cresta y gustó", reveló Tato, como lo llaman sus familiares y amigos. El volante, pedido por Gareca, todavía no resolvió su situación contractual con Vélez, a pesar de haber sido uno de los cinco titulares que estuvieron en cancha todos los partidos, junto a Montoya, Papa, Domínguez y López.-Cumpliste la promesa.-Sí, algunos me dicen que soy otro, ja (ríen a coro sus amigos Rodrigo, Nacho y Jorge). Por suerte tuvo buena repercusión y le gustó a mi novia, si no iba a tener un problema, ja.-¿Cómo te imaginás el recibimiento del plantel?-Y, seguro me van a gastar un poco, son terribles los muchachos.-¿Te quedás en Vélez?-No sé. Estoy negociando mi contrato con los dirigentes. Vamos a ver qué me ofrecen. Desde el 30 de junio que no tengo ningún vínculo con el club.-¿Vos querés quedarte?-Sin dudas. En Vélez estoy muy bien, es un gran equipo, con buena gente y me gustaría seguir ganando cosas con esta institución, pero hoy priorizo lo económico y si me tengo que ir a afuera, me iré.-¿Tenés alguna oferta?-Siempre hay algo. No es nada concreto pero sé que están haciendo sondeos.-¿Qué liga te gusta?-En la italiana me desenvolvería muy bien porque el fútbol es más físico, aunque trato de no pensar. Ojalá arregle y me pueda quedar en Vélez.

Fuente: Diario Ole.-

jueves 16 de julio de 2009

Salta será sede de la Copa de Invierno

Vélez, Independiente, Atlético Tucumán y Juventud Antoniana participarán del cuadrangular de invierno. Se jugará en el Martearena del 2 al 9 de agosto.
El secretario de Deportes, Francisco Palópoli, rubricó este miércoles en Capital Federal el acuerdo para la realización del torneo de fútbol de invierno. “Es un orgullo poder recibir a tres equipos de primera división en nuestra ciudad”, comentó el funcionario.
“Para Salta será un gran espectáculo poder ver al último campeón -Vélez- y a un grande como Independiente. Además tendremos presencia fuerte del norte con Juventud y Atlético Tucumán”, agregó.

Fuente: Cadenaglobal.com.ar

LA FIESTA DEL CAMPEON EN MAR DEL PLATA

De Villa Luro salió el nuevo campeón y en Mar del Plata se vive a todo color! ¡Sí, si, señores! Vélez es el Campeón del Torneo Clausura y La Peña El Fortín de Mar del Plata te invita a festejarlo con una cena show frente al mar: pachanga, sorteos y mucho VÉLEZ!
Disfruta de una noche espectacular con la gente del fortín en el Restaurante El Mirador Cabo Corrientes, en el Paseo Jesús de Galíndez y Martínez de Hoz -Cabo Corrientes-. La cita será el sábado 25 de julio, a partir de las 21.30hs. Reservá tu lugar con tiempo. Vélez está de fiesta y su primera peña del mundo, también.
Menú: Tabla de quesos y fiambres. Pollo al verdeo con guarnición o Raviolón Mirador.
Postre: Helado.Bebidas: Gaseosa o Agua mineral. Vino Estancia Mendoza o Cerveza Quilmes para 2 personas.
Valor de la entrada: $60.- por persona
Entrada al lugar por ambas calles. Estacionamiento en Paseo Galíndez y por Martínez de Hoz.
Podés conseguir tu entrada acercándote a nuestro local, en la calle Bolivar 3367 -Entrepiso del Club Gral. Mitre-, el martes 14 o jueves 16 de julio de 19 a 21hs. Ante cualquier duda o consulta, comunicate al (0223) 480-0759 -Osvaldo-.
Eduardo Erenchun

Prensa y Difusion

LA FIESTA DEL CAMPEON EN TUCUMAN

La fiesta y los festejos de los hinchas Fortineros van de norte a sur, y de este a oeste de todo el territorio Argentino.
Los hinchas Tucumanos de la Peña de esa Ciudad se reunieron el pasado Domingo 12 de Julio a comer un gran asado gran! gaseosas, fernet y vino para brindar por este nuevo logro, este nuevo Campeonato.
Le agradecemos a Fernando Olmedo (Presidente de esta Peña), por la información, próximamente agregaremos fotos del evento.Les recordamos a todos los que quieran conocer mas de esta peña, pueden ingresar a su sitio web, http://www.fortintucumano.com.ar/ y para comunicarse con ellos vía mail escribirles a info@fortintucumano.com.ar

LA FIESTA DEL CAMPEON EN SAN JUAN

Los Hinchas de Vélez Sarsfield siguen brindando y festejando por el titulo conseguido, la Peña de San Juan invita a los hinchas que quieran concurrir a “La Fiesta del Campeón” que se realizara en esa Provincia mañana Viernes 17 de Julio. Comienzo: 22:00hs.Lugar: "El quincho de Néstor" (Callejón Montenegro s/numero) en caso de no ubicarse en el lugar o cualquier tipo de duda, comunicarse al 2644460493 (Néstor Nieto, Presidente de la Peña)
A continuación detallamos el Menú… Entrada: Empanadas.Plato Principal: Plato De Paella Casera.Bebidas: Coca Cola, Sprite, Cerveza, Fernet y Obvio que va haber Vino Sanjuanino.Postre: Copa Helada.Valor De Costo: $20Hay Que Llevar: Vajilla (palto, cubierto y vaso), bebida que vallas a tomar y la camiseta de Vélez puesta.Lugar: "El Quincho de Néstor" Callejón Montenegro s/n Cualquier Consulta Que Se Comuniquen Al Numero 2644460493, Néstor Nieto.Confirmar asistencia al numero dicho anteriormente antes del día Jueves 16/7 a las 12:00 Horas.

miércoles 15 de julio de 2009

Poesia por Velez


Cuento: El Hincha...

Bueno gente acá les dejo un cuento de fútbol. Escrito por Mempo Giardinelli, "El Hincha", es el mejor cuento de fútbol de la historia argentina.

