Una nueva estrella...Liniers.-

Una nueva estrella...Liniers.-

jueves, 7 de enero de 2010

El primero del año

En el turno vespertino de este miércoles, el plantel de Vélez Sarsfield visitó el campo de juego de la Asociación Civil y Deportiva Mataderos, donde llevó a cabo una intensa práctica de fútbol reducido. Leandro Caruso trabajó de forma diferenciada.

Buenos Aires, Miércoles 6 de enero de 2010.
(Prensa Vélez Sarsfield – Necochea)

Tras una jornada matutina exigente para un primer día de pretemporada y luego del merecido descanso, el plantel de Vélez Sarsfield se trasladó hacia el campo de juego oficial de la Asociación Civil y Deportiva Mataderos, un club importante de Necochea.

Con una gran salutación de bienvenida por el centenario de nuestra institución (ver nota aparte); los dirigidos por Ricardo Gareca se diseminaron por el terreno de juego muy cuidado por este club que brindó con total hospitalidad sus instalaciones.

El gran plantel en número de Vélez que se trasladó a Necochea llama a la admiración de todos y de cada uno de los que se acercan a observar la práctica del primer equipo. Figuras como Moralez, Cubero, Somoza, Papa, entre otros; son de los más requeridos por los chicos que se acercan para retratarse con ellos o llevarse su firma de recuerdo.

Esta tarde no fue la excepción. Un gran número de personas se dieron cita para presenciar el primer entrenamiento con pelota del Fortín en el 2010. Por eso, luego de una entrada en calor con coordinación, Gareca junto a su ayudante Santón, repartieron pecheras para llevar a cabo el cuadrangular habitual en la Villa Olímpica, hoy con un escenario distinto pero también acogedor.

Finalmente, los equipos quedaron conformados de la siguiente forma:

Azul: Alan Aguerre, Gastón Díaz, Sebastián Domínguez, Emanuel Olivera, Nicolás Cabrera, Leandro Somoza, Pablo Despósito, Maximiliano Moralez y Rodrigo López.

Blanco: Marcelo Barovero, Fernando Tobio, Franco Razzotti, Javier Robles, Víctor Zapata; Luis Acuña, Ricardo Álvarez, Juan Manuel Martínez y Matías Conti.

Gris: Ezequiel Cacace, Guillermo Pfund, Marco Torsiglieri, Mariano Bíttolo, Leandro Velásquez, Ariel Cabral, Leonardo Piris, Rolando Zárate y Leandro Coronel.

Rojo: Germán Montoya; Pablo Lima, Emiliano Papa, Fabián Cubero, Luciano Cigno, Iván Bella, Héctor Canteros, Jonatan Cristaldo y Andrés Guzmán.

El único que trabajó de forma diferenciada es Leandro Caruso, quien presentó una carga física importante en la zona de los abductores. El delantero se movió de manera aeróbica junto al profe Ernesto Colman, quien celebraba su cumpleaños número 37 siendo blanco de las bromas de los jugadores del plantel.

Por otra parte, Nicolás Otamendi continuó esta tarde con el plan de su recuperación tras la intervención que se le realizó en la rodilla derecha. El defensor trabajó desde la parte kinésica junto a Carlos Leoni.

Cabe destacar, que el plantel se mostró con muchísimas ganas; tanto que hasta se vio alguna pierna de más producto del intenso juego. Además, Rodrigo López fue el autor del primer gol en una práctica de esta pretemporada de verano.

Cerca de las 19 horas, el plantel emprendió el regreso al Perugia Hotel, donde cenó y se preparó para descansar en las vísperas de una nueva jornada de preparación.

Buenos días, Necochea

Esta mañana, el plantel de Vélez Sarsfield comenzó con los trabajos de preparación en la Pretemporada que realiza en Necochea. Arrancaron con trabajos en el gimnasio de musculación, para luego trabajar desde lo físico en la cancha auxiliar de Díaz Vélez.

Buenos Aires, Miércoles 6 de enero de 2010.
(Prensa Vélez Sarsfield – Necochea)

El plantel de Vélez Sarsfield arrancó esta mañana con los trabajos de preparación en la Pretemporada de Verano 2010, que realizará en Necochea hasta el sábado 16 de enero en horas del mediodía, preparando al equipo que pelee los dos frentes tanto por Copa Libertadores de América y el Torneo Clausura.

A las 6.30 am puntual, el plantel se dirigió a desayunar en el comedor del Perugia Hotel para luego emprender camino hacia el gimnasio de musculación donde cumplirían la primera estación de preparación matutina. Allí con la imponente vista del Parque Lillo de frente y comandados por los preparadores físicos Néstor Bonillo y Ernesto Colman, los jugadores comenzaron divididos en grupos con una rutina alternada entre trabajos de fuerza del tren superior e inferior.

Luego de una hora intensa de trabajos, partieron en micro rumbo a la cancha auxiliar del Polideportivo Díaz Vélez, para completar con la segunda actividad del día. Allí, luego de un trote de entrada en calor, los jugadores del Fortín se dividieron en grupos de cuatro jugadores para ocupar cada una de las nueve estaciones de fuerza y explosión del tren inferior diagramada para esta jornada de miércoles.

