Una nueva estrella...Liniers.-

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sábado, 2 de enero de 2010

Un sueño que nació en Floresta y que hoy es realidad en Liniers

El Centenario encuentraa Vélez en su plenituddeportiva e institucional

Seguramente aquellos tres muchachos que se se reunieron aquel 1ro. de enero de 1910, en el túnel de la estación Vélez Sársfield (hoy Floresta) no se habrán imaginado la dimensión que tomaría con el tiempo lo que acababan de fundar: el Club Atlético Vélez Sársfield, nada menos, uno de los más importantes de nuestro país y con trascendencia internacional. Un club que late al compás de sus distinguidos hinchas. Nació con el nombre “Argentinos Unidos de Vélez Sársfield” y fue idea de Nicolás Moreno, Julio Guglielmone y Martín Portillo. Luego, en la casa de Antonio Marín, se reunieron Plácido Marín, Luis y Adolfo Barredo, Alejandro Doldain, Nicolás Marín, Fidel Rodríguez, Martín Portillo, Vicente Pozo, Julio Money y Rodrigo De la Hoz y decidieron fundar una “sociedad sportiva”. Luis Barredo Cobián fue elegido el primer presidente.El color de la camiseta fue motivo de distintas discusiones en 1911 se aprobó una blanca con cuellos y puños punzó. El 3 de febrero de 1912, se acordó cambiar los colores del uniforme: serían azul marino y pantalón blanco y a moción de Ferreras, se resolvió que las anteriores quedaran de reserva para casos de urgencia. La roja y verde, separados por una fina línea blanca, se comenzó a emplear en 1914. Hasta que, quince años después, a partir de un hecho fortuito, nació para siempre la blanca con la “V” azulada: se debía renovar el stock de camisetas. Un comerciante ofreció, a bajo costo, un juego de camisetas blancas con la V azulada, que un club de Rugby jamás retiró.Un momento historicoEl 7 de febrero de 1913 se incorporaron diez nuevos socios, entre ellos alguien que iba a tener una injerencia fundamental en el crecimiento de la entidad: José Amalfitani. Bajo su presidencia, don Pepe le dio un impulso especial a las obras de infraestructura. De personalidad muy particular cierta vez, en una definición, apeló a la Reserva ya que no toleró que los profesionales quisieran sacar rédito de ese momento y le pidieran un premio especial. Y más allá de lo edilicio (dicen que frenaba los camiones con tierra que iban a conformar el cinturón ecológico para que la dejaran en el club y era común a la hora de una entrevista que mostrara todas las obras) y de haber sido el presidente cuando Vélez obtuvo su primer título, se lo recuerda por su honestidad a toda prueba.En es 1913, el 23 de noviembre para ser más precisos, se resolvió abreviar el nombre de la entidad, que pasó a llamarse definitivamente Club Atlético Vélez Sársfield. En 1915: Se incorpora a la Asociación Argentina Footbal League. Ya se había ganado un nombre. Eran los románticos tiempos del amateurismo. En diciembre de 1917 jugó la final por el ascenso ante Defensores de Belgrano. Perdió 2 a 1 y sobre el final, tuvo un penal a favor. Tiró Badaracco, Giacomelli dio rebote, los dos linesman indicaron que la pelota había entrado, pero el juez no lo convalidó. Dos años después, se alejó de la Asociación Argentina, debido a fallos en su contra y se afilió a la flamante Asociación Amateur. Por entonces se destaca la defensa, compuesta por José Forrester, José Luis Boffi, Miguel Fontana, Juan Fontana, Acacio Caballero y Atilio Badaracco. Ante la posibilidad de descender, se contrata al profesor de Educación Física Luis Martín Castellano, quien se convierte en el primer director técnico del fútbol argentino. Castellano logra que el equipo eluda el descenso.En 1931 participa del primer torneo del profesionalismo. Cuatro años después, Agustín Cozzo se destaca como el máximo goleador del campeonato. Aunque una sola vez, sufre la amargura del descenso. Fue en 1940, tras una polémica victoria de Atlanta sobre Independiente. Esto trajo como consecuencia el desalojo y la renuncia de un centenar de socios. Pero en 1943 se produce el regreso a Primera División. En 1946 retorna al club una gloria: al arquero Miguel Angel Rugilo que, cinco años después se convertiría en el “León de Wembley”. Eran las épocas de Víctorio Spinetto como emblema, de la dupla Huss-Allegri.En 1953 realiza la mejor campaña hasta ese momento, siendo sub-campeón de River Plate. Diez años después, el descenso vuelve a revolotearlo, pero zafa del mismo por dos puntos. En 1964 llega al club Héctor “Pichino” Carone, que luego se convertiría en una de las figuras más carismáticas de la institución y en 1965 finaliza tercero, detrás de River y Boca.El ansiado campeonatoClaro que faltaba la consagración con un título de campeón y la misma llegó en 1968, obteniendo el torneo Metropolitano que definió, en un triangular, ante River y Racing. Tuvo en Omar Wehbe a su máximo goleador, con 16 conquistas, las manos de Miguel Marín y la categoría de Daniel Willington. En ese equipo alternó un muy juvenil Carlos Bianchi, que luego sería el máximo goleador de la historia del club y técnico multi-campeón.Ya está definitivamente instalado como uno de los candidatos en cada torneo. En 1971 realiza una brillante campaña, pero pierde sorpresivamente en la última fecha por 2 a 1 ante Huracán y así, le sirve a Independiente el campeonato en bandeja. En 1973 queda afuera de la definición del campeonato, por diferencia de gol. En 1979: pierde contra River la final del Metropolitano, en 1981 llega a las semifinales del Nacional, en 1985 pierde en semifinales del campeonato Nacional ante Argentinos Juniors y en 1992 es Sub-campeón de Newell’s en el Clausura.Hasta que en 1993 se consagra campeón, justo 25 años después del primer campeonato, gana su segundo título al obtener el Clausura, fue el 8 de junio. El técnico es el máximo goleador de la historia del club: Carlos Bianchi. A fin de ese año, gana la Copa Intercontinental ante el Milan (ver tema aparte).Mucha mas gloriaLuego, sigue engrosando su gloria a nivel local y obtiene los dos torneos de la temporada 1995/96. El primero de ellos, el 17 de diciembre de 1995, tras ganarle 3 a 0 a Independiente, en Avellaneda y el otro, el 18 de agosto del año siguiente, igualando sin goles ante el mismo rival. En este último caso, los últimos cuatro partidos los dirige Osvaldo Piazza, ya que Bianchi se fue a dirigir a la Roma. El 31 de mayo de 1998, gana el Clausura, bajo la conducción de Marcelo Bielsa, con un gol de Martín Posse a Huracán. El 3 de julio de 2005 gana el Clausura, de la mano de Miguel Angel Russo, al empatar 1 a 1 con Arsenal. Y el 5 de julio de 2009 obtiene el Clausura, en una vibrante final ante Huracán (1 a 0 con gol de Moralez) y ya con Ricardo Gareca como director técnico. En medio de eso, está la consagración internacional, que es tratada aparte. ¡Salud, Vélez!. Disfrutá de esta primera centuria de gloria.