El 29 de Diciembre de 1968, el Club Atlético Vélez Sarsfield derrotó al Racing Club por cuatro tantos a dos. A los noventa minutos de juego, el puntero Omar Webbe marcó el cuarto gol para el equipo vencedor que, diez segundos después, se clasificaba Campeón Nacional de fútbol por primera vez en su historia. A la memoria de mi padre, que murió sin ver campeón a Vélez Sarsfield. -¡Goooooool de Velesárfiiiiiillllllll! -gritaba Fioravanti.-¡Goooooool de Velesárfiiiiiillllllll! - gritaba Fioravanti.-¡Gol! ¡Golazo carajo, saltó Amaro Fuentes, golpeándose las rodillas frente al radiorreceptor. Había soñado con ese triunfo toda su vida. A los sesenta y cinco años, reciente jubilado de correos y todavía soltero, su existencia era lo suficientemente regular y despojada de excitaciones como para que sólo ese gol lo conmoviera, porque lo había esperado innumerables domingos, lo había imaginado y palpitado de mil modos diferentes. Nacido en Ramos Mejía, cuando todo Ramos era adicto al entonces Club Argentinos de Vélez Sarsfield, Amaro estaba seguro de haber aprendido pronunciar ese nombre casi simultáneamente con la palabra "papá", del mismo modo que recordaba que sus primeros pasos los había dado con una pequeña pelota de trapo entre los pies, en el patio de la casona paterna, a cuatro cuadras de la estación del ferrocarril, cuando todavía existían potreros y los chicos se reunían a jugar al fútbol hasta que poco a poco, a medida que se destacaban, iban acercándose al club para alistarse en la novena división. Ya desde entonces, su vida quedó ligada a la de Vélez Sarsfield (de un modo tan definitivo que él ignoró por bastante tiempo), quizá porque todos quienes lo conocieron le auguraron un promisorio futuro futbolístico sobre todo cuando llegó a la tercera, a los diecisiete años, y era goleador del equipo; pero acaso su ligazón fue mayor al morir su padre, un mes después de que le prometieron el debut en Primera, porque tuvo que empezar a trabajar y se enroló como grumete en los barcos de la flota “Mihanovich” y dejó de jugar, con ese dolor en el alma que nunca se le fue, aunque siempre conservó en su valija la camiseta con el número nueve en la espalda, viajara donde viajara, por muchos años, y aún la tenía cuando ascendió a Primer Comisario de abordo, en los buques que hacían la línea Buenos Aires-Asunción-Buenos Aires, y también aquel día de Mayo de 1931, cuando el "Ciudad de Asunción" se descompuso en Puerto Barranqueras y debieron quedarse cinco días, y él, sin saber muy bien por qué, miró largamente esa camiseta, como despidiéndose de un muerto querido y decidió no seguir viaje, de modo que desertó y gastó sus pocos pesos en el Hotel “Chanta Cuatro”; después vendió billetes de lotería, creyó enamorarse de una prostituta brasileña que se llamaba Mara y que murió tuberculosa, trabajó como mozo en el bar La Estrella y se ganó la vida haciendo changas hasta que consiguió ese puestito en el correo, como repartidor de cartas en la bicicleta que le prestaba su jefe.Desde entonces, cada domingo implicó, para él, la obligación de seguir la campaña velezana, lo que le costó no pocos disgustos: durante casi cuarenta años debió soportar las bromas de sus amigos, de sus compañeros del correo; de la barra de La Estrella, porque en Resistencia todos eran de Boca o de River; y cada lunes la polémica lo excluía porque los jugadores de Vélez no estaban en el seleccionado, nunca encabezaban las tablas de goleadores, jamás sus arqueros eran los menos vencidos, y Cosso, goleador en el '34 y en el '35, Conde en el '54, Rugilo, guardavallas de la Selección (quien se había erigido como héroe mereciendo el apodo de "El León de Wembley", eran sólo excepciones. La regla era la mediocridad de Vélez y lo más que podía ocurrir era que se destacara algún jugador, el que, al año siguiente, seria comprado, seguramente, por algún club grande. Y así sus ídolos pasaban a ser de Boca o de River. Y de sus amigos, de sus compañeros de barra. Claro que había retenido algunas satisfacciones: en 1953, por ejemplo, el glorioso año del subcampeonato, cuando el equipo termino encaramado al tope de la tabla, solo detrás de River. O aquellas ¿temporadas en que Zubeldía, Ferraro, Marrapodi en el arco, Avio, Conde formaban equipos más o menos exitosos. Todos ellos pasaron por la Selección Nacional: Ludovico Avio estuvo en el Mundial de Suecia, en 1958, y hasta marcó un gol contra Irlanda del Norte. Amaro había escuchado muy bien a Fioravanti, cuando relató ese partido desde el otro lado del mundo, y se imaginó a Avio vistiendo la celeste y blanca, admirado por miles y miles de rubios todos igualitos, como los chinos, pero al revés, y por eso no le importó que a Carrizo los checoslovacos le hicieran seis goles, total Carrizo era de River. Amaro podía acordarse de cada domingo de los últimos treinta y siete años porque todos habían sido iguales, sentado frente a la vieja y enorme radio, durante casi tres horas, en calzoncillos, abanicándose y tomando mate mientras se arreglaba las uñas de los pies. Entonces, no se transmitían los partidos que jugaba Vélez, sólo se mencionaba la formación del equipo, se interrumpía a Fioravanti cada vez que se convertía un gol o se iba a tirar un penal, y al final se informaba la recaudación y el resultado. Pero era suficiente. Todos los lunes a las seis menos cuarto, cuando iba hacia el correo, compraba "El Territorio" en la esquina de la Catedral y caminaba leyendo la tabla de posiciones, haciendo especulaciones sobre la ubicación de Vélez, dispuesto a soportar las bromas de sus compañeros, a escuchar los comentarios sobre las campañas de Boca o de River. Genaro Benítez, aquel cadetito que murió ahogado en el río Negro, frente al Regatas, siempre lo provocaba: -Che, Amaro, ¿por qué no te hacés hincha de Boca, eh? -Calláte, pendejo -respondía él, sin mirarlo, estoico, mientras preparaba su valija de reparto, distribuyendo las cartas calle por calle, con una mueca de resignación y tratando de pensar en que algún día Vélez obtendría el campeonato. Se imaginaba la envidia de todos, las felicitaciones, y se decía que esa sería la revancha de su vida. No le importaba que Vélez tuviera siempre más posibilidades de ir al descenso que de salir campeón. Cada año que el equipo empezaba una buena campaña, Amaro era optimista, y se esforzaba por evitar que lo invadiera esa detestable sensación de que inexorablemente un domingo cualquiera comenzaría la debacle, la que, por supuesto, se producía y le acarreaba esas profundas depresiones, durante las cuales se sentía frustrado, se ensimismaba y dejaba de ir a La Estrella hasta que algún buen resultado lo ayudaba a reponerse. Un empate, por ejemplo, sobre todo si se lograba frente a Boca o a River, le servía de excusa para volver a la vereda de La Estrella y saludar, sonriente, como superando las miradas sobradoras, a los integrantes de la barra: Julio Candia, el Boina Blanca, el Barato Smith, Puchito Aguilar, Diosmelibre Giovanotro y tantos otros más, la mayoría bancarios o empleados públicos, solterones, viudos algunos, jubilados los menos (sólo los viejitos Ángel Festa, el que se quejaba de que en su vida nunca había ganado a la lotería, aunque jamás había comprado un billete; y Lindor Dell'Orto, el tano mujeriego que fue padre a los cincuenta y siete años y no encontró mejor nombre para su hija que Dolores, con ese apellido), pero todos solitarios, mordaces y crueles, provistos de ese humor acre que dan los años perdidos. En ese ambiente, Amaro no desperdiciaba oportunidad de recordar la historia de Vélez. Podía hablar durante horas de la fundación del club, aquel primero de mayo de 1910, o evocar el viejo nombre, que se usó hasta el '23, y ponerse nostálgico al rememorar la antigua camiseta verde, blanca y roja, a rayas verticales, que usaron hasta el '40 y que todavía guardaba en su ropero. No le importaban las pullas, el fastidio ni los flatos orales con que todos, en La Estrella, acogían sus remembranzas. Como sucedió en el '41, cuando Vélez descendió de categoría y "Dios me libre" sentenció "Amaro, no hablés más de ese cuadrito de Primera B", y él se mantuvo en silencio durante dos años, mortificado y echándole íntimamente la culpa al cambio de camiseta, esa blanca con la ve azul, a la que odió hasta el '43, una época en la que las malas actuaciones lo sumieron en tan completa desolación que hasta dejó de ir a La Estrella los lunes, para no escuchar a sus amigos, para no verles las caras burlonas. Pero lo que más le dolía era sentirse avergonzado de Vélez. Tan deprimido estuvo esos años, que en el correo sus superiores le llamaron la atención reiteradamente, hasta que el señor Rodríguez, su jefe, comprendió la causa de su desconsuelo. Rodríguez, hincha de Boca y hombre acostumbrado a saborear triunfos, se condolió de Amaro y le concedió una semana de vacaciones para que viajara a Buenos Aires a ver la final del campeonato de Primera B. Era un noviembre caluroso y húmedo. Amaro no bajaba a la Capital desde aquella mañana en la que abordó el "Ciudad de Asunción", rumbo al Paraguay, para su último viaje. La encontró casi desconocida, ensanchada, más alta, más cosmopolita que nunca y casi perdida aquella forma de vida provinciana de los años veinte. No se preocupó por saludar al par de tías a quienes no veía desde hacía tanto tiempo, y durante cinco días deambuló por el barrio de Liniers, recordando su niñez, rondando la cancha de Villa Luro, y el viernes anterior al partido fue a ver el entrenamiento y se quedó con la cara pegada al alambrado, deseoso de hablar con alguno de los jugadores, pero sin atreverse. Le pareció, simplemente, que estaba en presencia de los mejores muchachos del mundo, imaginó las ilusiones de cada uno de ellos, los contempló como a buenos y tiernos jóvenes de vida sacrificada, tan enamorados de la casaca como él mismo, y supo que Vélez iba a volver a Primera A. Aquel domingo, en el Fortín, las tribunas comenzaron a llenarse a partir de las dos de la tarde, pero Amaro estuvo en la platea desde las once de la mañana. El sol le dio de frente hasta el mediodía y el partido empezó cuando le rebotaba en la nuca y él sentía que vivía uno de los momentos culminantes de su existencia. Se acordó de los muchachos del correo, de la barra de La Estrella, de todos los domingos que había pasado, tan iguales, en calzoncillos, pendiente de ese equipo que ahora estaba ante sus ojos. Le pareció que todo Resistencia aguardaba la suerte que correría Vélez esa tarde. De ninguna manera podía admitir que alguno deseara una derrota. Lo cargaban, sí, pero sabía que todos querrían que Vélez volviera jugar en la A al año siguiente. Miró el partido sin verlo, y lloró de emoción cuando el gol del chico ése, García, aseguró el triunfo y el ascenso de Vélez. Y cuando salió del estadio tenía el rostro radiante, los ojos brillosos y húmedos, las manos transpiradas y como una pelota en la garganta; pero la pucha Amaro, un tipo grande, se dijo a sí mismo, meneando la cabeza hacia los costados, y después pateó una piedra de la calle y siguió caminando rumbo a la estación, bajo el crepúsculo medio bermejo que escamoteaban los edificios, y esa misma noche tomó La Internacional hacia Resistencia. Desde entonces, cada domingo, Amaro se transportaba imaginariamente a Buenos Aires, era un hombre más en la hinchada, revivía la tarde del triunfo, se acordaba del pibe García y lo veía dominar la pelota, hacer fintas y acercarse a la valla adversaria. Y todas las tardes, en La Estrella, cada vez que se discutía sobre fútbol, Amaro recordaba:-Un buen jugador era el pibe García. Si lo hubiesen visto. Tenía una cinturita... O bien: -¿Una defensa bien plantada? Cuando yo estuve en Buenos Aires...Y cuando los demás reaccionaban:-¡Qué me hablan de Boca, de River, de tal o cual delantera, si ustedes nunca los vieron jugar! A medida que fueron pasando los años, Amaro Fuentes se convirtió en un perfecto solitario, aferrado a una sola ilusión y como desprendido del mundo. La vejez pareció caérsele encima con el creciente malhumor, la debilidad de su vista, la pérdida de los dientes y esa magra jubilación que le acarreó una odiosa, fatigante artritis y el reajuste de sus ya medidos gastos. Como nunca había ahorrado dinero, ni había sentido jamás sensualidad alguna que no fuera su amor por Vélez Sarsfield, su vida continuó plena de carencias y nadie sabía de él más que lo que mostraba: su cuerpo espigado y lleno de arrugas, su pasividad, su estoicismo, su mirada lánguida y esa pasión velezana que se manifestaba en el escudito siempre prendido en la solapa del saco, más con empecinamiento que con orgullo porque carajo, decía, alguna vez se tiene que dar el campeonato, ese único sobresalto que esperaba de la vida monótona, sedentaria que llevaba y que parecía que sólo se justificaría si Vélez salía campeón. Y quizás por eso aprendió a ver la esperanza en cada partido, confiado en que su constancia tendría un premio, como si alcanzar el título fuera una cuestión personal y él no estuviera dispuesto a morir sin haberse tomado una revancha contra la adversidad porque, como se decía a sí mismo, si llevé una vida de mierda por lo menos voy a morirme saboreando una pizca de gloria. Casualidad o no, la campaña de Vélez Sarsfield en 1968 fue sorprendente. Tras las primeras confrontaciones, Amaro intuyó que ése sería el esperado gran año. Desde poco después de la sexta fecha, la escuadra de Liniers se convirtió en la sensación del torneo, y las radios porteñas comenzaron a transmitir algunos partidos que jugaba Vélez, en los clásicos con los equipos campeones, lo que para Amaro fue una doble satisfacción, puesto que también sus amigos tenían que escuchar los relatos y sólo se sabía de Boca o de River por el comentario previo o por la síntesis final de la jornada, como antes ocurría con Vélez, y éstas si son tardes memorables, gran siete, pensaba Amaro mientras tomaba un par de pavas de mate y hasta se cortaba los callos plantales, que eran los más difíciles, confiado en que sus muchachos no lo defraudarían. Era el gran año, sin duda, y la barra de La Estrella pronto lo comprendió, de modo que todos debían recurrir al pasado para sus burlas. Pero a Amaro eso no le importaba porque le sobraban argumentos para contraatacar: los riverplatenses hacía diez años que salían subcampeones, los boquenses estaban desdibujados, y todos envidiaban a Willington, a Wehbe, a Marín, a Gallo, a Luna y a todos esos muchachos que eran sus ídolos. Goooooooool de Velesárfiiiiiilllllll!La voz de Fioravanti estiraba las vocales en el aparato y Amaro, llorando, sintió que jamás nadie había interpretado tan maravillosamente la emoción de un gol. Vélez se clasificaba, por fin, campeón nacional de fútbol, tras cumplir una campaña significativa: además de encabezar las posiciones, tenía la delantera más positiva, la defensa menos batida, y Carone y Wehbe estaban al tope de la tabla de goleadores. Pocos segundos después de ese cuarto gol, cuando Fioravanti anunció la finalización del partido, Amaro estaba de pie, lanzando trompadas al aire, dando saltitos y emitiendo discretos alaridos. Dio la tan jurada vuelta olímpica alrededor de la mesa, corrió hacia el ropero, eligió la corbata con los colores de Vélez y su mejor traje y salió a la calle, harto de ver todos los años, para esa época, las caravanas de hinchas de los cuadros grandes, que recorrían la ciudad en automóviles, cantando, tocando bocinas y agitando banderas. Caminó resueltamente hacia la plaza, mientras el crepúsculo se insinuaba sobre los lapachos y las cigarras entonaban sus últimas canciones vespertinas, y frente a la iglesia se acercó a la parada de taxis, eligió el mejor coche, un Rambler nuevito, y subió a él con la suficiencia de un ejecutivo que acaba de firmar un importante contrato. -Hola, Amaro -saludó el taxista, dejando el diario. -A recorrer la ciudad, Juan, y tocando bocina -ordenó Amaro-. Vélez salió campeón. Bajó los cristales de las ventanillas, extrajo el banderín del bolsillo del saco y empezó a agitarlo al viento, en silencio, con una sonrisa emocionada y el corazón galopándole en el pecho, sin importarle que la solitaria bocina desentonara, casi afónica, con el atardecer, y sin reparar siquiera en el reloj que marcaba la sucesión de fichas que le costaría el aguinaldo, pero carajo, se justificó, el campeonato me ha costado una espera de toda la vida y los muchachos de Vélez, en todo caso, se merecen este homenaje a mil kilómetros de distancia. Cuando llegaron a la cuadra de La Estrella, Amaro vio que la barra estaba en la vereda, ya organizada la larga mesa de habitués que los domingos al anochecer se reunían para comentar la jornada. Y vio también que cuando descubrieron al Rambler en la esquina, con la solitaria banderita asomándose por la ventanilla se pusieron todos de pie y empezaron a aplaudir. Más despacio, Juan, pero sin detenernos -dijo Amaro mientras se esforzaba por contener esas lágrimas que resbalaban por sus mejillas, libremente, como gotas de lluvia, y lo aplausos de la barra de La Estrella se tornaban más vigorosos y sonoros, como si supieran que debían llenar la tarde de Diciembre sólo para Amaro Fuentes, el amigo que había dedicado su vida a esperar un campeonato, y hasta alguno gritó ¡Viva Vélez Carajo! y Amaro ya no pudo contenerse y le pidió al chofer que lo llevara hasta su casa. Dejó colgado el banderín en el picaporte del lado de afuera, y entró en silencio. Hacía unos minutos que su corazón se agitaba desusadamente. Un cierto dolor parecía golpearle el pecho desde adentro. Amaro supo que necesitaba acostarse. Lo hizo, sin desvestirse, y encendió la radio a todo volumen. Un equipo de periodistas desde Buenos Aires, relataba las alternativas de los festejos en las calles de Liniers. Amaro suspiró y enseguida sintió ese golpe seco en el pecho. Abrió los ojos, mientras intentaba aspirar el aire que se le acababa, pero sólo alcanzó a ver que lo muebles se esfumaban, justo en el momento en que el mundo entero se llamaba Vélez Sarsfield.

Bajar el Audio en Mp3: http://rapidshare.com/files/255975722/01.El_Hincha_-_Mempo_Giardinelli.mp3.html

CAMINO AL CENTENARIO

La Sub Comisión del Hincha saco un comunicado en su Sitio Web (http://www.caminoalcentenario.com.ar/) invitando a los Hinchas del Fortín a festejar por el mes menos en este camino al Centenario, que se cumplirá el próximo 1ero. de Enero del 2010.
1910 - "Brindemos por la Cuenta Regresiva con Empanadas GRATIS" - 2010
El 01 de Agosto nos reuniremos como es habitual en la Puerta del Hall Central (Av. Juan B. Justo 9200) para Brindar porque faltan 5 MESES para cumplir 100 Años... Por tal motivo y debido al Gran éxito de la "Choriceada GRATIS" del 01 de Julio, Te invitamos a Participar del "Brindis con EMPANADAS GRATIS"...
Falta cada vez menos para los 100 años y Estaremos todos Juntos en la Gran Caravana de 01 de Enero de 2010. En este evento habrá SORTEOS y SORPRESAS INESPERADAS. No podes FALTAR! Venite.

Fuente: http://www.caminoalcentenario.com.ar/

“Lo mejor de todo es lo que va a venir”

Lo presiente Nicolás Cabrera desde la Villa Olímpica donde se pone a punto para la pretemporada y en exclusiva para el Sitio Oficial. "Las metas que hay son muy importantes", dice el volante campeón que quiere redoblar la apuesta regresando al equipo titular.

Feliz. Se percibía su felicidad por su potenciado sentido del humor que revoloteaba por cada rincón del Amalfitani que hacía suyo. Un momento de su vida en el que se olvidó de todo, lo malo y lo bueno; simplemente entregado al delirio de sentirse campeón.

Ese sentimiento de felicidad absoluta fue el que sintió Nicolás Cabrera, justo en el mismo instante que Gabriel Brazenas dio el pitazo final al encuentro para emprender una carrera ciega hacia sus compañeros que comenzaban a abrazarse en el campo de juego.

“Es muy especial conseguir un título como el que se consiguió. Con este grupo, con la buena calidad de gente que hay en este equipo, con el cuerpo técnico, lo utileros; cuando uno está tan metido en la cosa después lo disfruta mucho más. Estamos muy contentos. El objetivo que se logró fue gracias a que se formó un gran grupo y que todos tirábamos para el mismo lado”, confesó más campeón que nunca Nico.

Es que desde la quinta fecha, que tuvo que masticarse la bronca y la ansiedad de no estar luchando dentro del campo de juego codo a codo con sus compañeros por este gran objetivo. La lesión en su rodilla lo marginó del equipo titular pero no del grupo, y allí es donde supo ser más que positivo en esta campaña. “Siempre estuve al lado de los chicos y trataba en los momentos que me tocaba entrenar solo, ir al mismo tiempo con ellos para vivir lo que se estaban jugando. Eso me hizo estar muy al lado de ellos, de estar hablando de los mismos temas, de las jugadas; eso fue lo que me hacía sentir importante acompañando a los chicos que es lo que yo quería. Que hayamos terminado el torneo y que seamos los campeones es muy importante”, afirmó Cabrera.

-¿En qué etapa de la recuperación y preparación estás?
-Ya estamos e los cuatro meses y la idea era la tratar de hacer la pretemporada a la par de los chicos, seguramente regulando algunas cosas o bajando la carga de algunos trabajos. La idea es esa, seguir progresando. En las dos semanas de descanso seguí trabajando para cuando lleguen los chicos el 20, de empezar con los mismos trabajos que ellos y los dobles turnos.

Seguramente feliz también por estar cerca del regreso, aunque confiese en la charla exclusiva con el Sitio Oficial, que no se detiene a pensar en qué momento se dará la vuelta sino que planifica el cómo estará para recibirla. “La verdad no pienso en el momento del regreso. Sí, en volver bien. Esta es una gran institución y por eso tiene buenos jugadores. Todos los jugadores que están en el plantel tienen las condiciones para estar en el equipo titular, después el técnico es el que decide. Uno va a tener que matarse para volver a estar en el equipo”, remarcó el ex Gimnasia La Plata y Racing.

-Además, si uno los piensa a Leandro Somoza y a vos como refuerzos, le pueden dar una identidad distinta de juego a este equipo campeón…
-Según la característica de los jugadores que haya en un plantel, el técnico después buscará la mejor variante. Cuando me tocó salir, Ricardo (Gareca) tuvo que buscar otra variante y por suerte nos fue bárbaro. Ese rol es el del técnico que nos demostró que lo hizo bastante bien. Nosotros tenemos que estar bien preparados para cuando empiece el campeonato y poder estar a su disposición.

La vida en este semestre le dio un cóctel de muy buenas y malas. La lesión que lo marginó en gran parte del campeonato; ser padre de una nena hermosa, ser campeón con Vélez, un sueño increíble para él. Una vida resumida en un semestre. Sensaciones que no caben ni siquiera en un minuto o en toda una vida. La vida de Nico Cabrera. “No parecían ser seis meses. Siempre me quedo con lo último que es lo mejor de todo. Ser campeón es importantísimo en lo deportivo, porque ser padre en lo personal fue lo máximo. Hay jugadores que pasan muchos años y que no pueden salir campeón, y a mi me toca estar en este grupo tan importante es lo más lindo. Además, lo mejor de todo es lo que va a venir porque las metas que hay son muy importantes”, dijo el volante.

Durante este semestre también se dio una situación muy particular. Tras la lesión en su rodilla derecha, Cabrera le cedió su cama en la concentración a Rodrigo López para compartir habitación con Marcelo Barovero. Desde entonces, el delantero uruguayo comenzó una racha goleadora implacable que lo llevó a ser el máximo artillero de Vélez en el Clausura. Hoy con la recuperación de Nico a punto, se abre un problema que resolver. ¿Los tres en el mismo cuarto? ¿Sale uno de los tres? “Estamos luchando para quedar los tres. A Rodrigo (López) le cedí la cama y ahora está desesperado por volver a la habitación, ya que le fue bárbaro y no se quiere ir. Algo vamos a inventar”, finaliza entre risas Cabrera.

Carlos Alberto Martino.

domingo 12 de julio de 2009

Velez: Dar vueltas olímpicas se volvió toda una costumbre

Desde 1993, sumó consagraciones que lo ubican entre los poderosos del fútbol argentino.

Este nuevo título conquistado por Vélez la semana pasada ratificó el enorme crecimiento futbolístico del club de Liniers en los últimos lustros. Desde 1993 hasta la fecha, Vélez se expandió y se acostumbró a las vueltas olímpicas. Detrás de River, que en estos últimos quince años obtuvo 13 títulos (11 de AFA y 2 internacionales) y de Boca, que festejó en ese lapso 18 títulos (7 locales y 11 Copas), Vélez fue el club que mayor cantidad de títulos acumuló en este período: 11 (6 nacionales y 5 internacionales) .Además con la obtención del Clausura 2009, Vélez equiparó a Racing en cantidad de títulos locales: 7. La Academia cosechó en la etapa feliz de Vélez sólo una estrella (Apertura 2001), los otros seis fueron entre 1949 y 1996. En la tabla general histórica del profesionalismo, Vélez pegó un gran salto. Se afianzó en el quinto puesto con 3.380 puntos, detrás de River (4.204), Boca (4.043) Independiente (3.667), San Lorenzo (3.665) y delante de Racing (3.297). El inicio de esta cosecha de éxitos tiene un responsable casi excluyente: Carlos Bianchi, inició la cadena con el Clausura 1993. Hasta entonces el club fundado el 1 de enero de 1910, había salido campeón apenas una vez (Nacional 1968). Ese segundo festejo, con Chilavert, Trotta, Cardozo, Basualdo, Gómez, Bassedas y Asad, entre algunos referentes, se prolongó en casa y afuera, destacándose la Copa Libertadores, en San Pablo, y la Copa Intercontinental, en Tokio, en 1994. Se fue Bianchi y hubo nuevos pilotos campeónes: Piazza, Bielsa, Russo y ahora Gareca.Las vueltas olímpicas aportaron nuevas camadas de hinchas: los pibes que se hicieron de Vélez en la década del 90 hoy son los jóvenes que ayudaron a incrementar la asistencia a las tribunas fortineras. Y así Vélez creció también en la tabla histórica de venta de entradas. "Hay una frase que reza: sin prisa, pero sin pausa, y define a Vélez desde el 93 a esta parte. Con una mezcla de búsqueda de objetivos y la suerte necesaria, Vélez empezó a escribir con gloria, la historia moderna del futbol argentino", asegura el periodista partidario Mariano Rao. Gustavo Guellín, un hincha de larga asistencia, resalta "es impresionante como creció Vélez en el Interior y la cantidad de menores de 20 años que van ahora a la cancha".Se reducen los espacios en las vitrinas y aumentan las recaudaciones, y Vélez va dejando de ser el equipo simpático para ser una piedra en el zapato de los demás.

Fuente: Clarin.-

Lucho por otro punta...