Fuente: Diario Popular.-

El “Fortín” cumple 100 años de vida

El 1º de enero de 1910 un grupo de jóvenes encabezados por Nicolás Marín Moreno, Martín Portillo y Julio Guglielmone fundaron el “Club Atlético Argentinos de Vélez Sarsfield” en el barrio de Floresta. En 1913 se retiró el “Argentinos” para acortar la denominación. Llamaron así al club por la estación de nombre homónimo, la cual hoy en día es conocida con el nombre del barrio en donde se encuentra. Moreno declararía un tiempo después: “Casi todo Vélez Sarsfield era un enorme potrero, una sola y descuidada cancha de fútbol. Un día nos refugiamos de la lluvia en el túnel de la estación y resolvimos fundar un club de veras.” Celebrando el centenario de uno de los grandes clubes del fútbol argentino, hacemos un repaso por su historia.
El origen de la camiseta
El primer presidente de la institución fue Luis Barredo, quien fue el encargado de seleccionar la primera vestimenta del incipiente nuevo club. Se eligió una remera totalmente blanca como primera camiseta, ya que eran baratas y fáciles de conseguir. En 1912 se utilizaron camisetas de un color azul marino, que se mantuvo hasta el 1914 en donde se decidieron por adoptar una remera a rayas verticales con los colores representativos de Italia (rojo, verde y blanco).
El 30 de abril de 1933 Vélez utilizó por primera vez la camiseta blanca con la V azulada. La historia cuenta que como debía reponerse el stock de la camiseta tricolor, y no había disponibilidad en la Argentina (las casacas eran importadas de Inglaterra), un comerciante ofreció un conjunto que le había que no había sido retirado por un equipo de rugby que la había encargado. Los dirigentes aceptaron utilizar dichas camisetas y es la que, hoy por hoy, viste el conjunto de Liniers.
Estadios
La primera cancha de Vélez era un potrero situado entre las calles Ensenada, Provincias Unidas (hoy Juan Bautista Alberdi), Mariano Acosta y Convención (José Bonifacio en la actualidad). En 1913 el Fortín se mudó al barrio de Mataderos. Se alquiló un terreno en la Quinta de Figallo. Su segunda cancha se ubicó en la calla Tapalqué (entre Escalada y Chascomús).
Un año después Vélez volvería a mudarse: Se trasladó al norte de Villa Luro. La cancha se ubicó por las calles Bacacay, Víctor Hugo, Cortina y el arroyo Maldonado. En 1924 se mudaron al sur de Villa Luro, entre las calles Basualdo, Schmidel, Pizarro y Guardia Nacional. Dicha cancha fue bautizada con el nombre del Fortín de Villa Luro, por lo complicado que era vencer a Vélez allí, en donde estuvo invicto por 24 partidos, entre el 34 y el 35.
En 1943 se inauguro la Cancha de Liniers. El club velezano se encontraba en segunda división. Sin embargo se consiguió la cesión del pantano del Madonado, una zona considerada inútil por todo el Mundo, excepto por José Amalfitani, presidente en aquel entonces. Lograron rellenar el terreno y construyeron el estadio con los tablones del Viejo Fortín. El 11 de abril sería la inauguración del estadio, en un empate a dos ante River Plate.
En 1946 se compraron los terrenos de Barragán y Gaona. En el 47 se colocó la piedra fundamental del nuevo estadio de Vélez, el cual sería inaugurado en 1951. El estadio era en su totalidad de cemento y ponderaba al Fortín como uno de los clubes importantes del fútbol argentino. Hoy en día Vélez continúa haciendo de local en dicho estadio.
Títulos e historia de sus 100 años
En 1912 Vélez se afilia a la Asociación Argentina de Football. En septiembre del mismo año decide desafiliarse y se integra a la a la Federación Argentina de Football, en donde pierde la final de la segunda división ante Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. En 1915 el Fortín vuelve a la Asociación, debido a la desaparición de la Federación.
En 1917 Vélez pierd.e la final por el ascenso con Defensores de Belgrano. En 1919 logra el ascenso a la Primera División debido a la desafiliación de varios clubes que jugaban en el principal certamen. En su primer torneo termina segundo tras el multicampeón amateur Racing.
Vélez se mantendría en la primera división hasta la década del 40, en la cual descendió a la segunda división tras la inesperada derrota de Independiente por 6 a 4 ante Atlanta, en un partido (supuestamente) arreglado. Tres temporadas después el club retornaría a la primera división.
En los años 50 lograría asentarse en la primera división y, en 1953, terminaría segundo, detrás de River Plate. En los sesenta comenzaría a mantener su protagonismo en la división y conquistaría su primer torneo, el Nacional de 1968. Vélez terminaría primero con 22 puntos, compartiendo la punta con Racing y River. Por la triple igualdad debieron jugar un triangular. El Fortín empató con los Millonarios y venció la Academia. La paridad en puntos se mantuvo con River, pero Vélez se consagró campeón por tener mayor cantidad de goles a favor.
En la década del 70 Vélez mantuvo su buen nivel, con Carlos Bianchi como uno de sus máximas figuras. En el Metropolitano del 71 perdió el título en las últimas instancias. Los buenos resultados fueron moneda corriente en ese entonces. En 1980 jugó por primera vez la Copa Libertadores de América.
Vélez recién volvería a campeonar en la gloriosa década del 90. Bajo la conducción de Carlos Bianchi vivieron una etapa de gloria absoluta. Conquistaron el Clausura del 93, el del 96 y el Apertura del 95. En 1994, con el Virrey como DT, el Fortín vivió conoció la gloria: conquistó la Copa Libertadores y, de yapa, logró la Intercontinental ante el Milan.
El palmares de Vélez se completa con los Clausura 98, 2005 y 2009. Sin dudas 100 años de protagonismo y gloria del club de Liniers.
José Amalfitani, el hombre de los 100 años
En la página oficial de Vélez Sarsfield eligieron a José Amalfitani como el hombre del centenario. El 7 de febrero se hizo socio de la institución fortinera. Fue presidente de Vélez hasta el día de su muerte, por más de treinta años. Fue elegido como presidente el 26 de enero de 1941.
En los momentos más difíciles del club, él fue quien respondió hasta con su propio patrimonio. Cuando Vélez estuvo a punto de quebrar fue quien impidió la acción judicial respondiendo con sus propios bienes. Fue el encargado de inaugurar el nuevo estadio. Durante su época como presidente vivió el descenso de Vélez, al que con mucho esfuerzo logró sobreponerse. Sin dudas el hombre del centenario velezano. 100 años de gloria y de trabajo continuo… ¡Salud Vélez

Fuente:

Vélez celebró sus cien años con una caravana

"El Fortín" cumplió su centenario y para festejar, sus hinchas se movilizaron desde Floresta, lugar donde comenzó su historia, hasta el estadio de Liniers. Las celebraciones durarán todo el año

El Club Atlético Vélez Sarsfield festejó ayer sus primeros cien años de vida con una caravana desde la estación Floresta del ferrocarril Sarmiento hasta el Estadio José Amalfitani, en Liniers. La movilización de los hinchas comenzó en la intersección de la avenida Rivadavia y Bahía Blanca con el lema: "Si correr te hace bien a la salud, caminar por Vélez te hace bien al corazón".El punto negro de la caravana fueron algunas corridas y pedradas entre hinchas velezanos y de All Boys que se enfrentaron en Floresta, aunque no impidieron que se marche hacia Liniers. Desde el primero de enero de 2009, Vélez comenzó a organizar los festejos de su centenario y este año tendrá como misión especial tratar de lograr la segunda Copa Libertadores de América, bajo la conducción de Ricardo Gareca.Con pintadas en los barrios aledaños a la cancha, afiches y remeras con la inscripción de los 100 años "fortineros", Vélez anticipó su año festivo, que lo decoró de forma especial con la caravana al José Amalfitani.Tras la caminata, se proyectaron en la pantalla de la cancha, que está arriba de la popular local, videos con las imágenes más importantes en la historia de Vélez, en la que prevaleció la conquista en Japón de la Copa Intercontinental 1994 frente al Milan italiano.Luego, hubo un colorido festival de fuegos artificiales que cerró la jornada a pura algarabía de los hinchas velezanos que tendrán un 2010 muy especial. La historiaDesde su creación, en aquel lejano 1º de enero de 1910, hasta la fecha, la entidad de Liniers (que en algún momento residió en Floresta y hasta en Villa Luro) mantuvo una característica distintiva: gastar menos de lo que ingresa, apostar a la promoción de elementos de divisiones inferiores y manejarse con un criterio "familiar", pese a que la legión de simpatizantes de la "V" azulada fue creciendo con el correr de los años.El 7 de febrero de 1913 no es fecha constitutiva en el por entonces, "Argentinos de Vélez Sarsfield", pero, sin embargo, marcaría un antes y un después en la historia. Es que en esa jornada fue analizada y aprobada la inscripción de socio para un joven llamado José Amalfitani, verdadero promotor del crecimiento de esa institución social y deportiva que se afincó en la zona Oeste de la Capital Federal."Don Pepe" enderezó el sueño que habían elaborado sus antecesores, Martín Portillo, Nicolás Moreno y Julio Guglielmone, entre otros. Y a partir de marzo de 1923 y hasta promediar 1925, Amalfitani cumplió su primer mandato como presidente en el club.Entonces el dirigente más importante en la historia de la institución gestionó el traslado de la cancha y así, de un terreno en Provincias Unidas (Juan Bautista Alberdi) y Ensenada, se pasó a otro situado en la intersección de las calles Basualdo y Guardia Nacional. Comenzaba a nacer el mito del "Fortín de Villa Luro".En ese reducto, en las temporadas 1934 y 1935, ya en la etapa del profesionalismo, el equipo se mantuvo 24 partidos sin perder.Y a esa altura, el cambio de cancha no era lo único. Por eso la camiseta varió de tonalidad y del tricolor a rayas verticales con verde, rojo y blanco se pasó a la hoy tradicional casaca con la "V" azul en el pecho sobre un fondo blanco.En esa década del 30 sobresalían las figuras del delantero Agustín Cosso (95 tantos en la historia de la entidad) y la del símbolo de aquellos tiempos: el defensor-mediocampista central llamado Victorio Spinetto, luego técnico de la institución.En 1940 Vélez sufrió el primer descenso de categoría. Ocurrió en una circunstancia cuanto menos peculiar, porque Atlanta, el otro equipo que peleaba por conservar su lugar en la división privilegiada, le marcó seis goles en el primer tiempo a Independiente en el último partido del campeonato.Ese encuentro jugado en Villa Crespo favoreció finalmente a los "bohemios" por 6 a 4, aunque la sensación de "arreglo" quedó flotando en el ambiente. Mientras tanto, el equipo de Liniers cayó por 2-0 con San Lorenzo, por lo que el retroceso a la Primera B quedó consumado.Tres años duró el tránsito de los velezanos en la Segunda División. Por esos años, Amalfitani volvió a conducir la institución y forjó, quizá, la obra "más importante". El directivo gestionó la cesión de unos terrenos linderos al arroyo Maldonado, en una zona “inundable”, según rezan las versiones periodísticas de aquel entonces. Se rellenaron esos campos y allí se levantó el estadio de cemento que se inauguró oficialmente en abril de 1951.Se destacaban en ese equipo el arquero Miguel Rugilo (el denominado "León de Wembley"), el defensor Ángel Allegri (segundo jugador con más presencias en la historia del club) y una delantera que generó muchos recuerdos en los hinchas: Ernesto Sansone, Norberto Conde, Juan José Ferraro, Osvaldo Zubeldía y Juan Carlos Mendiburu. Con esa base, un conjunto cuyo técnico era Spinetto, se clasificó subcampeón detrás de River Plate en 1953.La década siguiente vendría a coronar, finalmente, el primer título para las vitrinas de la entidad. Ocurrió en el Nacional 1968, en un recordado triangular desempate frente a Racing Club y River Plate. Eran tiempos en los que se distinguían José Luis Luna, el "Pulga" Ríos, un jovencísimo Carlos Bianchi y Omar Wehbe, todos guiados por un cerebro llamado Daniel Willington, "el jugador más vago que conocí", según admitió el propio Amalfitani.El Metropolitano 1971 significó un golpe duro, pues una inoportuna derrota ante Huracán (1-2) en Liniers privó al club de festejar el segundo campeonato, que quedó en manos de Independiente. La gran figura del certamen resultó el implacable Bianchi, responsable de 36 goles.Después de años de discretas campañas, el Metropolitano 1977 marcó una suerte de "resurrección" futbolística. Bajo la conducción de Carlos Cavagnaro como técnico, el equipo se clasificó tercero, aunque se dio el gusto de vencer al campeón River Plate en los dos encuentros.Dos años más tarde, el conjunto velezano arribó a una instancia decisiva, otra vez ante los "millonarios" de Núñez, con un equipo que mostraba en sus filas a un fino uruguayo Julio César Jiménez y a un elegante Carlos Ischia, quien venía de destacarse en Chacarita Juniors.Pero también eran piezas importantes el eficiente Pedro Larraquy (el de mayor cantidad de partidos jugados en la institución), el rendidor defensor Omar Jorge y un arquero que empezaba a mostrar sus condiciones de gran atajador: Julio César Falcioni.En los 80 también hubo buenas campañas. En el Nacional 1981, ya con el regreso de Bianchi al país, el equipo quedó eliminado en semifinales por el sólido Ferro. Cuatro años más tarde, los de Liniers alcanzaron la final de ese mismo certamen, perdiéndola ante un Argentinos Juniors lujoso, que marcaba tendencia por esos tiempos.En los 90, con el ídolo Bianchi como técnico, Vélez empezó a diseñar la grandeza que sus hinchas le reclamaban. Llegaron casi en continuado el Clausura (1993), Copa Libertadores (1994) y Copa Intercontinental (1994).La ya por entonces famosa Platea norte del estadio Amalfitani no tenía tantos motivos para la queja. Por el contrario, los argumentos de bronca pasaron a ser propiedad de los habitantes de la cabecera local, ante las cargadas de los "rivales de turno" que enarbolaban desafiantes el hiriente cántico "campeón del mundo y no llenás la popular…".Los hinchas empezaron a acostumbrarse a los campeonatos, que fueron sucediéndose. Hubo festejos en el Clausura y Supercopa Sudamericana (1996), Recopa Sudamericana (1997) y Clausura (1998), este último con un conjunto que dominaba de punta a punta, bajo la batuta de Marcelo Bielsa.El nuevo milenio trajo los títulos en Clausura 2005 (Miguel Russo fue el técnico) y Clausura 2009 (Ricardo Gareca), en historias más recientes.Pero Vélez no sólo es festejo en fútbol. Hay también motivos para el elogio en actividades federadas como el básquetbol y el vóleibol, entre otros deportes.Además se destacan los aportes para la comunidad que constituyen el estadio José Amalfitani (utilizado asiduamente para recitales) el Polideportivo de la Avenida Juan B. Justo al 8400, la Villa Olímpica de Parque Leloir y el Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, donde funciona una Escuela Secundaria, con bachillerato con orientación en deportes y recreación. "Si correr hace bien a la salud, caminar por Vélez te hace bien al corazón".