Luciano Figueroa seduce y los dirigentes de Vélez irán por él si venden a Rodrigo López o si no llegan a un arreglo con el Cagliari para retener a Joaquín Larrivey.

Vélez ya tiene un refuerzo en la mira...Los dirigentes no quieren sorpresas ni improvisaciones. Por eso, aunque la idea no es desmantelar al campeón y ante la posible venta o partida de un delantero, los directivos y Ricardo Gareca ya tienen el nombre al que apuntarán: Luciano Figueroa.El tema es así: el ex Boca y Central seduce a los de Liniers, que ya están analizando la opción de comprar su pase (1.500.000 dólares) y arreglar su contrato con Vélez. Pero para llegar a esto, primero se tendrían que desprender de un punta del actual plantel ¿Cómo es la situación de cada uno de los delanteros que tiene el Fortín? A Joaquín Larrivey se le venció el préstamo del Cagliari de Italia (llegó a principio de año por menos de 500.000 dólares) y Gareca le pidió a los directivos que intenten retenerlo (en estos días arrancarán las conversaciones con los italianos). El Bati está a gusto en Liniers y su intención es continuar, al menos, seis meses más. Por eso, mientras descansa en Bariloche, ya le habría dicho que no a una oferta de Grecia. Luego está Juan Manuel Martínez, quien acaba de arreglar su contrato con el club de Liniers, lo que llevaría a pensar que no sería él quien abandone el equipo. Roberto Nanni es otro de los delanteros de área con los que cuenta el Tigre y si no aparece ninguna oferta interesante, continuará vistiendo la camiseta de Vélez. Y por último está el uruguayo Hernán Rodrigo López: Vélez le compró al América de México el 100% de su pase en alrededor de 1.200.000 dólares. El delantero, de 31 años, goleador de el Fortín en el Clausura (con 11 gritos) tendría una oferta firme de Arabia Saudita por 2.000.000 de euros, pero todavía no llegó a las oficinas del club el fax con el pedido oficial. Además, los dirigentes afirmaron que "hay sondeos por López pero aún nada concreto". El goleador es uno de los más codiciados, pero el punta que se vaya, ya tiene a Figueroa como posible reemplazante.-

Fuente: Ole.-

sábado 11 de julio de 2009

"Vélez jugó una final y Huracán por los tres puntos"

Ricardo Gareca se planta y no quiere que nadie ensucie el Clausura obtenido por su equipo. "En el desarrollo del juego Vélez anuló a Huracán", aseguró.

Habías dicho que si le ganaban a Huracán se le reconocería más lo que hizo Vélez en el torneo. ¿Creés que por las polémicas que rodeó la final no pasó eso?-No me importa más nada. Vélez es un justo campeón. Lo demostró en la cancha. En el desarrollo del juego, Vélez fue superior a Lanús y a Huracán. No necesitó ayuda de nada, en nada. Si no era en ese gol lo ganaba de cualquier otra manera, pero lo ganaba Vélez. Estaba convencido.-¿Qué te generaron las declaraciones de Cappa? Dijo que a Brazenas le faltó ir a cabecear, que les regaló el título...-Rareza de un hombre como (Angel) Cappa. Era un partido definitorio y a veces mantener la calma y el equilibrio es muy difícil en esta profesión. Sin dudas que lo afectó mucho el partido, a cualquiera le puede pasar.-¿Lo entendés?-Sí, lo entiendo. Hay una cosa con la que debería ser más claro: él resalta que Vélez es un digno campeón pero después dice que el campeonato se lo debemos a Brazenas. Es contradictorio. Se tendría que definir sobre lo que piensa. Respecto a la actitud que tomó, puede ser entendible.-¿Y cómo viste el arbitraje de Brazenas?-Le tocó un partido complicado, lleno de accidentes, de problemas. Del lado de Vélez elegimos no meternos con los árbitros. Actuamos así en todo el campeonato. Me parece que es un error haber buscado un responsable de todo esto, que fue Brazenas, y olvidarse del desarrollo del juego. Errores hay a lo largo de todo el campeonato y los árbitros siempre están expuestos al error. En estos partidos definitorios son más notorios. El error es un margen del técnico, del jugador, del árbitro, de todos los que componemos el partido.-Pero...-Focalizar en un responsable es retroceder. Y creo que retrocedimos. Son accidentes que pasan en el fútbol. Dar una opinión me restaría objetividad porque soy parte interesada. Entonces no voy a dar ningún tipo de opinión... Se ha hablado tanto... Se han dicho tantas barbaridades...-Vos dijiste que no fue falta la de Larrivey.-(Responde con un tono serio, terminante). Hay una evidente muestra de que Larrivey retira la rodilla y de que el arquero retira el cuerpo. En una pelota dividida por la definición de un campeonato, se juega a muerte, nadie puede entrar débil. El que habla de otra manera es porque nunca jugó al fútbol, ni siquiera en un potrero. En una final, ambas partes van a muerte a esa pelota. Porque es la pelota del campeonato, y en definitiva fue la pelota del campeonato. Una parte lo entendió así. Y la otra, no. Pretendió buscar una falta, y a través de la falta le costó el gol.-...-Vélez jugó una final y Huracán, por los tres puntos. Así lo veo yo. No hubo un planchazo y el arquero no retuvo la pelota. Se ve que Larry evita el choque, pero se insiste con lo mismo. En el gol de Domínguez está habilitado, y se hace hincapié en eso. En definitiva, se detiene la cámara en el gol, pero hay un agarrón de él a Zapata. Y perspectivamente es offside, porque la cámara toma apenas la pelota despega del botín, transcurridos 50 centímetros, para la percepción del hombre, es offside.-¿Y por qué pensás que se da esa otra lectura?-No sé. Está insertado eso. Huracán era el favorito para todos. Bien dicho, el equipo del pueblo. Estaba montado de esa manera. Y había que justificar por qué no salió campeón. En lo que menos se hizo foco fue en el desarrollo del juego, en el que Vélez anuló a Huracán y no se hizo hincapié. Ellos tuvieron jugadas individuales esporádicas, no colectivas.-Cappa dijo que a Vélez se lo va a recordar como el campeón del 68, por aquella mano de Gallo.-Los que están molestos son el hincha de Vélez y la institución. A mí no me genera nada porque estoy tan acostumbrado a estas cosas... Viví y escuché tanto... cada uno puede opinar lo que quiera. Estamos en democracia y cualquiera puede decir lo que le parece. Interiormente siento, desde el corazón, que Vélez es un justo campeón. No hace falta que me lo diga nadie eso.-¿Se recordará más al segundo que al campeón?-No sé, no me interesa. Si Cappa y la gente de Huracán quieren que los recuerden, ojalá que lo recuerden... Lo único que me interesa es que Vélez ganó el campeonato, y lo ganó bien. Como técnico tengo que analizar lo que sucedió en el campo de juego, y ahí Vélez fue superior a Huracán. En todos los aspectos y eso me da una tranquilidad enorme. Si Huracán es recordado me parece bien, porque jugó buen fútbol. Es un muy buen equipo y tiene un gran entrenador.-¿Qué pasó que desaparecieron las pelotas?-Me molestó mucho. Estábamos en el banco con mucha bronca, porque lo que queríamos era que se terminara el partido y no que se estirara más. Se generó un clima que estaba al margen nuestro. Era demasiada gente por todos lados.-¿Cuál fue la mayor virtud de tu Vélez?-La fortaleza mental. Cuando teníamos un resultado adverso, el equipo siempre tuvo respuesta.-¿Le convenía a Vélez el hecho de tener que salir a ganar y no especular con el empate?-Una vez pasado el partido con Lanús el equipo estaba muy fuerte anímicamente. Llegamos preparados para las dos circunstancias.-¿Cómo reaccionaste cuando Rodrigo López falló el penal?-Vélez no se vence. Por ahí a otro equipo lo desmoraliza, pero a Vélez no. En ese aspecto estábamos fuerte. Y eso fue una tranquilidad. ¿Qué se me cruzó por la cabeza en el penal? Nada. Al segundo tuvimos otra situación, de López de cabeza. Desde ahí, Vélez se adueñó del partido.-Antes del gol de Moralez llamaste a Nanni: ¿también lo ibas a poner?-Sí, porque en el final aparecería la desesperación, entonces buscaríamos un lanzamiento largo, una pelota parada... Y tener altura en el área era clave.-Pero no hizo falta.-No, llegó el gol de Maxi, la expulsión, y Huracán se nos iba a venir. Había que aguantar en el final. Pero no tengo dudas: lo íbamos a ganar antes o después.

Uno x uno del DT
Germán Montoya: Sobriedad. Bajísimo perfil. Determinante.
Gastón Díaz: Un lateral que ha ido de menos a más, con gran proyección.
Sebastián Domínguez: La experiencia. Fue fundamental para la solidez de Vélez y para el crecimiento de los chicos.
Nicolás Otamendi: La revelación, la sorpresa de todos. Demostró las condiciones que mostraba en los entrenamientos.
Emiliano Papa: Pieza clave. De los jugadores más claros que vi en el concepto del juego.
Fabián Cubero: El líder positivo que tiene que tener un equipo. Un referente importantísimo.
Franco Razzotti: El obrero de Vélez. Es el tipo que reacciona para cubrir los errores de todos. El más solidario en el campo.
Víctor Zapata: Mucha experiencia, el termómetro de este Vélez.
Maximiliano Moralez: El desequilibrio. Con una entrega impresionante.
Rodrigo López: El goleador. Sabe leer el partido, con algunos movimientos espectaculares.Juan M. Martínez: Se tiene que convencer de que puede jugar 90 minutos. Tiene que convertirse en el jugador que es él.
Jonatan Cristaldo: Un pibe que no tiene techo.
Joaquín Larrivey: Fue fundamental en el comienzo y en el final.
Marcelo Barovero: En el escalón de Montoya.
Waldo Ponce: De nivel internacional.Nicolás Cabrera: Mientras estuvo fue clave.
Roberto Nanni: Positivo, referente, respetado.
Leandro Somoza: No lo pude tener, pero fue escuchado en el vestuario.
Los juveniles: Hay que darles tiempo porque son muy jóvenes. Pero se acoplaron todos bien.

Fuente: Ole.-

Germán Montoya: el arquero del campeón

Ya se definió el torneo. Vélez fue el mejor de todos. Éste es el análisis de Germán Montoya: el arquero del campeón.