Fuente: Télam

Vélez celebró su centenario en una caravana inolvidable

VELEZ: UNA MULTITUD DE HINCHAS CAMINO DESDE LA ESTACION DE FLORESTA HASTA EL ESTADIO JOSE AMALFITANI

Hubo globos, fuegos artificiales y videos emotivos. Mucha gente pasó el 31 a la noche en el club.


De repente, la avenida Rivadavia se cubre por completo. No es un caos de tránsito en hora pico. No es un mar de autos el que inunda tanto cemento. Los que copan las veredas tienen un motor que es esa pasión heredada por padres y abuelos, es un sentimiento de pertenencia que ayer cumplió 100 años. Vélez Sársfield llegó al centenario y lo festejó con una caravana inolvidable, que partió desde la estación de Floresta, a las cinco de la tarde, y terminó en el estadio Amalfitani, casi en el anochecer, con videos emotivos y fuegos artificiales.Una multitud, muy difícil de calcular por la gran cantidad de familias que se acercaron, avanzó a paso redoblado, cantando "que los cumplas feliz" a cada paso. Se observaron camiones decorados con la Copa Libertadores y la Intercontinental (Vélez las ganó en 1994), un Patoruzú con la "V" azulada en el poncho y una estatua de don Pepe Amalfitani, ese dirigente tenaz e incansable, que tanto hizo por la institución de Liniers, a tal punto que igual a él se llama la cancha que alberga a los fieles velezanos.¿Quién hubiera imaginado que Vélez llegaría a los 100 años con tanta gloria en sus vitrinas aquel 1° de enero de 1910 en la casa de Nicolás Marín Moreno? Luis Barredo fue el primer presidente y blancas las camisetas que entonces utilizaba el equipo en el potrero de Ensenada y Provincias Unidas. Después, se vistieron de verde, rojo y blanco, en bastones verticales, hasta que se oficializó la "V" azul.El recorrido por Rivadavia hasta Barragán mostró un cotillón de color azul y blanco. Hubo globos, papel picado y se observó a los dirigentes emocionados. También, a Marcelo Bravo, el crack que tuvo que dejar el fútbol por una afección cardíaca y que hoy es técnico de las divisiones infantiles.Pero la fiesta no empezó ayer por la tarde. Como aperitivo de esta caravana, los velezanos despidieron el año de una manera inédita y especial: por primera vez en la historia el club abrió sus puertas un 31 de diciembre a la noche para ofrecer una impresionante cena de fin de año en sus instalaciones. La idea nació de un grupo de socios y fue aprobada por la Comisión Directiva. Y 2 mil hinchas, que colmaron el salón comedor del quincho, donde se ofreció un menú fijo, y otros comensales que ocuparon las mesas cercanas a las parrillas para compartir en una especie de familia gigante -una característica identificatoria de Vélez- los últimos momentos de 2009 y el nacimiento de 2010. Y entre plato y plato empezaron a escucharse los cantos de cancha. Mezclados con los socios y socias, estuvo el presidente Fernando Raffaini, el vice Hugo De San Félix y los directivos Marcelo Cilotta y Ricardo Díaz. Hubo fanáticos que llegaron especialmente desde distintos puntos cardinales, como el rufinense Mario Racca. Dentro de un clima de marcado respeto, los bombos y las canciones de La Pandilla, la barra brava, aportaron ritmo a la cena entre bocados y tragos. Cuando dieron las 12 de la noche todos elevaron sus copas y además de brindar por el Año Nuevo se le cantó el feliz cumpleaños a Vélez. Sonó fuerte la pirotecnia y los cantitos atronaron con mayor fuerza. Ya de madrugada todos se trasladaron hasta la puerta de la avenida Juan B. Justo para presenciar un show de fuegos artificiales que pintó multicolor el cielo de Liniers mientras el "Dale Vélez" se oía con mucha intensidad y hasta hubo una vuelta olímpica alrededor de la plazoleta de enfrente.Será un 1° de enero imborrable para Vélez. ¿Será un gran año?

Fuente: Diario Clarin.-

El Orgullo más grande del Mundo

Más de 40 mil personas unieron el lazo del tiempo desde la Estación Floresta hasta el estadio José Amalfitani para celebrar los 100 años del Club Atlético Vélez Sarsfield. Una fiesta única e irrepetible donde la Avenida Rivadavia se vistió de gala azul y blanca.

Imaginar, soñar, dejarse llevar por el sentido de lo imprevisto; todo lo que uno pueda llegar a contemplar desde el pensamiento, cambia indefectiblemente y sin modo de exigir lo contrario cuando la realidad se posa frente a la mirada. Seguramente, cada una de las almas que se dio cita puntualmente a las 17 horas como el compromiso con el amor lo demandaba, tenían en su pensamiento un escenario imaginable para esta gran demostración de pasión que se la denominó (por el sólo hecho de rotularla), como la Caravana del Centenario. Pero más probable es que ninguno de los presentes en este primer paso del año que trajo consigo la celebración de los primeros cien años de nuestra amada institución, hubiese imaginado una fiesta de la tamaña dimensión que se plasmó en el asfalto de la gran Avenida Rivadavia.

Allí, en el túnel de la vieja estación Vélez Sarsfield (hoy estación Floresta), más de 40 mil almas fortineras se dieron cita como hace 100 años atrás lo hicieron aquellos tres jóvenes entusiastas para darle forma al latido de sus corazones que se terminó llamando Club Atlético Argentinos de Vélez Sarsfield. Esta vez no fue para refugiarse de la lluvia, sino para darle forma a una celebración sin punto de comparación alguno, para salir a gritarle al mundo entero que tras 100 años de aquel día, la institución que habían soñado está más sólida y gigante que nunca.

Uniendo el tiempo con el lazo interminable de la presencia, el pueblo velezano tuvo su festejo entre íntimo y público, entre el orgullo interno y el placer de exteriorizarlo; todo convergiendo en el mismo lugar.

Pasadas las 17 horas y con un mundo de gente sobre la Rivadavia, allí a la altura de Bahía Blanca; se pasó a descubrir la plaqueta conmemorativa al centenario en la entrada al túnel que fue una especie de canal de parto para el Fortín. Con la presencia del Vicepresidente Primero, Miguel Calello; el Vicepresidente Segundo, Julio Baldomar; el Vicepresidente Tercero, Hugo de San Félix; el Presidente del Centenario, Ricardo Petracca y la bendición del Padre José María, entre otros; se dio inicio a lo que en minutos nomás sería un momento único e inolvidable en la historia de Vélez Sarsfield.

Porque llegó el momento del color, de la pasión, de las carrozas, de la fiesta en sí misma de todo el pueblo velezano de corazón que merecía este capitulo de la historia que comenzaba a escribir. Disfraces, la camiseta pegada al pecho, pinturas referentes al centenario en la piel, el corazón obviamente latiendo más que nunca y el calor que no quería perderse la alegría y se filtraba por los poros de una tarde que era cada vez más velezana.

Las carrozas con cada una de las copas que esta institución supo conseguir y que son el orgullo dorado que brilla coronando nuestro escudo. La estatua de Don Pepe Amalfitani que desde lo más alto del firmamento seguramente estaría entero de placer de ver los pasos del club que hizo grande y que hoy dio muestras de esa grandeza. La figura del Indio Patoruzú defendiendo en su mano la Copa Intercontinental, la mayor presea en la historia del club; marcándose como un emblema del guardián de un Fortín que es cada vez más inexpugnable. Las banderas, las pancartas, la gente de los balcones de los edificios que le ponían un marco de contención a tanto amor desperdigado por el suelo porteño, a esta altura de Villa Luro. Aquel viejo emocionado abriéndole los brazos a cada uno de los que pasaban por debajo de su ventana, con la pasión a flor de piel, con el sentimiento y el recuerdo de las cosas vividas, amadas, perdidas y ganadas. Todos y cada uno de los que aman, sienten y viven a Vélez que no quisieron perderse este día tan anhelado por todos. Hasta los que se fueron, esos a los que la vida le dio un palco vip allí arriba para ver bailar a su Vélez, en la mejor pieza de la noche; con la mejor pilcha, esa de una V bien azul, en un eterno carnaval.

Trazar con el andar el destino, el camino de una caravana que más allá de la negligencia de algunos medios de comunicación fue un hito en la historia de clubes centenarios del fútbol argentino. Porque la pasión del hincha de Vélez no se puede calcular, no se mide, no se palpa; se siente.