Todo gran equipo se arma de atrás hacia adelante”, reza una de las frases más viejas del mundo del fútbol. Y en el caso de Vélez fue así: con Germán Montoya en el arco, el equipo de Ricardo Gareca tuvo el equilibrio necesario para ser ofensivo, pero también sólido en defensa.
No fue la figura clave del equipo, pero sí uno de los puntos más altos que tuvo Vélez en todo el torneo. Su fuerza de piernas es la virtud que más le destaco al cordobés y por la cuál pudo salvar muchas pelotas que, con otro arquero, hubiesen terminado en gol.
Pero no solo se basó en eso el gran torneo que tuvo, sino que además le agregó siempre buena ubicación y gran personalidad. Primero, para ganarse el puesto a base de sacrificio en los entrenamientos (punto a favor para Gareca), y segundo para aparecer en partidos importantes, como por ejemplo en el de la fecha pasada ante Lanús.
Además, el haber mantenido un nivel parejo en todos los partidos, lo puso como a un arquero confiable y que pudo transmitirlo al resto del equipo. También rescato que no tuvo partidos malos: atajó siempre bien o muy bien.
Por otro lado, al inicio del torneo lo noté un poco ansioso (por ahí por querer demostrar que estaba en condiciones de ser el titular), pero con el correr de los partidos se fue afianzando hasta llegar a ser un baluarte importante Dentro de este cambio positivo, también le noté una mejora en el juego aéreo: sin llegar a ser su fuerte, lo manejó satisfactoriamente. Aparte, es un arquero que por más que en alguna oportunidad se haya equivocado, no temió en volver a salir. Lo hacía y ganaba, respaldado por su confianza. Esto demuestra que supo revertir situaciones adversas.
Otro punto esencial en Montoya es que aún no llegó a su techo. Por más que tuvo un buen torneo a nivel personal, le veo un futuro enorme, y aún más por tener solo 26 años.
Además, por todo esto y por haber mostrado mucha sobriedad, terminó como el arquero con la valla menos vencida del torneo. Ese fue un gran mérito suyo. Felicitaciones para Germán Montoya.

Fuente: UbaldoFillol.com

viernes 10 de julio de 2009

Los números del Campeón

La cantidad de partidos ganados, ¿en qué momentos anotó Vélez?, ¿quién fue el que recibió mayor cantidad de amarillas?, ¿quién tuvo asistencia perfecta?. Todos los números del Fortín Campeón del Clausura con la manera de contartelo del Sitio Oficial.

El equipo de Ricardo Gareca cosechó un total de 40 puntos en las 19 fechas disputadas en el Torneo Clausura 2009 de Primera División, en el que se coronó campeón, arrojando un 70% del total de los puntos en juego. Cosechó 11 victorias, 7 igualdades y tan solo una derrota (13º fecha vs Gimnasia en La Plata). Marcó 29 tantos y le anotaron en 13 oportunidades, siendo la valla menos vencida del torneo.

Como Local en el José Amalfitani, el Fortín sumó 21 puntos en los 9 encuentros que disputó allí, (el 77% de los puntos en juego). Ganó en 6 oportunidades e igualó en otras 3; sin marcar derrotas. Anotó 17 tantos y le convirtieron 5.

Como visitante, Vélez disputó 10 encuentros donde consiguió 19 puntos, (el 63% del total). Bajo esa condición, sumó 5 victorias, 4 empates y una derrota. Marcó 12 goles y recibió 8.

En cuanto a los 29 goles que marcó en el Clausura 2009, arrojó un promedio de gol por partido de 1,5. La mayor cantidad de goles fueron anotados en los segundos tiempos, donde marcó 19. Mientras que en los primeros tiempos fueron 8 los tantos; y en tiempo de descuento 2. De jugada marcó18 goles; uno de tiro libre; 6 de cabeza, y 4 de penal. El momento del encuentro en el que más anotó Vélez fue entre los 30 y 45 minutos del segundo tiempo (7 goles).

A su vez, recibió 13 goles contra su valla; sufriendo un promedio de gol por partido de 0,7. A Vélez le convirtieron con mayor frecuencia en los primeros tiempos (recibió 8 goles); mientras que en los segundos le anotaron en 5 oportunidades. La forma de convertirle al equipo de Gareca que más resultado le dio a los rivales fue de jugada, donde le anotaron 8 tantos. Después, le convirtieron de tiro libre (un tanto), de cabeza (dos) y de penal (dos). El momento del encuentro en el que más le anotaron a Vélez fue entre los 30 y 45 minutos del primer tiempo (5 goles).

Su máximo artillero fue Hernán Rodrigo López, quien marcó 11 tantos. El uruguayo delantero marcó 6 tantos de jugada; 4 de penal y 1 de cabeza. Además, falló dos penales. Su mayor período de efectividad fue entre los 30 y 45 minutos del primer tiempo donde anotó 5 de sus goles.

Sólo tres jugadores tuvieron asistencia perfecta en las 19 fechas que disputó Vélez en el Clausura. Ellos fueron Germán Montoya, Sebastián Domínguez y Emiliano Papa, quienes disputaron 1710 minutos. El jugador que menos minutos jugó fue Héctor Canteros (10 minutos).

El jugador que más tarjetas amarillas recibió fue Fabián Cubero (8 tarjetas); que a su vez fue el jugador más expulsado con dos tarjetas rojas. A Vélez le expulsaron cinco jugadores en partidos de este campeonato (Jonathan Cristaldo, Waldo Ponce, Maximiliano Moralez y Fabián Cubero en dos oportunidades).

Carlos Alberto Martino.


Números en Números


NÚMEROS (PTS – PJ – G – E – P – GF – GC - %)
Local: 21 - 9 - 6 - 3 - 0 - 17 - 5 - 77 %.
Visitante: 19 - 10 - 5 - 4 - 1 - 12 - 8 - 63 %.
General: 40 - 19 - 11 - 7 - 1 - 29 - 13 - 70 %.
Primer Tiempo: 26 - 19 - 6 - 8 - 5 - 8 - 8 - 45 %.
Segundo Tiempo: 39 - 19 - 11 - 6 - 2 - 21 - 5 - 68 %.

GOLEADORES
Rodrigo LÓPEZ 11
(3º fecha vs. Tigre, 4º fecha vs. Godoy Cruz, 6º fecha vs River Plate, 8º fecha vs Banfield, 9º fecha vs San Lorenzo, 10º fecha vs. Arsenal, 11º vs Colón SF -2-, 15º fecha vs Boca Juniors, 17º fecha vs Newell’s y 18º fecha vs Lanús)

Maximiliano MORALEZ 5
(4º fecha vs. Godoy Cruz -2-, 8º fecha vs Banfield, 17º fecha vs Newell’s y 19º fecha vs Huracán)

Jonathan CRISTALDO 4
(11º fecha vs Colón SF, 14º fecha vs Gimnasia LP, 15º fecha vs Boca Juniors y 16º fecha vs Gimnasia J)

Joaquín LARRIVEY 3
(3º fecha vs. Tigre, 4º fecha vs. Godoy Cruz y 7° fecha vs. Rosario Central)

Roberto NANNI 1
(2º fecha vs. Argentinos Juniors)

Darío OCAMPO 1
(5º fecha vs. Estudiantes LP)

Leandro CORONEL 1
(10º fecha vs. Arsenal)

Juan Manuel MARTÍNEZ 1
(11º fecha vs Colón SF)

Víctor ZAPATA 1
(13º fecha vs Racing Club)

Sebastián DOMÍNGUEZ 1
(13º fecha vs Racing Club)

EXPULSADOS
Jonathan CRISTALDO (6º fecha vs River Plate)
Fabián CUBERO (9º fecha vs San Lorenzo)
Waldo PONCE (13º fecha vs Racing Club)
Fabián CUBERO* (18º fecha vs Lanús)
Maximiliano MORALEZ (19º fecha vs Huracán)
*Jugó por el artículo 225. Cumplirá la sanción en la primera fecha del Apertura 2009.

"El reconocimiento tardó, pero llegó"

"Siempre tuve que pelearla de abajo", señaló el flamante entrenador campeón, Ricardo Gareca. Y sobre su logro en Vélez confesó: "En la intimidad me tenía una fe bárbara"

BUENOS AIRES -- El entrenador de Vélez, Ricardo Gareca, manifestó el miércoles que el reconocimiento "tardó, pero llegó" y reconoció que tanto en su etapa como jugador como en la de técnico siempre tuvo que pelearla desde abajo.
En una extensa entrevista con Télam, Gareca habló de todo y sigue de festejo por el título obtenido con Vélez, el primero que obtiene siendo técnico en el fútbol argentino.
"Siempre tuve que pelearla de abajo. La verdad es que el reconocimiento tardó, pero llegó", le dijo Gareca a Télam, durante una entrevista realizada en un bar del barrio de Mataderos. "En la intimidad me tenía una fe bárbara desde del 4 a 2 a Colón en Santa Fe, pero no quería decir nada", explicó sobre el título.
"La tradición histórica de Vélez siempre fue de buenos equipos, con mucha garra y capacidad. Desde los ï50 donde casi nadie ganaba en el Viejo Fortín, los ï60 con el gran equipo y el ciclo notable de los ï90, con Carlos Bianchi como técnico", remarcó.
Pero la carrera de Gareca como futbolista comenzó en Boca, siendo muy chico cuando llegó a las divisiones inferiores del equipo de la ribera.
"Hice toda el recorrido desde la histórica Candela, el predio situado en Morón", recuerda.
"El contacto lo hicieron con (Mario) Evaristo y como todos en esa época -los años ï70- fui jugador de Bernardo (el Nano) Gandulla", evoca.
Curiosamente, guardaba en su corazón el sentimiento por Vélez Sarsfield y la relación tan especial de su padre ("Alberto, mi Viejo, fallecido hace un año a los 94"), cuando juntos no se perdían ningún partido de la "V".
"A todos los jugadores de ese tiempo los vi y admiré", reflexiona el "Tigre" Gareca, reconocido por todo el ambiente del fútbol como una gran persona.
"Era la época del cordobés (Daniel) Willington, 'Pichino' (Juan Carlos) Carone, el arquero (José Miguel) Marín, el 'Gato' mí primer ídolo", destaca Gareca, quien se en su recorrido se detuvo en la figura de Carlos Bianchi.
"Tengo muy presente primero al 'Turco' (Omar) Wehbe y con él, más chico, a Carlitos (por Bianchi) dos goleadores extraordinarios", comentó.
"¿El barrio, los amigos? Mi primer club fue 'Juvencia', en Tapiales y siempre llevado por mí padre, que trabajaba en Segurola y Cuenca, Floresta, pero me seguía a todos lados" detalla Gareca con campera marrón, con su 1.90 de altura y el cabello rubio, menos largo que en los '80 y '90.
"¿La influencia de los técnicos en mí formación? Estuve con el 'Flaco' -por Menotti-, pero poco tiempo. Luego hice toda la era de (Carlos) Bilardo, entre el ï83 y el '86.
Con sangre ganamos la clasificación en el invierno del '85 con el inolvidable gol a Perú faltando, como ahora, siete minuto", rememora.
"Te aclaro que la pelota de Daniel (por Passarella), después de su jugada Monumental como el estadio de River, pegó en el palo derecho de Acasuso, el arquero de ellos, y no entraba si no la metía yo de atropellada, con el uno de ellos encima y tres defensores atrás", relata Gareca sobre el gol más importante de su carrera.
Cuando Télam me recordó un gol que le hizo a River, jugando para Vélez, en el estadio Monumental, lo marcó como el más lindo de su carrera.
"Sí, fue una jugada (al estilo) de (Zinedine) Zidane que ni yo lo podía creer. La enganché de aire con el taco (izquierdo) hacia el arco del Río de la Plata, la pelota pasó por sobre la cabeza de (Jorge) 'Pipa' Higuain y la calcé de derecha antes que picara. Fue al "Flaco" (Oscar) Passet. La tengo en un video", puntualizó.
"Los técnicos y sus esquemas... Los respeto a todos y de cada uno aprendí. En River estaba el 'Bambino' (Héctor) Veira, muy joven y aunque yo me fui al América de Cali ya se veía que el equipo crecía con grandes jugadores. Había vuelto el "Beto" (Norberto) Alonso y explotó Enzo (Francéscoli)" reflexionó.
"El dato más importante de todo esto, además de las virtudes de la dirigencia, el orden del club -pone a Vélez Sarsfield como un ejemplo institucional-, la relación entre cuerpo técnico y jugadores, es la inteligencia para lograr los objetivos jugando del mismo modo con que empezaste: equilibrio, técnica, combatividad y astucia", sentenció.

Fuente: Telam.-

¡Vélez Sarsfield campeón!

Vélez Sarsfield se proclamó este domingo campeón del torneo Clausura 2009 del fútbol argentino al derrotar al Huracán por 1-0 en la última jornada.
Ángel Moralez marcó el tanto de la victoria a los 84 minutos y fue expulsado por quitarse la camiseta para celebrar la conquista. Unos 48.000 aficionados acudieron al estadio José Amalfinati y desafiaron a todo para presenciar un gran espectáculo.
Vélez había perdido el liderato en la clasificación en el penúltimo capítulo del torneo, cuando igualó a uno con Lanús, mientras que el Huracán alcanzaba por primera en el año el primer puesto, con un punto de ventaja sobre su último rival, al derrotar al Arsenal por 3-0.
Pero el campeón, que marcó la mayor cantidad de sus goles durante el torneo en las segundas partes, mantuvo una permanente actitud ofensiva que finalmente, pese a varios errores, le permitió alcanzar el séptimo título de su historia.
El juego estuvo suspendido unos 20 minutos en el primer tiempo, desde los 19, a causa de una lluvia de granizo. En la situación de mayor voltaje ocurrida en esa parte, durante la cual el Vélez mantuvo la iniciativa, el portero del Huracán, Gastón Monzón, paró a los 26 minutos un penalti al delantero uruguayo Hernán Rodrigo López.
El equipo que dirige Ricardo Gareca se sobrepuso rápidamente a este traspiés, superó a su rival en la disputa del balón en el centro del campo y creó varias jugadas de ataque en un partido de ritmo intenso, aunque a los 45 Federico Nieto, punta del conjunto visitante, estrelló un remate de cabeza en el larguero.
Tanto va el cántaro a la fuente...Profundizó el Vélez Sarsfield su dominio en el segundo tiempo, sin llegar con claridad al área rival, hasta que el Huracán emparejó con la salida al campo del centrocampista venezolano César González y una mayor disposición para acercarse al meta local Germán Montoya.
Tras el gol de Moralez, a falta de seis minutos para el final, el árbitro volvió a detener el juego durante ocho por incidentes y sobre el final Montoya impidió el empate.
El Huracán, dirigido por Angel Cappa, ha sido el equipo con mejor rendimiento ofensivo de la competición al marcar 35 goles en los 19 partidos disputados, y el Vélez el de la meta menos vencida, con sólo 13.
El conjunto de Cappa comenzó el año presionado por la posibilidad de perder la categoría a causa de la escasa cantidad de puntos sumados en las competiciones anteriores, pero logró un rápido crecimiento que lo mantuvo en todo momento cerca de las posiciones de vanguardia.
El campeón, que sólo cayó derrotado en un encuentro en el Clausura, destacó por su solidez, su espíritu de lucha y también por un estilo de juego, que Cappa reconoció como "muy bueno".
"Con una final como ésta, con dos equipos que respetan el juego, ha ganado el fútbol argentino", indicó el entrenador del conjunto perdedor.-

Fuente: Fifa.com

Entrevista Exclusiva con Víctor Zapata: “La gente de Vélez me pide disculpas por la calle”

El volante y manija del Vélez campeón, Víctor Zapata, dialogó en exclusiva con Goal.com luego de la obtención del título ante Huracán y dijo que esta muy feliz de poder haber coronado su buen torneo con un título y afirmó que los hinchas del club luego de tener una complicada relación con él a principio de año le terminaron pidiendo perdón.

Víctor Zapata analizó para Goal.com el título que logró Vélez el domingo pasado ante Huracán en la final. Además nos contó cómo vivió él este semestre en el que arrancó casi yéndose del club y con una complicada relación con la hinchada.El jugador de 30 años nacido en la localidad de San Martín en la provincia de Buenos Aires llegó a Vélez en el 2007 de la mano de Ricardo La Volpe y desde entonces lleva disputados 63 partidos con 6 goles marcados.A fines del pasado torneo, la relación con la hincha era muy complicada ya que el Chapa era muy cuestionado pero con el correr de los partidos acalló las voces con su gran nivel que se coronó ganando el Clausura 2009 ante Huracán el pasado domingo.Como jugador surgió de la cantera de Juventud Unida de San Miguel pero dio sus primeros pasos en Primera División en Argentinos Juniors.Luego pasó a River en donde desarrolló la mayor parte de su carrera y donde ganó los torneos Apertura 1999 y Clausura 2000, 2002 y 2003.Además jugó tuvo un paso por el exterior en el Valladolid de España en donde jugó la temporada 2003/04 en la que jugó 25 partidos y marcó 2 tantos.El análisis del partido ante Huracán, su relación con la gente luego del título, la forma de dirigir de Ricardo Gareca, entre otras cosas, en esta exclusiva entrevista.Goal.com: Te imagino muy feliz… ¿Cómo es esto de dar vueltas olímpicas? Diste varias en River y ahora te toca en Vélez… ¿Todo tiene un gustito diferente o a la hora del festejo es siempre la misma alegría?Zapata: Yo creo que cada uno tiene un gusto diferente por los distintos momentos que uno va pasando por su carrera. A mí me tocó pasar momento malos en Vélez y desahogarme de esta manera la verdad que es muy lindo.Tuviste un campeonato excepcional y fuiste una de las figuras del fútbol argentino. Este campeonato te llega en un momento bárbaro porque te llega en forma de reconocimiento por parte de la hinchada… ¿Cómo lo viviste vos?La verdad que la gente se sienta identificada es algo muy bueno. Todos saben que no la pasé bien que tuve malos rendimientos y estaba cruzado con la gente. Hoy que la gente me reconozca y me pida disculpas como lo ha hecho gran cantidad de gente me hace sentirme muy a gusto más allá de regalarle un campeonato a la gente que es algo inexplicable.Tras ganarle la final a Huracán me imagino una noche de festejos y alegría… ¿Cómo fue ese post-partido?En lo personal mucho no pude festejar. Después de la cancha nos juntamos a comer todos juntos y ahí terminó mi festejo porque me tuve que ir a Cariló por mi nene. Igualmente según lo que vi por la tele los festejos siguieron. No estuvo bien la organización en el estadio, se desbordó todo y la verdad fue terrible, pero más allá de eso tratamos de festejar con los compañeros y con el cuerpo técnico.¿Cuál es el Zapata que más te gusta: aquel que jugaba en River que iba y volvía por la izquierda o este de Vélez que cuando hay que luchar la lucha y cuando hay que poner la pelota abajo del pie y jugar también lo hace?La verdad que prefiero el de ahora. Estoy mucho más maduro, antes era un caballito loco que corría, corría y corría. La experiencia y el respaldo del cuerpo técnico te va dando esta tranquilidad que es fundamental para entrar a jugar. Me sentí muy a gusto en este campeonato.A fin de año las cosas no estaban bien con vos en el club y a partir de la llegada de Ricardo Gareca todo parece haber cambiado… ¿Qué es lo que te dijo o hizo para que ese cambio se produzca?Sinceramente el Flaco Gareca es un tipo con el que se puede hablar mucho. Todo lo que piensa sobre un jugador viene y te lo dice. Yo cuando estaba a punto de irme de Vélez, que me iba a ir mal porque no me gusta irme mal de ningún club, me junté en un café con él y me transmitió todo lo que él quería y que tenía el deseo de que me quede pero que era yo el que decidía. Yo decidí quedarme porque me gustó el proyecto, la forma pensar que tiene y la verdad que elegí muy bien. Evidentemente hay algo que maneja Gareca con ustedes que es muy positiva porque el caso de Hernán Rodrigo López al que tampoco se le daban las cosas y sin embargo el técnico puedo terminar sacando lo mejor tanto de vos como de él… ¿Cómo lo vivís vos?Es muy distinto a todos los técnicos que tuve, es simple y directo, además de laburar muchísimo. Si tiene un problema con algún jugador lo habla en privado en forma diferenciada y se preocupa mucho por lo que le pasa a cada jugador no solo en cada entrenamiento sino también en la vida personal.¿Cómo fue compartir la mitad de cancha con Franco Razzotti?Cuando volvió de Perú regresó mucho más maduro, jugador y concentrado. Me sorprendió muchísimo el nivel que tenía. A lo largo del campeonato hablamos bastante yo con él y él conmigo. Dialogamos mucho con todas las líneas del equipo que hizo que cada uno dijera su parecer y eso le hizo muy bien al equipo en su rendimiento.Con el correr de las fechas te has convertido en uno de los referentes del equipo por todo lo que hablás adentro del cancha junto a Fabián Cubero… ¿Cómo lo tomaste vos?Hay momentos del partido que terminó afónico ja ja. Por ejemplo, en el partido con Lanús lo que hablé fue terrible pero es para ordenar un poco con la experiencia que tiene uno. Seba (Domínguez) también habla y Poroto (Cubero) es un loro habla todo el tiempo adentro y afuera de la cancha.¿Considerás que si Huracán hubiese sido el campeón también hubiera sido tan justo como lo fue Vélez?La verdad desde que llegué acá a Cariló estoy mirando todos los programas en los que aparece Ángel (Cappa) que sale hablando… Yo no soy un tipo polémico y nunca me gustó salir a hablar. Yo creo que en el último partido Vélez hizo todo para salir campeón y del otro lado yo creo que no hubo esa reacción. No hay nada más que discutir, si el referí se equivocó fue para los dos porque no nos cobró un penal. Vélez no salió campeón gracias al árbitro, eso fue una mentira porque el equipo jugó la final como un campeón ante un Huracán que no fue el mismo que se venía viendo hace un tiempo.Esta final ha tenido el condimento de que se la ha ideologizado un poco enfrentando dos estilos diferentes como el de Cappa y Gareca pero parece ser que finalmente la personalidad de ustedes fue la que terminó inclinando la balanza para lograr el título… ¿Cómo lo viste vos?Que digan que hoy la gente se va a acordar más de Huracán por su juego que de Vélez es mentira. Vélez salió campeón y Huracán jugó lindo, nada más. Tampoco vamos a hacer tan grande el tema, a nosotros nadie nos regaló nada. Vélez salió a hacer su juego en la final y le salió bien.Se vieron muchos festejos de Vélez particularmetne en contra de Huracán… ¿Fue tan así?El tiki-tiki no lo dijo Huracán sino que fue algo mediático que surgió de la gente que estaba a favor de ellos. Nosotros festejamos por lo que hizo Vélez en un gran campeonato en el que perdió solo un partido. Huracán hizo un campeonato bárbaro y hay que sacarse el sombrero por la forma en que jugó. Siempre lo dije y admití que era el equipo más vistoso pero ojo que está Vélez que tiene mucha solidez y experiencia en varios jugadores que es muy importante en partidos claves como fue la final.