Allí uniendo la más de 30 cuadras hacia el Amalfitani los himnos del corazón se hicieron presente; como también el recuerdo para cada una de las glorias que hoy nos hacen inflar el pecho en esta caminata que más que hacerle bien a la salud y al corazón le hace más que un mimo a la vida misma. Bebés, adultos, niños, ancianos; la pasión no discrimina en edad ni procedencia. Todos caminando bajo una misma religión, la de Vélez.

Pero esta peregrinación no culminaba con la llegada al estadio, nada de eso. Como en cualquier fecha historia con Vélez jugando en el campo de juego, el Amalfitani lució repleto, inundando de almas que flameaban como las banderas que blandían en sus manos. Las imágenes en la pantalla en la cabecera local, le daban cuerpo a un millón de lágrimas emotivas que la buscaban como excusa predilecta a la hora del cierre.

La palabra del actual Presidente de la institución, Fernando Raffaini, en un agradecimiento eterno al hincha que le dio vida a un festejo inigualable y la promesa de un año 2010 con la Copa Libertadores de América como un objetivo más que deseado por todos. El show de luces de fuegos artificiales que le puso un broche especial a una jornada única.

Sentir cansancio físico no es suficiente para detener la pasión. Quizás hoy te duelan los huesos, las muelas, el cuero de haber andado lo andado; pero hay una cosa de la que estoy seguro y es que no te va a quitar nadie el orgullo inmenso de haber estado presente, cien años después, escribiendo la misma historia. Nuestra gran historia.

Salud Vélez Sarsfield de mi vida. Feliz Centenario, Campeón!.

Carlos Alberto Martino.

viernes, 1 de enero de 2010

Vélez Sarsfield festeja su centenario en 2010 - ESPN Deportes Video

100 Años de un Gran Vélez

Este 1º de enero se celebra el 100º Aniversario de la institución, nacida del sueño de tres jóvenes refugiados en la estación Vélez Sarsfield, allá por 1910; y que con el correr de los años se convirtió en uno de los clubes más prestigiosos de la Argentina y del Mundo.

Cumplir 100 años. Es refugiarse de la lluvia un domingo de enero y empezar a soñar en grande. Es pasearse y merodear por los jardines del recuerdo. Es vestirse de aquel relato de un abuelo, tío o amigo; para echarle un vistazo a esa parte de la historia que el documento nos impidió ser contemporáneos. Es hablar de batallas ganadas, esas jornadas épicas donde el estandarte blanco con una V azul tatuada a fuego se alzó victorioso sin importarle latitudes ni escenarios. Cumplir 100 años es también contar las que se perdieron, los sueños que quedaron siempre con la frente bien en alta en el camino. Es confundirse en un abrazo interminable vaya a saber uno en que cancha y con que otro hermano velezano que comparte nuestra inmensa alegría. Es sentirse ganador; mucho más que eso, diferente.

Cumplir 100 años para una institución como Vélez Sarsfield es la confirmación del buen camino trazado y recorrido. Es moverse hoy en día en la estructura firme que ladrillo a ladrillo supo levantarse ayer; y que será el cimiento para continuar camino mañana. Es vestirse de Marín Moreno, de Don Pepe Amalfitani, de José Feijoo, de Raúl Gámez; y de tantos otros. Es tomar decisiones con la institución como primer objetivo; y que el segundo también siga siendo la institución. Porque eso, desde nuestra parte, es cumplir 100 años.

Es sentarse a ver un partido en aquella cancha de Basualdo, mientras un team de Vélez comienza a forjar desde el resultado una historia grande. Es alquilarse un palco en el Fortín para admirar a los Rugilo, los Spineto, los Huss, los Allegri, los Ferraro, los Willington, los Carone, los Bianchi, los Chilavert, los Cubero; y sentir que el fuego sagrado es el mismo mantenido inalterable, año tras año, fecha tras fecha, equipo tras equipo. Es tomar por asalto el Morumbí una noche perdida de Agosto y gritar bien fuerte que América se llama Vélez. O tal vez, irrumpir en la paz de oriente para posarse sobre las manos al mundo entero. Es rumbearse al destino deseado con la seguridad del éxito rotundo. Aquí o allá, sea donde sea; Vélez siempre fue Vélez.

Cumplir 100 años es sin dudas la certeza de estar en tiempo, condición y espacio para celebrar un evento de tamaña magnitud. Es disfrutar cada minuto que la cuenta regresiva nos marcaba desde la entrada principal, ansiosos por estrenar los tres dígitos en nuestra vida, en poder sumarle una estrella más al orgullo velezano que ya es una constelación. Es levantar una nueva copa cada día, para brindar por el pasado y por los tiempos que vendrán.

Cumplir 100 años para una institución prestigiosa como Vélez Sarsfield, es sinónimo de mucho más que grandeza. Salud Campeón! Salud por los 100 años de un Gran Vélez.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Les deseamos un...


A un siglo del bicentenario

Dentro de un siglo, exactamente, Vélez Sarsfield estará aprestándose para celebrar el bicentenario de su nacimiento. No es un dato matemático ni una conjetura, es un anuncio. Porque Vélez Sarsfield ha adquirido tal dimensión, tal volumen, que vencerá al tiempo; habrá eliminado una eventual fecha de caducidad. Fue fundado el 1 de enero de 1910 y llega lozano hasta hoy, devorando almanaques, fortaleciéndose a sí mismo, cruzando inviernos crudos en una Argentina en la que murieron de frío tantos emprendimientos potentes. Vélez venía, con “v” de Valía, con “v” de Ventura, con “v” de Victoria.
Dice la leyenda, y por qué no creerle, que el primer impulso lo dieron tres muchachos que al huir de la lluvia hallaron refugio en el túnel de la estación Floresta, por entonces llamada Vélez Sarsfield, de ahí el nombre del club que comenzaba a alumbrar. Fue Argentinos de Vélez Sarsfield en aquellos comienzos. Poco después, el Ferrocarril mudó el nombre del sitio por el actual. De haber ocurrido antes ese cambio, la flamante creación hubiese sido Argentinos de Floresta. El hecho es que fue como fue, que al cabo perdió el gentilicio y quedó Club Atlético Vélez Sarsfield.
El acta fundacional recoge la idea de aquel trío de la idea primitiva, Julio Guglielmone, Nicolás Moreno y Martín Portillo, además de una decena de acompañantes que conformaron la primera comisión directiva presidida por Luis Barredo Cobián. Y la bola entró a rodar, con los hombres de Vélez metidos en camisetas blancas con puños rojos, al principio, azul pleno luego. Pero eran épocas inestables y tornaron a verde, rojo y blanco. Pegadas, surgieron otras innovaciones, como dejar el campito de Floresta y marchar a Villa Luro. Llegaría un desfile de canchas, comenzando en Escalada y Chascomús para pasar a Cortina y Bacacay.
Hubo un nuevo vuelo, a Guardia Nacional y Pizarro, con tribunas de madera y techito inglés en las plateas. Y una que otra pretensión de logros deportivos, ya en primera categoría de de la Asociación Amateur de Football. Por eso es que surge un preparador físico, Luis Castellano, ordenando al equipo, en 1928, y un partido histórico para estrenar la iluminación artificial contra la Selección argentina subcampeona olímpica en Ámsterdam. Vélez asomaba con el mejor maquinista del tren que lo trajo hasta estos días, el presidente José Amalfitani, un cronista deportivo que anduvo por el diario La Prensa antes de asumir las funciones dirigenciales que ejerció durante treinta años.
La llamada Década Infame no fue tan perversa con Vélez, sin embargo. En ese decenio en que el fútbol se profesionalizó, produjo otro cambio de colores, con la adopción definitiva de la V azulada sobre fondo blanco en la camiseta. Ocurrió en 1933, un año después de que un periodista, Hugo Marini, del diario Crítica, sugiriera en un título el apodo que lo acompañaría definitivamente. En razón de lo difícil que se les hacía a los visitantes lograr un buen resultado en Guardia Nacional y Pizarro, preguntó: “¿San Lorenzo hará rendir mañana el Fortín de Villa Luro?”. En rigor, Vélez ya tejía su trama fuera de casa: desde fines del 30 y principios del 31, jugó 25 partidos durante una gira que abarcó Chile, Perú, Cuba, México y Estados Unidos, con una sola derrota y apenas cuatro empates.
La década del cuarenta golpeó feo a Vélez: estuvo tres años en la B y perdió la tenencia de los terrenos en que estaba su cancha. Sobrevino una espantada de socios y el club parecía condenado a la desaparición. Lo salvó la solvente administración de Amalfitani. En 1943 regresó a Primera y obtuvo parte del predio en que se levanta su actual estadio. Vaya a saber si el presidente tenía noticias sobre cómo hizo Pedro el Grande para construir San Petersburgo; el hecho es que Amalfitani actuó de igual manera: rellenó con piedras y tierra los campos anegadizos y la cancha de la avenida Gaona comenzó a crecer de a poco. Bien a lo clase media.
El 22 de abril del 51 se inauguró el nuevo Fortín, una mole de cemento. Fue con triunfo en un partido oficial, 2-0 sobre Huracán, con 22.896 entradas vendidas y un dato cargado de enigmas: 79.890 pesos de recaudación. Eran Pesos Moneda Nacional. Complicado de traducir a valores de hoy. En el 53 apareció el primer gran equipo, en una época en que todavía podían recitarse de corrido las formaciones, en la clásica estructura del 3-3-5: Adamo, Huss y Allegri; Ovide, Ruiz y García; Sansone, Conde, Ferraro, Zubeldía y Mendiburu. Quedó segundo al final del campeonato, cuatro puntos detrás de un River con mucha chapa.
En 1968, por fin, vino el primer título, cuando el calendario futbolístico ya estaba partido en dos: el campeonato Metropolitano al principio y el Nacional en el remate de temporada. Aquel Vélez que dirigía don Manuel Giúdice ganó el Nacional luego de una dramática definición por triple empate, en puja con Racing y con River. Tiempos del surgimiento de un Carlos Bianchi con más pelos y una capacidad goleadora de exportación, pese a que todavía lo tapaba un tal Omar Wehbe, autor de 13 tantos entonces. El 29 de diciembre acabó en festejo gracias al Gato José Miguel Marín y a Eduardo Nicolás Zóttola. Siguen las firmas: Luis María Atela, Iselín Santos Ovejero, Roberto Moreyra, el Pulga Alberto Ríos, el Turquito Wehbe, José Solórzano y Mario Lorenzo Nogara. Además de José Luis Luna, que fumaba en los entretiempos, y Luis Gregorio Gallo, célebre por parar con una mano en la raya del arco un gol cantado de River que quizás hubiese cambiado la historia. Y Carlitos Bianchi, claro.
En el Metropolitano 71, con muy pocas variantes en el equipo, casi repite. A dos fechas del final llevaba tres puntos de ventaja (se daban sólo dos unidades por triunfo): en hilera lo vencieron Racing y Huracán. El campeón fue Independiente. Eso sí, Bianchi metió 36 goles. Pronto se iría a Francia, al Stade de Reims, con pasos por el Paris Saint Germain y el Racing de Estrasburgo. Para el Mundial de 1978, el Fortín fue remozado y fue sede de tres encuentros: Austria 2-España 1, el sábado 3 de junio; Austria 1-Suecia 0, el miércoles 7, y España 1-Suecia 0, el domingo 11.
En 1980 regresó Bianchi por cuatro temporadas hasta completar un ciclo de 324 partidos en el club, con 206 goles. De todas formas, los títulos seguían negándose. Ya sin Carlitos, que emprendería una segunda etapa en Europa, Vélez volvió a quedarse en la puerta en el Nacional 1985, derrotado en doble final por Argentinos Juniors. Lo mejor de la historia de Vélez estaba ahí, al caer.
Tras una serie de aproximaciones (cuarto en la temporada 1990/91), cuarto en el Apertura 91 y segundo en el Clausura 92) llegó el título del torneo Clausura 1993 y el subcampeonato del Apertura del mismo año, un punto por debajo de River. Y la gran disparada: la Copa Libertadores de América 1994, en final por penales con San Pablo, y la Intercontinental en Japón, contra el Milan: 2-0, con goles de Roberto Trota y el Turco Omar Asad. Era la inolvidable etapa del Virrey Bianchi como técnico. Y estos actores: José Luis Chilavert, Héctor Almandoz, Víctor Hugo Sotomayor, Roberto Trotta, Mauricio Pellegrino, Raúl Cardozo, Flavio Zandoná, Marcelo Gómez, José Horacio Basualdo, Roberto Pompei, Christian Bassedas, Marcelo Herrera, Carlos Compagnucci, Claudio Hussain, El Turco José Oscar Flores y Asad.
La nueva centuria acabó por solidificarlo deportiva y socialmente. Hubo un par de títulos locales más (Clausura 2005 y 2009), para elevar la cuenta a siete, acompañado esto con otros cinco de diferente calibre en el ámbito internacional. Con personajes distintos pero con el espíritu de siempre: Fabián Cubero, Rolando y Mauro Zárate, Jonás Gutiérrez, Leandro Somoza, Leandro Gracián, Maxi Pellegrino, Nicolás Otamendi, Emiliano Papa, Maxi Moralez, Hernán Rodrigo López, Maxi Bustos, Joaquín Larrivey.
Vélez cuenta con un coqueto estadio pegado a la sede social y al Complejo Polideportivo, además de la Villa Olímpica de 18 hectáreas parquizadas ubicada en Ituzaingó y el Instituto Doctor Dalmacio Vélez Sarsfield incorporado a la enseñanza oficial, con carrera de profesorado de Educación Física y bachillerato con Orientación en Deportes y Recreación, Educación General Básica, Nivel Inicial y el Instituto de Especialización y perfeccionamiento Docente.
El bicentenario apenas queda a un siglo vista: poco tiempo para cuanto es capaz de hacer Vélez en ese lapso. Mañana, por lo pronto, festeja sus primeros cien años.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Una pequeña operación

Durante la mañana del miércoles, Nicolás Otamendi fue sometido a una artroscopía del menisco externo de la rodilla derecha. De todas formas, el defensor estará en condiciones de viajar junto al resto de sus compañeros a la Pretemporada de Verano en Necochea.

EMMA Presente

El AFICHE que le faltaba a la campaña del centenario...PARA VOS GORDO!, TE EXTRAÑAMOS...

Excelente el que lo ideo.-

Alma y nervio de Mosquetero

El día 31 de Julio de 1913 nació este romántico prócer de Vélez Sarsfield, cuya prolífica existencia se apagó en la luctuosa jornada del 22 del mismo mes en el año 1982, infausto suceso que inevitablemente debía producirse para dar lugar a su perpetua inmortalidad.

El día 31 de Julio de 1913 nació este romántico prócer del Club Atlético Vélez Sarsfield, cuya prolífica existencia se apagó en la luctuosa jornada del 22 del mismo mes en el año 1982, infausto suceso que inevitablemente debía producirse para dar lugar a su perpetua inmortalidad.

Recordar la figura de este gran hombre no necesita ni la retórica grandilocuente ni la nostalgia desgarradora. Vamos a evocarlo tal cual lo conocimos, de la forma más sencilla y objetiva, anteponiendo al natural y debido sentimiento, la consideración auténtica de lo que fue su obra como dirigente, invariable en una consigna de fe, trabajo y honestidad. Por otra parte, tratándose de una persona tan crítica de las vanidades personales, no hubiera aceptado la categorización del personaje excepcional que muchas veces se atribuye a los seres que de alguna manera sobresalen del conjunto, y el fue uno de ellos. En su existencia fue lo que consideró debía ser y así lo hizo.

Su carrera como dirigente se inicia en el año 1950 como revisor de cuentas suplente segundo y continúa con breves interrupciones hasta su muerte, que lo sorprende ejerciendo la Secretaría Titular de Comisión Directiva. Durante ese largo período de tiempo se desempeñó en forma casi ininterrumpida en la dirigencia, llegando a ocupar la Presidencia del Club entre los años 1970 al 76, brindando siempre un magnífico ejemplo que todavía sigue vigente, y es imitado aún por quienes en puntuales circunstancias no compartieron sus decisiones, lo que se comprueba cuando precisamos que muchos de sus actos coinciden con sus magistrales enseñanzas. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, sabemos que a pesar de los duros trances que en su vida le tocó afrontar, José fue un hombre conforme con un destino que el mismo se propuso, pues con esfuerzo é inteligencia logró concretar sus propósitos más ambicionados, la mayor parte de ellos concentrados en un sueño muy caro:.... ¡el engrandecimiento de su idolatrado Club Atlético Vélez Sarsfield!

En los hechos fue el natural sucesor de Don Pepe Amalfitani, - bajo cuya influencia se formó como dirigente acompañándolo durante un prolongado tiempo – y afrontó esa ardua tarea con total responsabilidad, reflexionando serenamente antes de tomar determinaciones, algunas con su total convicción y otras que aún no contando con su absoluta conformidad acompañó solidariamente, sin pretender por ello reciprocidad cuando las suyas pudieron merecer alguna objeción.

Era un hombre alto, prematuramente calvo, de trato muy medido y cortés que le daba una imagen señorial, así como su manera de proceder y su vestimenta que a pesar de su sencillez, (eran tradicionales su sobretodo negro, sus guantes de cuero con abrigo interior y su infaltable poncho de vicuña ) otorgaban a su presencia una característica y permanente respetuosidad. Poseedor de una cultura muy desarrollada, se puede decir que Feijoo fue un hombre nacido para dirigir, pues fundamentaba sus objetivos en un proceso de maduración muy elaborado, por lo que, una vez decidida la puesta en marcha para su concreción, era impensable lograr de él una rectificación ó desistimiento de sus propósitos. Es ilustrativa una anécdota que lo pinta de cuerpo entero y se refiere a la pileta de natación olímpica, que, construida en el año 1954 aún brinda sus servicios. Tratándose de un proyecto tan importante, formalizó un viaje a Alemania para interiorizarse de los últimos adelantos en la materia. Concretada la obra de acuerdo a las normas indicadas, surgieron comentarios contrarios a la misma, en el sentido de que la estructura no soportaría la presión de tan enorme cantidad de agua que debía contener. Tocado en su amor propio, José empeñó la palabra ante sus más conspicuos amigos, prometiendo que en caso de que el agorero pronóstico se concretara en realidad, procedería a su propia eliminación, y a tal efecto se instaló en la sala de máquinas del natatorio, munido de un arma de fuego con la cual se suicidaría. Conclusión: José no se suicidó y la pileta sigue soportando presión.

En línea con su sentido de la ética es dable recordar la postura asumida en el partido disputado con Huracán en el año 1971, con una derrota que nos costó el Campeonato y que de acuerdo a versiones nunca confirmadas se podía haber “arreglado”. De haber existido esa posibilidad, sin ninguna duda se habría negado rotundamente a aceptarla, ya que su concepto era – y así lo manifestaba - que los partidos se ganaban en la cancha, y aquel aciago día nuestro equipo no pudo ganar. Sin embargo, con resignada nobleza se hizo cargo de la derrota y soportó con entereza los injustos reclamos de quienes consideraban que una victoria, - aunque mal habida - justificaba una actitud deshonrosa sin reparar en que ese acto inmoral involucraba a la Institución en su conjunto.

En su actividad privada fue el mejor técnico de sonido de sus tiempos y su nombre figura en la mayoría de las películas filmadas por entonces. Esta circunstancia le permitía, - por las importantes remuneraciones que percibía - llevar una vida desahogada y sin preocupaciones, pero él renunció a ese bienestar para dedicar la mayor parte de su tiempo al Club, y sólo por breves períodos retomaba su profesión, para de ese modo obtener los recursos que le permitieran seguir subsistiendo.

Asumida su primera presidencia en el año 1970 se concretó la construcción del monumento que guarda los restos de Don Pepe en el “Recinto de las Celebridades” del Cementerio de Chacarita y simultáneamente las modificaciones estructurales del Estadio, exigidas por la ordenada para resguardo de los espectadores, lo que demandó una inversión no prevista de carácter importantísimo. A continuación, en el año 1971 se conviene la compra definitiva a Ferrocarriles Argentinos de las tierras que van desde la entrada por Reservistas Argentinos hasta el Barrio Kennedy, y se inicia la construcción de las bandejas inferiores de la Platea Norte, inauguradas provisoriamente en el año 1972 y concluidas un año después. En el año 1973 por decreto del Poder Ejecutivo Nacional se concede a nuestro Club la ocupación de las tierras donde se asienta actualmente el Polideportivo. En el año 1974, se logra la promulgación de la Ley 20.906, que constituye el derecho incuestionable de posesión de los terrenos antes citados, los cuales en la actualidad se encuentran ya escriturados a nuestro nombre.