Fuente: Goal.com

jueves 9 de julio de 2009

Eternamente gracias campeón

Locura. Llantos. Abrazos. Placer. Poder. Gloria. Todos los condimentos todos para la nueva estrella que se aferraba a nuestro inflado pecho fortinero. Más llantos, más abrazos, una vuelta y otra y otra más. Bailes en forma de ritual alrededor de un trofeo tan esperado como merecido y justificado. Miradas al cielo, algunos buscando un agradecimiento celestial, otros aferrándose a ese ser querido que le regaló esta pasión inconmensurable. La familia, los amigos, la banda toda. La multitud embanderada de azul y blanco, los fuegos artificiales, los gritos atronadores. Y en el medio ellos, los héroes, los de la mística. Los que desde este espacio siempre sostuvimos que tenían todo, todo para ser campeón. Allí van extasiados nuestros gladiadores, los mejores de todos, los que nos enorgullecieron, los que dignificaron nuestra camiseta con todo el compromiso, el profesionalismo y la responsabilidad. Y el amor, por qué no. Porque dio la sensación que hasta destilaron amor por los colores, aún sabiendo que su rol es otro.
Allá va en andas el Gran Poroto Cubero, el Gran Capitán, el héroe de mil batallas, el del tercer título con El Fortín, el que ya está en la historia grande por eso, por la impresionante cantidad de presencias y por dejar el alma en cada pelota. En el medio levanta la Copa el Chapa Zapata, el que cambió silbidos por ovaciones, el que se transformó en el caudillo del equipo, la voz de mando, el equilibrio justo, el termómetro justo, la experiencia toda al servicio de todos. Se lo vé desencajado al nuevo crack que apareció para regocijo de todo el pueblo velezano; Otamendi es nuestra nueva joya a disfrutar, nos deleitamos con esa muralla que fue vital para la valla menos vencida. Queda en las retinas la imágen sangrante de esa fiera que es Domínguez, un guerrero a puro huevo, una de las mejores compras de los últimos tiempos, un ganador nato. Por allá lo pasean al gran protagonista del grito sagrado; mini talla, maxi jerarquía: Maxi Moralez, otro que se sumo a este esquema para aportar su mágia, su habilidad, su grandeza para los goles decisivos, el que nos hizo estremecer el alma con esa aparción para el delirio. Se lo ve emocionado al cordobés Montoya, a esta altura el mejor arquero del país, el más confiable, el más seguro, el de los reflejos extraordinarios, el que nos devolvió el alma al cuerpo deteniendo con una paz absoluta esa bocha sobre la línea. Llora el uruguayo López, otro que trastocó su imágen a fuerza de romper redes, que le dio la razón a la Comisión Directiva en apostar a su incorporación cuando aún era un desconocido para la gran masa futbolera del país. Corre Papa ("El Papita de la Gente"), como corrió por su lateral todo el campeonato para ser una pesadilla para los contrarios, el de los desbordes, el de los pases-gol, el de Selección, el del perfil bajo que nos ganó el corazón a todos. Se abraza con el mundo Díaz, otro producto de nuestra fábrica, el polifuncional de la banda derecha, el pibe del futuro enorme. Conmueve atrás de todo el Churry Cristaldo, el de los goles importantes, el que ama a la camiseta, el que se perdió la final por esa lesión maldita, el que irradia y contagia energía por esa polenta innata. Festeja el Burrito Martínez, el as bajo la manga, el que aparece para dar vuelta los partidos, el que genera los penales, el de las gambetas impredecibles. Delira también en andas el pulpo del 35, la bestia de la final, este Razzotti que volvió en silencio y con mucho trabajo exhibió su fútbol hecho y fabricado en Liniers. Está desencajado Nico Cabrera en el medio de todos, como burlándose de esa otra lesión que lo dejó out a mitad de camino cuando iba en camino a transformarse en una de las principales figuras. El ídolo Somoza tampoco se lo pierde aunque no pudo ser parte activa del juego por esa recuperación que tarda en llegar aunque fue un motivador absoluto para sus compañeros; recuperate pronto León, te esperamos. Aparece en primera plana este Larrivey de gran injerencia en esta final, el que se jugó la vida en esa pelota, el que se bancó con aguante las bravuconadas de esos mediocres perdedores. Es un hincha más el Flaco Nanni, parece salido de la popular, la emoción lo supera, otro histórico al que queremos de una manera tan especial por todo lo que trasmite. Siguen los llantos y los abrazos. No se lo pierde nadie. Todos son y serán héroes, todos. Cómo Ocampo (autor de un gol, fundamental en La Plata), Ponce, Velázquez, Cabral, Bella, Alvarez, Canteros, Coronel (otro que se anotó con un gol en la campaña y que fue la rueda de auxilio para todos), Barovero, Torsiglieri, Bíttolo. El plantel entero del compromiso y de la mística. El que perdió un solo partido, el que tuvo la valla menos vencida, el de la solidez y el pragmatismo, el del buen juego y también de los huevos, el de la galera y el bastón, el del overol cuando fue necesario. Nos mezclamos todos en el éxtasis, jugadores, dirigentes, hinchas. Claro, faltan algunos para las cuatro patas. Se metió rápido en el vestuario, casi que no salió en los flashes de los festejos, prefirió la intimidad para dedicársela a su viejo fortinero que alentaba del cielo: Gracias Tigre Gareca, ídolo primero por sentimiento y después por ser un técnico de una enorme jerarquía. Laburador, perfil bajo, nada estridente, trasmitidor de paz, de confianza, estudioso del fútbol, generador de estrategias, motivador por excelencia. Gracias Bassedas por ser la cabeza de este proyecto con toda tu sapiencia, por tu amor hacia tu camiseta de toda la vida. Gracias Turu Flores por tu presencia fundamental para estos jugadores, por mostrarles la grandeza de la V Azulada, por ser otro hincha desde el banco de suplentes.
Eternamente Gracias Campeón, por otra estrella gloriosa de cara al Centenario. No cabemos en nuestros cuerpos de tanta alegría. Ni nos importa la falta de respeto de gran parte del periodismo nacional que creó un falso mito de nuestro empequeñecido rival de la final. Que lloren todos, que los carcoma la envidia, que el clubcito que nos enfrentó siga haciendo pucheritos como nenes, son así de chiquitos, no busquemos más vueltas. No nos importa que la opinión pública los prefiera; la frase estaba latente en todos lados sobre que a los grandes se les tiene bronca y nó simpatía. Tiki tiki las pelotas, el fútbol del equipo del Tigre es el mejor de todos, es del Campeón, en definitiva, del que todo el mundo se acordará con esa nueva estrella grabada a fuego en el alma. Lloren, chicos, lloren. Somos distintos a todos, somos los mejores una vez más, somos el ejemplo del fútbol argentino.
Más llantos, más locura, más abrazos. En el Obelisco, en la Villa, en la ciudad toda, con la bendición que tenemos de ser hinchas de Vélez. Los más grandes, sin lugar a dudas.
Mediocres, cuando crezcan hablamos.
CHUPALA QUE VELEZ ES CAMPEON.

Daniel Ortiz, para Velezsarsfiled.net

Vélez Sarsfield, la Alemania del ‘74

Justo campeón por lo que hizo durante la temporada. Justo campeón por ser uno de los equipos con la valla menos vencida y por mostrar una regularidad que ninguno de los otros tuvo. Merece el título porque en momentos adversos no se desmoronó y luchó influenciado por el mando de su DT, quien demostró ser un general de grandes campañas. Este Vélez “crió” a un futuro crack (Otamendi), confirmó que Seba Domínguez es un jugador de nivel superlativo, por algo se consagró con Newell´s y fue jugador del gran América, tuvo a López (tiene más testículos que Giunta), Cubero terminó jugando como Maicon y Moralez por segundo campeonato consecutivo mostró que “le sobra” para marcar diferencia en nuestro torneo. En Vélez funciona todo, y debería ser ejemplo para los demás, hay agua caliente en el vestuario y los que juegan básquet o bochas se sienten parte de una club que no solo piensa en fútbol. Se puede ganar en primera y ser un club social que regale salud al barrio. Pienso en mis amigos de Huracán y me los imagino en un océano de dolor, de impotencia, buscando una explicación a tanta injusticia, ¿Qué le digo hoy a Coco Silly? Tal vez les sirva pensar que los campeonatos no se pierden a seis minutos del final (por más que tu arquero esté tirado en el suelo lastimado), o porque te anulen un gol lícito, se pierden en definitiva por puntos que quedaron en el camino y que duelen mucho (perdió con Gimnasia de La Plata y Colón de local), Vélez no cayó en todo el torneo en su estadio y sólo perdió una vez ante Gimnasia en La Plata, fue el más regular y por supuesto un gran campeón. Huracán fue el equipo que mejor jugó en los últimos años, quedará para siempre en nuestro recuerdo, tuvo a todos los hinchas argentinos de su lado en la final (salvo San Lorenzo), nos demostró que ésa es la manera de jugar que sentimos la mayoría de los futboleros, solo resta decirle gracias. La final, una vergüenza. Escondiendo pelotas, golpes entre colegas, sangre en los rostros, provocaciones verbales, invasión de cancha de los hinchas, una postal bien argentina que dará vueltas por el mundo para graficar lo que consiguió “la cultura del aguante” en nuestra gente. El árbitro dirigió por momentos desconcentrado, lejos de las jugadas, podría haber encarado también este partido como una final (declaró que era uno más) y así le fue, de todas maneras todos podemos tener una mala tarde. Se escribió una nueva historia, y este deporte es tan atrapante y distinto a todos que nos permite sostener algo semánticamente contradictorio ¡qué injusto subcampeonato para Huracán, debería haber gritado! y ¡qué justo campeonato para Vélez, se lo merece

Alejandro Fantino
Fuente: El argentino.-

martes 7 de julio de 2009

Fortineros del Interior

EL reloj no marcaba las 9:00 de la mañana y en la puerta del polideportivo, se veian a varios Fortineros reunidos, con una inmensa alegría acumulada en sus rostros, a pesar de los kilometros recorridos. Los Fortineros que vinieron del Interior del país, estaban esperando sus entradas anticipadas. Desde las provincias de Cordoba, Santa Fe, Entre Rios, Chubut, Rio Gallegos, San Juan, Mendoza, Misiones, y ciudades como Bahia Blanca y hasta de paises como Israel, ( se que me debo olvidar de varias localidades más) se hicieron presentes con la V azulada en el pecho, con el fin de conocer el Estadio José Amalfitani y poder dar la vuelta olimpica...
Los nervios aumentaban, pero se palpitaba un clima de Fiesta, la mañana era primaveral, es más aconseje a varios, que se lleven alguna campera por las dudas. Eses calor venia desde adentro, recorriendo las rutas por Velez Sarsfield, con sus familias o amigos de la aventura, para poder llegar a Buenos Aires. A varios les comente, el orgullo que sentia por cada hincha, que no podia, por razones obvias estar cada Domingo alentando al Fortin, se me hizo un nudo en la garganta ver esos niños entusiasmados por dar la vuelta olimpica y a las vez, sorprendiso como sus padres, por ver lo Gigante que es Velez Sarsfield, como Institucion.-

El clima se fue tornando raro, calor, sol, la gente colgaba sus banderas para decir a sus amigos del interior, yo estuve ahi, en la Fiesta de Velez...