La templanza de su carácter no le permitía desnudar sus arrebatos cualquiera fuera la circunstancia que le tocaba afrontar, pero tal vez haya sido la excepción a esa conducta la construcción del Polideportivo que lleva su nombre. En esa tarea Feijoo puso, además de la firme determinación que imprimía a todos sus actos, una importante dosis de pasión, que lindaba, - aunque esto pueda parecer ridículo – con el amor por esa porción de terreno que recorría diariamente, imaginando planes para convertirlo en la maravilla de que hoy disfrutamos, y, que a no dudarlo, fue la obra que más satisfacciones le reportó.

Fue generoso con todos menos con el mismo, fue honrado con todos y consigo mismo, fue piadoso y solidario sin reclamar igual trato, fue dueño de una hombría de bien que él desdeñaba fuera mencionada, respondió con dignidad y valentía cuando fue atacado, soportó con entereza las bajezas de la corrupción,... en fin, fue como quiso ser hasta el final, consecuente con sus ideas y principios, dueño de riquezas morales é intelectuales dignas de ponderación que nos han quedado como herencia, mientras que a él solo le quedaron ...¡su famoso poncho y algunas monedas para el colectivo de regreso que no llegó a tomar!

¡Que grande debió ser, que hasta el propio Amalfitani bautizado con el mismo nombre, se transformó en “Don Pepe” para que Feijoo fuera el “José” que quedara para siempre en la historia de Vélez Sarsfield!

En estos tiempos de globalización asumida, cuando se habla de gerenciamiento, sociedades anónimas y dirigentes rentados, cuando con indiferencia vemos que a las personas se les asigna un valor como a los objetos, - soslayando la vergüenza que tal estado de cosas debiera provocarnos - sería un deber ineludible el reflejarse en el ejemplo de hombres tan ilustres y esclarecidos, para que en el ejercicio de una sana reflexión, nos sea posible encontrar alguna aproximación a las conductas señeras de una historia que conocimos y hasta cierto punto compartimos, en la búsqueda del directo camino que nos conduzca a la grandeza del esperanzado porvenir que ellos soñaron.

martes, 29 de diciembre de 2009

El primer grito de campeón

El 29 de diciembre de 1968, Vélez Sarsfield venció a Racing Club en el Gasómetro por 4 a 2 y se coronaba campeón argentino por primera vez en su historia, al obtener aquel recordado Nacional. Una gloriosa historia se escribió con V de Victoria más allá de los años.

Revolotea por allí la paciente habilidad del gran Daniel, desparramando rivales que muerden impotentes el verde césped. Ahí va el Turco, trepándose a lo más alto del alambre para enlazarse en un mismo grito perpetuo de gol, ese que se multiplicó por los años hasta la grandeza de hoy. Con aquel purrete llamado Carlitos, que sumaba sus primeras armas con una camiseta que haría más grande aún casi con su madurez. Desde Liniers, Villa Luro, Floresta, Ciudadela, Mataderos y Versailles, se plegaron a una caravana interminable las almas velezanas enfundadas con los más sagrados colores azules y blancos.

“Cuando las caravanas fueron llegando al Fortín, alguien abrió las puertas de acceso a la cancha y, en medio de la oscuridad, algunos socios penetraron despacio en el campo. Fue un ritual espontáneo. Mientras los más jóvenes festejaban ruidosamente en la calle y en la vieja entrada de Barragán y Gaona, con todas las luces encendidas, otros caminaban lentamente en la penumbra sobre la gramilla gloriosa. No faltó quien se inclinara a besar el pasto, como cumpliendo una antigua promesa. Allí dentro, en esa oscuridad, nadie decía nada. Eran como fantasmas que trataban de revivir las tardes heroicas de Rugilo, Huss y Allegri; las magistrales jugadas de Ferraro; las interminables gambetas de Bermúdez. Todo era una gran nostalgia.

En la parte iluminada del club, en cambio, algunos jóvenes cumplían con la ceremonia de tirarse vestidos a la pileta. Otros organizaban nuevas caravanas de autos. Así se llegó hasta la madrugada del lunes 30, cuando el sueño más lindo de todos los velezanos ya se había hecho realidad”.*

Para alzarse con su primer título en el Profesionalismo, Vélez Sarsfield disputó 17 partidos, de los cuales ganó 11, empató 3 y cayó en 3 oportunidades. Marcó 44 goles (2.6 promedio por partido) y recibió 17 (1 promedio por partido). Obtuvo 25 puntos sobre 34 posibles, lo que le da una efectividad del 73.5% (se cuentan dos puntos por partido ganado). El goleador del equipo y del campeonato fue Omar Wehbe, con 16 conquistas. Lo siguieron, en tanto, Carlos Bianchi, con 7, Mario Nogara, con 6, José Luis Luna, con 5, José Solórzano, con 4, Juan Carlos Carone y Daniel Willington, los dos con 2 y Alberto Ríos y Roberto Moreyra, ambos con 1. Ese torneo fue el inicio de una historia repleta de gloria.

Aun resuenan las voces fervorosas del pueblo velezano, para siempre, desde aquel recordado Gasómetro al Mundo… “Papá Noel, papá / Papá Noel… dejó este campeonato / en el barrio de Liniers…”.

Las Más Campeonas

Con muchísima personalidad y un gran juego de equipo, el Básquet Femenino de Vélez Sarsfield se coronó campeón de la Liga Nacional A 2009, al derrotar a sus duros rivales de Unión Florida por 77 a 71, en el Polideportivo de Lanús. Un año fantástico con triple corona.

Buenos Aires, Lunes 28 de diciembre de 2009.
(Prensa Vélez Sarsfield)

El final en un abrazo interminable marcó el símbolo de este gran equipo. Confundidas entre el grito sagrado de campeón y la alegría de ser una vez más las más grandes de la Liga Nacional Argentina. Allí, en medio de un estadio distante de su “Víctor Barba”, pero con el calor encantador de albergar una vez más el sueño que persiguieron durante 14 encuentros (invictas) y que hoy se despiertan con una increíble e inmejorable realidad.

Contra todo y contra todos, el Básquet Femenino del Club Atlético Vélez Sarsfield se coronó campeón de la Liga Nacional A, venciendo con una tremenda personalidad ganadora a sus pares de Unión Florida por 77 a 71. Un resultado que se fue justificando en un grupo de jugadoras que tiene bien en claro lo que significa disputar encuentros con esta carga emocional; demostrando una vez más que donde muchas flaquean, ellas están ahí para defender a muerte una camiseta a la que le suman cada día más estrellas.

Campeonas en el Torneo Apertura Metropolitano; reeditando el mismo título en el Clausura; hoy son Campeonas en la Liga y se galardonan con una triple corona soñada, que las convierte en la institución más ganadora del Básquet Femenino en la Argentina. Porque todo lo que disputan, lo juegan con el alma y el corazón; por eso, no es casualidad que al final de la competencia, en lo más alto de podio estén estas grandes chicas del Fortín. Porque reeditaron esta noche aquellas grandes finales del 2006 y 2007, que tuvo como rivales también a Unión Florida y a Vélez con la copa.

Con la gran figura de Marina Cava, quien se cargó el equipo al hombro con su capacidad de mando y goleadora, como una de las más destacadas en un grupo que no entiende de individualidades; porque allí aparece Sandra Pavón con la practicidad de siempre; la fuerza incalculable de Ornella Santana; el despliegue de Macarena Rosset y Ornela Bacchini; la buena ubicación de Paula Reggiardo; y de cada una de las verdaderas leonas que integran este gran plantel.
"Esto es algo que no puedo creer, estoy muy emocionada", remarcó Cava mientras era reconocida como la jugadora más valiosa de la final. "Nos llevamos los tres torneos del año y para nosotros esto es único. No puedo explicar con palabras el esfuerzo que hicimos y todo el sacrificio porque nosotras dejamos todopara ganar este torneo y lo merecíamos", cerró extremadamente feliz la Ayuda Base.
Porque tienen en Gabriel Gusso el comandante perfecto para sus sueños. Un hombre que conoce demasiado esto de dar vueltas al punto de vivir en un mareo eterno. Un técnico que contagia la estirpe ganadora de un club multicampeón, también en el Básquet.

Un 2009 de ensueño para estas más que campeonas. Con el reconocimiento eterno de una institución que les abre las puertas y las invita a volar. Con el placer de verlas dar una vuelta más; esa que parece interminable y que se celebra siempre como la primera. Con una triple corona y el orgullo de ser las mejores año tras año, levantando la copa de un hermoso centenario. Con un año 2010 que les imprimió un boleto especial para disputar la Liga Sudamericana de Clubes. Salud Campeonas!. Orgullo Velezano!.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Se vienen la Copa y el torneo

El plantel dirigido por Ricardo Gareca comenzará la pretemporada el 5 de enero, en Tandil, para iniciar la preparación en vista a un semestre que será bastante movido, que incluye el Clausura y la Libertadores. En la Copa debutará como local el 10 de febrero ante el ganador del repechaje que jugarán Cruzeiro (Brasil) y Real Potosí (Bolivia) a fines de enero. Las próximas dos fechas las disputará como visitante, ante Deportivo Italia de Venezuela y el Colo Colo que conduce Hugo Tocalli, respectivamente.En cuanto al mercado de pases no se registran novedades. Se espera para los próximos días que Waldo Ponce renueve por tres años, como le ofrecieron los dirigentes. El chileno sigue analizando las diferentes ofertas (Wigan, Cruz Azul y Newell´s).

Fuente: Diario Olé.-

Afiches Centenario

Los afiches con motivo del centenario de la institución que desde este Lunes 28 de Diciembre adornarán las calles de la Capital Federal.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Los números de un gran semestre

Los partidos ganados, ¿en qué momentos anotó Vélez?, ¿quién fue el que recibió mayor cantidad de amarillas?, ¿quién tuvo asistencia perfecta?. Todos los números del Fortín en la Sudamericana y el Apertura 2009 con la manera de contartelo del Sitio Oficial.

Torneo Apertura 2009


Vélez Sarsfield culminó su participación en el Apertura en una tercera ubicación, acompañado por Colón de Santa Fe e Independiente de Avellaneda. El equipo de Ricardo Gareca cosechó un total de 34 puntos en las 19 fechas disputadas en el Torneo Apertura 2009 de Primera División, arrojando un 59% del total de los puntos en juego. Cosechó 10 victorias, 4 igualdades y 5 derrotas. Marcó 29 tantos y le anotaron en 21 oportunidades.

Como Local en el José Amalfitani, el Fortín sumó 19 puntos en los 9 encuentros que disputó allí, (el 70% de los puntos en juego). Ganó en 6 oportunidades e igualó en una; marcando 2 derrotas. Anotó 17 tantos y le convirtieron 8.

Como visitante, Vélez disputó 10 encuentros donde consiguió 15 puntos, (el 50% del total). Bajo esa condición, sumó 4 victorias, 3 empates y 3 derrotas. Marcó 12 goles y recibió 13.

En cuanto a los 29 goles que marcó en el Apertura 2009, arrojó un promedio de gol por partido de 1,5. La mayor cantidad de goles fueron anotados en los segundos tiempos, donde marcó 14. Mientras que en los primeros tiempos fueron 11 los tantos; y en tiempo de descuento 4. De jugada marcó19 goles; uno de larga distancia; 6 de cabeza; uno en contra y 2 de penal. El momento del encuentro en el que más anotó Vélez fue entre los 30 y 45 minutos del segundo tiempo (6 goles).

A su vez, recibió 21 goles contra su valla; sufriendo un promedio de gol por partido de 1,1. A Vélez le convirtieron con mayor frecuencia en los segundos tiempos (recibió 15 goles); mientras que en los primeros le anotaron en 6 oportunidades. La forma de convertirle al equipo de Gareca que más resultado le dio a los rivales fue de jugada, donde le anotaron 13 tantos. Después, le convirtieron de cabeza en 6 oportunidades; una de penal y 1 en contra. El momento del encuentro en el que más le anotaron a Vélez fue en los primeros quince minutos del segundo tiempo (6 goles).

Sus máximos artilleros fueron Jonathan Cristaldo y Maximiliano Moralez, quienes marcaron 5 tantos cada uno. El Churry delantero marcó 4 tantos de jugada y 1 de cabeza. Entre los goles de jugada figura el gran gol de chilena ante Huracán en la victoria en Liniers por 2 a 0, correspondiente a la sexta fecha del Apertura. Su mayor período de efectividad fue entre los 30 y 45 minutos del segundo tiempo donde anotó 2 de sus goles. Por su parte, Maxi marcó 4 tantos de jugada y uno de penal. Su mayor período de efectividad fue entre los 30 y 45 minutos del primer tiempo y en el tiempo de descuento, donde anotó 2 de sus goles en cada momento.

Sólo un jugador tuvo asistencia perfecta en las 19 fechas que disputó Vélez en el Apertura. Fue el arquero Germán Montoya, quien disputó 1710 minutos. El jugador que menos minutos jugó fue Leonardo Piris (11 minutos), ingresando 5 veces como suplente.

Los jugadores que más tarjetas amarillas recibieron fueron Fabián Cubero y Leandro Cubero (6 tarjetas). A Vélez le expulsaron dos jugadores en partidos de este campeonato (Waldo Ponce y Fabián Cubero).
NÚMEROS (PTS – PJ – G – E – P – GF – GC - %)Local: 19 – 9 – 6 – 1 – 2 – 17 – 8 - 70 %.
Visitante: 15 – 10 – 4 – 3 – 3 – 12 – 13 - 50 %.
General: 34 – 19 – 10 – 4 – 5 – 29 – 21 - 59 %.
Primer Tiempo: 32 – 19 – 8 – 8 – 3 – 11 – 6 - 56 %.
Segundo Tiempo: 35 – 19 – 10 – 5 – 4 – 18 – 15 - 61 %.

GOLEADORES
Jonathan CRISTALDO 5
(1º fecha vs Colón SF, 5º fecha vs Independiente; 6º fecha vs Huracán -2- y 10º fecha vs Newell’s)
Maximiliano MORALEZ 5
(2º fecha vs. Arsenal, 3º fecha vs Gimnasia LP, 8º fecha vs Argentinos Jrs, 11º fecha vs Atlético Tucumán y 17º fecha vs River Plate)
Rodrigo LÓPEZ 4
(2º fecha vs. Arsenal, 5º fecha vs Independiente, 15º fecha vs Racing Club y 17º fecha vs River Plate)
Leandro CARUSO 3
(7° fecha vs Boca Juniors -2- y 15º fecha vs Racing Club)
Leandro SOMOZA 2
(9º fecha vs Lanús y 12º fecha vs Godoy Cruz)
Waldo PONCE 2
(16º fecha vs Tigre)
Rolando ZÁRATE 2
(11º fecha vs Atlético Tucumán y 17º fecha vs River Plate)
Nicolás OTAMENDI 1
(2º fecha vs. Arsenal)
Fabián CUBERO 1
(12º fecha vs Godoy Cruz)
Nicolás CABRERA 1
(15º fecha vs Racing Club)
Ariel CABRAL 1
(15º fecha vs Racing Club)
Emiliano PAPA 1
(16º fecha vs Tigre)
Hernán GALÍNDEZ (R. Central e/contra) 1
(19º fecha vs Rosario Central).

EXPULSADOS
Waldo PONCE (4º fecha vs San Lorenzo)
Fabián CUBERO (14º fecha vs Banfield)

Copa Sudamericana 2009
Vélez Sarsfield quedó eliminado en la fase de Cuartos de Final, a manos de Liga Deportiva Universitaria de Quito (Ecuador), equipo que finalmente se terminó consagrando campeón del certamen. El Fortín disputó 6 encuentros donde cosechó 2 victorias, 3 empates y una derrota. El camino del equipo de Gareca arrancó con un empate 1 a 1, frente a Boca en la Bombonera. La revancha, fue en Liniers y fue victoria para el Fortín por 1 a 0, con gol de Jonathan Cristaldo. La serie más luchada fue la de octavos frente a Unión Española. Vélez caía en casa ante los chilenos por 2 a 1; pero a falta de 5 minutos dio vuelta el resultado arrojando un 3 a 2 final. Para la revancha, el trámite fue similar. Vélez caía 2 a 0 en el primer tiempo; pero para el complemento alcanzó un valioso empate con goles de Caruso que le dieron la clasificación. En cuartos se topó con la dura Liga de Quito. Igualó en casa 1 a 1; buscando en la altura de Quito la clasificación. La tuvo con el gol de Rodrigo López, pero después el travesaño le negó el pase tras un tiro de Moralez. Liga lo dio vuelta y hasta allí llegó el sueño de Vélez que se retiró como un gran candidato y dejando un respeto impresionante en sus rivales.

El jugador que más tarjetas amarillas recibió fue Fabián Cubero (4 tarjetas). A Vélez no le expulsaron jugadores en partidos de esta Copa. Vélez anotó 9 goles en la Sudamericana, siendo 7 de jugada y 2 de cabeza.

GOLEADORES
Rodrigo LÓPEZ 3
(Octavos – Ida vs Unión Española; Cuartos – Ida vs Liga (Quito) y Cuartos – Vuelta vs Liga (Quito).
Leandro CARUSO 2
(Octavos – Vuelta vs Unión Española -2-)
Jonathan CRISTALDO 1
(1º fase – Vuelta vs Boca Juniors)
Rolando ZÁRATE 1
(Octavos – Ida vs Unión Española)
Víctor ZAPATA 1
(1º fase – Ida vs Boca Juniors)
Diego ROSENDE (Unión Española e/contra) 1
(Octavos – Ida vs Unión Española)

domingo, 20 de diciembre de 2009

Honor y Gratitud

En la sesión de la Asamblea del 7 de febrero de 1913, se inscribieron diez nuevos socios. Este parece un suceso de nula relevancia, sin embargo significa un mojón en el siglo de vida velezana; uno de ellos, bajito, sería en el futuro un líder indiscutido en la historia del Club, José Amalfitani.

El grupo adolescente apasionado por el fútbol y fundador de Vélez Sarsfield, barrunto, de volver a nacer, sentiría satisfacción y orgullo de saberse pionero y sembrador de las semillas de la ética, la dedicación tiempo completo, la intachable conducta, y observarían con placer que aquel acta natal firmada el 1 de enero de 1910, mutó cien años después, en una Institución ejemplar, diferente, con un presente plagado de logros deportivos, sólida, prestigiosa, y con un destino esperanzador y sueños realizables.

La maternidad velezana fue el túnel de la estación Vélez Sarsfield, hoy Floresta, del Ferrocarril Sarmiento, y la protocolar libreta de nacimiento del Club llevó la rúbrica de Luís Barredo, primer presidente, Placido y Antonio Marín, y apellidos como Doldan, Barrero, Rodríguez, Portillo, De la Hoz, sumado a Nicolás Marín Moreno, ex jugador, presidente, socio vitalicio Nº 1, facultativo y presidente honorario. La denominación elegida para esa sociedad deportiva sin fines de lucro fue Club Atlético Argentinos de Vélez Sarsfield adoptando el nombre de la estación y el del barrio de esa época.

En la sesión de la Asamblea del 7 de febrero de 1913, se inscribieron diez nuevos socios. Este parece un suceso de nula relevancia histórica, sin embargo significa un mojón en el siglo de vida velezana; uno de ellos, bajito, de ojos vivaces, sería en el futuro un líder indiscutido en la historia del Club, José Amalfitani.

Don “Pepe” demostraba ya en su juventud una gran iniciativa, imaginación y generosidad aportando recursos propios, y un incondicional amor por Vélez, pero a cada paso daba muestras fehacientes de una faceta resaltante de su personalidad, su temible carácter. Era drástico en sus decisiones, severo en sus juicios, y dueño de un temperamento que le hacia ganar enemigos y entablar fuertes discusiones con sus compañeros de mesa directiva. Hasta finalizada la década del 20, esos entredichos hicieron que Amalfitani renunciara y volviera a cargos ejecutivos en reiteradas oportunidades, incluso en las sesiones anuales de la comisión era escasamente votado por los asociados al momento de renovar autoridades.