La lluvia era predecible, segun los noticieros, pero las piedras no. Miraba la preocupacion de varios hinchas que pensaban que se suspendia, y volver a casa sin nada.

Pero las piedras se descongelaron, la lluvia se fue y reaparecio ese aliento desde todos lados del estadio, hasta el sol se volvio a asomar y vino ese gol, y esos minutos finales apasionados....si señores pueden volver a sus casas Felñices, lo vieron a VELEZ SARSFIELD CAMPEON y los cientos o miles de Kilometros no fueron en vano.

Desde Liniers hasta cada rincon donde exista un hincha de Velez, les mando un abarazo grande. Y Salud por nuestro Club.-

La verdad los admiro...Vamos velez carajo...hasta la Luna no paramos

Leo.-

El Kilómetro 0 fue bien fortinero

Apenas finalizado el partido, los hinchas de Vélez Sársfield festejaron el título en el microcentro

El Kilómetro 0 de la ciudad se fue llenando poco a poco de hinchas fortineros que se reunieron para festejar el título que minutos antes había obtenido el equipo de Liniers. Recordando a sus rivales, la multitud festejó con emoción la hazaña lograda por sus ídolos. “Esto es una alegría total. Creo que el planteo de Gareca fue el mejor y por eso ahora estamos festejando. Aunque los dos equipos jugaron muy bien, Velez aprovechó las oportunidades que tuvo. Para Mendoza, que se reúna a tantos hinchas es muy bueno. Vienen a festejar los grandes, como no vamos a venir nosotros” (Maximiliano Porte). “Haber salido campeones es algo que no se puede explicar, es algo que no tiene palabras y estoy muy feliz. Al partido lo vi por Internet porque es una cábala. Fue un sufrimiento pero por suerte ganamos” (Florencia Ordines). Había alrededor de 70 hinchas que fueron llegando al histórico punto de encuentro provincial. Además, los automovilistas, con sus bocinas, acompañaron los ruidosos festejos del nuevo campeón del fútbol argentino

Fuente: Losandes-online

Vélez ya es un grande, más allá de las polémicas

Puede cuestionarse este Torneo Clausura ganado por Vélez Sársfield. Algunos dirán que no fue el mejor. Que Huracán tuvo un juego más vistoso, o que Lanús fue el equipo más parejo de la temporada y ue acaso Vélez haya sido más sólido y con una mejor defensa. Es cierto que el partido definuitorio entre Vélez y Huracán fue demasiado irregular, primero con la polémica sobre si debía jugarse con o sin público, luego con la caída de granizo, que suspendió el partido por un cuarto de hora. Y finalmente con demasiados fallos polémicos del árbitro Gabriel Brazenas, que para colmo falló (en el sentido de equívoco, no en el sentido jurídico) en casi todos. Porque fue válido el gol de Eduardo Domínguez para Huracán (no había fuera de juego), porque no fue válido el decisivo gol de Maxi Moralez por falta de Larrivey al arquero Monzón, porque fue dudoso que la mano de Otamendi haya sido fuera del área, y porque hubo un penal no cobrado para Vélez por falta de Arano a Cubero. Demasiados errores para un partido tan importante que bien pudo darle el ansiado título a Huracán y tal vez hubiera cambiado buena parte de la historia reciente del "Globito", que se animó a jugar un fútbol denostado por el monopolio del discurso único y simplista, que sólo sirve ganar. Ya nos ocuparemos de eso en el blog.Aquí, en cambio, nos queremos referir a los últimos quince años de Vélez, que lo consolidan deportivamente como un club grande del fútbol argentino, porque desde lo institucional uya estaba posicionado allí.Con este título del Clausura 2009, Vélez pasa a alcanzar a Racing Club a nivel local y lo supera en títulos internacionales, colocándose en la quinta posición en el escalafón histórico, por detrás de Boca, River, Independiente y San Lorenzo, sumando títulos locales e internacionales.Pero no es sólo un dato estadístico. Vélez llega a esta posición cuando en 1993, hace apenas 16 años, se encontraba con un solo título local (1968) y ninguno internacional, cuando Racng tenía apenas un título local menos que hoy. ¿Qué fue entonces lo que pasó? simplemente, que en Vélez desde hace mucho que se están haciendo las cosas bien. Vélez sigue, aún con los lógicos cambios de paradigma del siglo XXI, con la línea dirigencial trazada por el dirigente por antonomasia del fútbol argentino, José Amalfitani. Y cuando todos los clubes compran y venden jugadores manejándose con intermediarios en confusas operaciones, Vélez viaja con sus propios dirigentes y negocia de club a club. Y apuesta siempre por entrenadores serios, como ahora con Ricardo Gareca, que siempre mantuvo tranquilidad y un elogiable perfil bajo, y quien jamás renunció a jugar al fútbol, con un esquema acorde a los jugadores que tiene, que a veces apostó a redoblar el ataque en algunos partidos (contra Colón en Santa Fe, contra San Martín en Tucumán). Y también apostó por un manager con el sentido común de Chritian Bassedas.Si algo marcó la temporada que finaliza, la 2008/09 es el inicio del efecto de las economías de los clubes en los resultados deportivos. Vélez y Lanús, dos de los clubes administrados con mayor prolijidad, terminaron arriba, uno como campeón, el otro como mejor equipo de la temporada. Y River Plate o Independiente, desquiciados en sus arcas y con sus maniobras, terminan un pésimo año, con el primero terminando último por primera vez en su historia en el Apertura, y el segundo que hubiera descendido de haberse jugado los torneos largos de 38 fechas como en tiempos pasados.Volviendo al partido final entre Vélez y Huracán, cierto es que los fallos perjudicaron a Huracán (también es cierto que el arquero Monzón pago caro el privilegiar la viveza criolla de quedarse en el suelo durante la falta de Larrivey cuando bien pudo haberse incorporado ante la duda de si iba a ser cobrada la falta del delantero), pero los dos equipos merecían ser campeones, cada uno con su juego. Por eso el tema es estar arriba, tener un equipo competitivo, llegar a posiciones privilegiadas. Luego, el fútbol es impredecible, aunque nos sigan haciendo creer que se puede tapar el cielo con un pañuelo. Uno es el campeón, el otro quedará en la historia de cualquier modo.

Publicado por Sergio Levinsky en 6:19

lunes 6 de julio de 2009

El cielo se tiñó de azul y blanco

Los jugadores de Vélez festejaron hasta altas horas el título del Clausura.

BUENOS AIRES.- Interminables fueron los festejos del pueblo velezano una vez finalizado el encuentro y con la certeza de ser los campeones del fútbol argentino. Gran cantidad de hinchas ingresaron al campo una vez culminado el cotejo para abrazarse con sus jugadores, haciendo estéril el intento de la Policía de frenar a los fanáticos.Jugadores e hinchas, confundidos en abrazos, dieron la vuelta olímpica entonando el tradicional "dale campeón" e hicieron delirar a los miles de fanáticos que coparon el estadio "José Amalfitani.Poco les importó a los jugadores de Vélez la baja temperatura, y semidesnudos no pararon de gritar y saltar, bajo un manto de papelitos azules y blancos lanzados por una máquina dispuesta para los festejos.En la maraña de futbolistas en pleno festejo se vio a Nicolás Cabrera, Leandro Somoza y Jonatan Cristaldo (todos ellos marginados por diferentes lesiones) en andas de sus compañeros, quienes les otorgaron un rol preponderante durante las celebraciones.Claramente entrada la noche, el cielo de Liniers se iluminó por la batería de fuegos artificiales que acompañaron el festejo. Todos y cada uno de los jugadores desfilaron con el trofeo en sus manos, besándolo y dedicando cada cantito a la gente. "Y ya lo ve, somos campeones otra vez", "me parece que el globo no sale campeón, sale Vélez, sale Vélez si señor", repetían constantemente. Lejos de bajar los decibeles del festejo, los jugadores regresaron al campo. Esta vez el plantel lució una camiseta oficial en la que se estampó la leyenda: "Campeón Clausura 09". (DyN)
AnálisisUn merecido halagoPor Adrián Taccone - DPAPasó mucho tiempo para que Ricardo Gareca pudiera disfrutar las mieles del éxito en el fútbol argentino. Tras su gran paso por Perú, con Universitario, logró el Clausura con Vélez, donde nunca había sido campeón como jugador. El equipo no fue tan lucido ni vistoso como el Huracán de Angel Cappa, pero mostró más solidez y más resto en el partido final. Gareca no dudó en reconocer que el modelo que intentó poner en práctica en Vélez fue el mismo que exhibió Carlos Bianchi en la década del 90. "Cuando llegamos al club teníamos la idea de implementar un modelo similar al de aquel ciclo exitoso. Vélez tiene una característica importante en cuanto a la garra y actitud; les pedí a los muchachos que la conservaran y lo entendieron", expresó el "Flaco", que se inició como entrenador en San Martín de Tucumán.
Postales velezanasPresencia ilustre. Diego Maradona presenció el partido jugado en Liniers. El técnico de la Selección se ubicó en la cabina 3 del estadio "José Amalfitani" y siguió muy atento las instancias del esperado choque.Operativo. Un total de 120 detenidos fue el saldo que arrojó el operativo de seguridad instalado en el estadio de Vélez. Una de las personas demoradas fue atrapada dentro del campo de juego, una vez que el plantel fortinero se disponía a festejar la obtención de su séptimo título a nivel local.Nervioso. Dentro del vestuario y en pleno festejo, la nota de color la dio Fernando Raffaini, titular de Vélez, que reconoció que no observó los minutos finales del partido. "Los viví caminando por el supermercado ubicado en las adyacencias del estadio, no quise mirarlo más porque después del gol de Maxi Moralez sufría demasiado", admitió la máxima autoridad del club de Liniers.Hostigados. Barrabravas de Vélez se acercaron prepotentemente hasta un vallado que rodeó la salida de los vestuarios y despidieron con burlas a los jugadores y al cuerpo técnico de Huracán. Los barras no tuvieron el menor empacho de empujar a la prensa y al ver a Angel Cappa y a sus jugadores comenzaron con los cánticos dolientes: "ahora el tiki tiki se lo meten en el c..."Satisfacción. El volante Franco Razzotti estaba muy contento por la obtención del Clausura. "Haber salido campeón es una alegría enorme. Es una sensación que nunca viví. Nunca me pasó y quiero disfrutarlo de la mejor manera", reconoció el volante, de 24 años.Multitud. Más de 8.000 hinchas de Huracán se dieron cita en el estadio "Tomás Ducó", donde siguieron el encuentro a través de pantallas gigantes. El título que consiguió el equipo dirigido por Ricardo Gareca no opacó el aliento y el agradecimiento a Angel Cappa y sus muchachos por la campaña realizada. Al final, todos aplaudieron a sus jugadores.


Fuente: lagaceta.com.ar