Asumió por primera vez la presidencia en julio de 1920, pero por diferencias dimitió seis meses después, un año más tarde y bajo su dirección sale a la luz la primera revista oficial mensual del Club, publicación llamada “Vélez Sarsfield”. Mientras aportaba esfuerzo, horas y dinero a su querido Vélez; el “Tano”, maestro mayor de obras; era propietario de un corralón de materiales en Rivadavia 10099, estuvo al frente de un café en Floresta, incursionó en la política como candidato a concejal por el Partido Demócrata Progresista aprovechando su encandilante oratoria, y fue periodista de la sección deportes del diario La Prensa, puesto que abandonó un año después, legándoselo a su amigo José Lebrón, quien ironizaría y daría con una frase cabal demostración del fuerte genio del dirigente y a su vez del enorme valor que tenía para Vélez. “Me pidió en la forma suave y académica que lo caracteriza que lo sustituyera”, y agregó, “El periodismo perdió un mediocre cronista pero el deporte ganó al directivo mas capaz y visionario con que ha contado en todo el sigloXX”.

En 1923 se hace cargo de la presidencia y el 6 de febrero de 1926 contrae matrimonio con Cristina Imbert y se automargina del Club por motivos personales. Antes hizo ejercicio de la primera magistratura de Vélez en el periodo 1923-1925. “Don Pepe” regresa de su retiro voluntario en el año 31, encabezando una oposición denominada conspirativa por las autoridades vigentes, acompañado por sus amigos Lebrón, Pizza y De Carli. Dos temporadas más tarde se jugó un sospechado partido que contó con un arbitraje irregular. La designación de este juez motivó fuertes protestas, pero no pudo ser impedida por el delegado del Club ante la AFA, Francisco Pizza. En la siguiente sesión de la Asamblea se pidió la renuncia de Pizza, amigo íntimo de Amalfitani, y este junto a otros directivos decidieron acompañarlo en solidaridad abandonando la Institución hasta el año 1940.

Precisamente ese ciclo es el más negro de la historia velezana, el equipo desciende soportando un bochornoso partido entre Independiente y Atlanta, el alquiler del predio de Basualdo finalizaba, socios y jugadores se desbandaban sin solución de continuidad, las deudas crecían, y la situación económica era frágil y caótica. Dos años atrás la Comisión le había enviado cartas de reivindicación a Pizza y Amalfitani pero estos no habían aceptado el desagravio, El Club se moría. Finalmente un conjunto de asociados decidió ir en su búsqueda para el salvataje, “Don Pepe” aceptó regresar, y en la primer reunión de la Comisión dijo, “Mientras haya 10 diez socios, el Club sigue en pie”, y arengó, “Vamos a llevar a Vélez otra vez a primera división y al lugar que ambicionamos”.

Tomó las riendas y enfrentó los problemas más urgentes. Se hizo cargo de la construcción de la vereda del viejo Fortín, que era una cláusula incumplida de la conclusión del contrato de Basualdo, y avaló con su patrimonio los compromisos pendientes. Ante la debacle inició un profundo proceso para reorientar los objetivos.
Logró la adquisición del terreno donde se construyó el Vélez gigante, estuvo diariamente dirigiendo las tareas de rellenado de esas tierras despreciadas, imposibles de nivelar, desviando cientos de camiones de tierra y colocando en ese pantano hasta desechos ferroviarios-se supone que bajo el campo de juego hay el equivalente a tres locomotoras-.

Cumplió el gran desafió que se propuso, desarrolló una tarea titánica, una gesta inolvidable. Si no hubiera existido habría que haberlo inventado.Nunca se tomó una tregua. Llevó al Club de barrio a una situación de privilegio, la pileta de natación, la sede, los gimnasios, el comienzo de numerosas actividades deportivas y culturales: Patín, Bochas, Natación, Boxeo, Folklore, Básquet, Cestobol, Pesas, Voley, Ajedrez; los balances superavitarios y los más de sesenta mil carnés que transfirió a sus herederos fueron muestras claras de un crecimiento sostenido.
La Asamblea de representantes impuso el nombre de José Amalfitani para nuestro estadio el 10 de noviembre de 1968, y un mes más tarde Vélez lograba su primer título máximo en el fútbol profesional.

José Amalfitani falleció el 14 de mayo de 1969 y se convirtió en leyenda, había nacido el 16 de junio de 1894. En tres décadas convirtió a Vélez en una entidad admirada y envidiada dentro y fuera del país. Fue un dirigente cabal, ejemplar, paradigma de convicciones, valentía y compromiso, que aunó todos los esfuerzos individuales en beneficio de su gran pasión: Vélez Sarsfield. Nunca eludió responsabilidades ni soslayó problemas, tuvo una dedicación al Club total y absoluta. Dejó bases sólidas, inconmovibles. Legó frases de archivo como, “El cemento es mudo pero elocuente”, o “Cada chico ganado a la calle es un titulo obtenido.”

Es una falacia pensar que no quería salir campeón, lo deseaba fuertemente, un vergonzante referato lo privó del torneo del 53, y eran tiempos en que los campeonatos se los repartían los “supuestos grandes”. La AFA, años después de su muerte, decidió declarar el 14 de mayo como el Día del Dirigente Deportivo en homenaje a su monumental obra, a su ejemplo de honradez, rectitud moral, y como símbolo de trabajador incansable y tenaz.

Como final de esta desprolija reseña transcribo la evocación elogiosa de Raúl Gamez en el último reportaje que le realicé. En primer lugar recordó una anécdota, “Estaba en la pileta con unos amigos, cuando lo ví llegar y muy insolente le espeté: “Don Pepe” necesitamos un ocho y un siete; se dio vuelta, me miró y con lucidez me contestó, “ocho y siete quince, escoba pibe, te gané”, y para terminar Raúl sintetizó las virtudes de Amalfitani, “Fue tan grande como presidente que en una época de grandes dirigentes sobresalió netamente”, concluyó con admiración.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Un grito de corazón

En el día de la fecha se conmemora el 14º aniversario de la obtención del Apertura de 1995. Una vez más junto al glorioso Carlos Bianchi, Vélez Sarsfield se coronaba campeón argentino, siendo este torneo la base del primer bicampeonato en la historia del club.

El 17 de diciembre de 1995, Vélez Sarsfield visitaba a Independiente en aquel momento “La doble Visera”, con grandes chances de coronarse nuevamente campeón del Fútbol Argentino. Luego de noventa minutos de juego apasionantes, con goles de Roberto Trotta, Patricio Camps y José Horacio Basualdo, Vélez Sarsfield le ponía un verdadero cierre de oro a una campaña heroica, ganando los últimos seis encuentros superando al Boca de Diego Armando Maradona.

El goleador velezano fue el zaguero Roberto Luis Trotta, con 7 tantos convertidos. Mientras que el volante José Horacio Basualdo fue el único que jugó los 19 partidos, y nunca fue reemplazado.

A Vélez le cobraron cinco penales a favor: Roberto Trotta se encargó de ejecutarlos a todos y sólo le atajaron uno -Germán Burgos, de River- y le sancionaron tres en contra, convirtiéndole dos, mientras que el restante se fue atajado por Sandro Guzmán a Pedro Barrios, de Huracán.

Durante el transcurso del Torneo, Vélez recibió 12 tarjetas rojas, siendo Daniel Giménez quién más jugadores le expulsó: 4, todos en el partido ante Huracán. Del total de 29 goles anotados por Vélez en el Apertura, 8 fueron de cabeza y 4 de penal.

Tras la coronación, un ganador Bianchi alabó a los suyos y le cerró la boca a los fantasmas que hablaban de plazos y de etapas cumplidas. “Los jugadores de Vélez demostraron que el ciclo no estaba terminado. Siento que mi trabajo no fue en vano, porque pudimos cambiar a tiempo y encontré a los jugadores adecuados para hacerlo. No me puedo olvidar que este plantel superó con entereza y humildad aquella derrota en la cancha de Boca, que al día siguiente nos encerramos a charlar y llegamos a la conclusión de que con empeño y mejorando todavía se podía llegar muy arriba”.

También, un referente de la cantera del club por ese entonces le ponía su voz a una nueva conquista del Fortín. Christian Bassedas quiso remarcar la importancia del entrenador para este logro. “Bianchi implementó un recambio con jugadores jóvenes que dio excelentes resultados. Sabíamos que si nosotros sacábamos ventajas en el resultado de entrada, Racing se iba a caer y esto fue lo que sucedió”, remarcaba Christian.

El conjunto de Carlos Bianchi escribía una nueva página en la historia grande del Fútbol Argentino y de la Institución, con grandes valores como Christian Bassedas, José Horacio Basualdo, José Luis Chilavert, Roberto Trotta; la base del equipo campeón del mundo en Japón un año antes. El Torneo Apertura 1995, fue la base del bicampeonato conseguido un año más tarde cuando se conquistó el Clausura 1996.

El Bati-regreso

Larrivey es el punta que buscará Vélez si se va López. Gareca lo quiere y el punta desea volver al club.

Quería quedarse pero no hubo opción. Y aunque los dirigentes intentaron renovar su préstamo, el presidente del Caligari se negó y Joaquín Larrivey tuvo que volver a Italia. Pero ahora la historia parece ser diferente...El punta es poco tenido en cuenta en el club italiano, por lo que pretende irse. Y el martes, en declaraciones a Radio Vélez, manifestó sus ganas de volver a vestir la camiseta del Fortín: "Es un club donde me trataron muy bien y tuve grandes alegrías. Siento que no rendí como puedo hacerlo, por lo que sería una especie de revancha si se da el regreso". Al parecer, los dirigentes lo escucharon. "Larrivey es un jugador muy interesante, sabemos cómo rinde. Además, Gareca se quedó conforme con su paso y siempre está en sus planes", le dijo a Olé el presidente Fernando Raffaini. Por eso, y ante la posible salida de Rodrigo López, se abrió una nueva puerta y Vélez haría un esfuerzo para repatriarlo. "Queremos mantener el plantel, pero alguna venta tendremos que realizar", aseguró el presidente. Del ingreso de dinero dependerá la operación. En Liniers, Gareca lo espera.

Fuente: Diario Ole.