Lo particular de estos trabajos es que la coordinación involucró a todos los miembros del cuerpo técnico, médico y dirigencial que siempre colabora con este tipo de trabajos. Ni siquiera Bernardo Beker estuvo ajeno al trabajo a pesar de la lesión que sufre en su pierna izquierda. El Gerente del Fútbol Profesional motivó a cada uno de los jugadores con la fuerza de un entrenador.

Allí, entre slaloms, saltos con vallas, trineos con pesas, saltos con cinturones móviles; se pasó la segunda hora y media de la mañana; donde se notó un gran compromiso del plantel de cara a esta primera y siempre difícil jornada de trabajo.

Para finalizar el entrenamiento matutino, el plantel completo trotó los tres kilómetros que separan el Polideportivo Díaz Vélez hasta el balneario Las Palmeras cercano al hotel donde se hospeda la delegación.

A las 12 está estipulado el almuerzo y la posterior siesta. Desde las 16.30 horas, el plantel completo se dirigirá hacia la cancha de Mataderos para realizar el segundo turno donde predominarán los trabajos con pelota.

miércoles, 6 de enero de 2010

Comenzó la etapa Necochea

Pasadas las 21 horas, el plantel del Club Atlético Vélez Sarsfield arribó a la ciudad balnearia de Necochea para comenzar con la preparación en la playa de esta Pretemporada de Verano. El Sitio Oficial te cuenta quiénes se encuentran preparando el sueño de todos.

Lista de Jugadores
Germán Montoya
Víctor Zapata
Marcelo Barovero
Rodrigo López
Gastón Díaz
Nicolás Otamendi
Sebastián Domínguez
Leandro Somoza
Emiliano Papa
Leandro Caruso
Fabián Cubero
Maximiliano Moralez
Rolando Zárate
Jonatan Cristaldo
Nicolás Cabrera
FrancoRazzotti
Ariel Cabral
Pablo Lima
Juan Manuel Martínez
Marco Torsiglieri
Fernando Tobio
Ezequiel Cacace
Leandro Coronel
Héctor Canteros
Emmanuel Olivera
Leandro Velásquez
Matías Conti
Leonardo Piris
Mariano Bíttolo
Luciano Cigno
Iván Bella
Andrés Guzmán
Javier Robles
Luis Acuña
Pablo Despósito
Guillermo Pfund
Ricardo Álvarez
Alan Aguerre

Cuerpo Técnico
Ricardo Gareca
Sergio Santín
José Flores
Néstor Bonillo
Ernesto Colman

Cuerpo Médico
Ricardo Coppolecchia
Carlos Leoni
Claudio Estensoro
Pablo Vidal

Utilería
Carlos García
Guillermo Moallén
Albino Carrizo
Javier López
Salvador Frega

Gerencia de Fútbol
Bernardo Beker
Mariano Armentano

Seguridad
Miguel Ángel Torres

Carta al Centenario

Con motivo de las celebraciones del Centenario del Club Atlético Vélez Sarsfield, el Presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, el Señor Nicolás Leoz, le envió una valiosa carta a nuestra institución que el Sitio Oficial te transcribe en esta nota.

Señor Fernando Anibal Raffaini,
Presidente del Club Atlético Vélez Sarsfield


Buenos Aires
En nombre de la familia del fútbol sudamericano y el mío propio, le transmito las más efusivas congratulaciones, con motivo del Centenario de la fundación del Club Atlético Vélez Sarsfield, un símbolo de la mancomunión de esfuerzos de una colectividad que abrazó una causa con admirable tenacidad, de generación a generación.

La sublime idea de Julio Guglielmone, Nicolás Marín Moreno y Martín Portillo, se consolidó en el transcurrir del tiempo, en una prodigiosa obra que tiene su ícono en José Amalfitani, un idealista, cuya ejemplar tarea forma parte esencial de la magnitud de un dirigente del fútbol.

Vélez, hoy es una portentosa realidad. Es uno de los clubes más ponderados en la América del Sur. Celebramos este acontecimiento rindiendo nuestro homenaje a sus fundadores, a sus miles de simpatizantes, y a quienes han sabido consolidar propósitos nobles y altruistas, en un marco de solidaridad, tolerancia y afán de superación.
Con la consideración más distinguida, el saludo afectuoso.

Nicolás Leoz
Luque, Gran Asunción, 1 de diciembre de 2010.

martes, 5 de enero de 2010

Una buena medida de preparación

El Sitio Oficial anuncia el Cuadrangular de Necochea del cual formará parte Vélez Sarsfield en su estadía en la ciudad balnearia, con motivo de la Pretemporada de Verano 2010. El Fortín enfrentará a Rivadavia de Necochea, la reserva de Independiente y Sarmiento de Junín.


El Fortín compartirá el torneo junto al local Rivadavia (Campeón de la liga), la reserva de Independiente de Avellaneda y Sarmiento de Junín. Los encuentros se llevarán a cabo en el Estadio Panamericano de Rivadavia.

El conjunto de Ricardo Gareca hará su debut el 8 de enero, desde las 19 horas enfrentando a Rivadavia de Necochea. En esa primera jornada y en el segundo turno, la reserva de Independiente hará lo propio desde las 21 horas, frente a Sarmiento de Junín.

Los ganadores de ambos encuentros disputarán la final el 13 de enero, posterior al encuentro entre los perdedores por el tercer y cuarto puesto.

"Somos un equipo copero"

Se viene la Libertadores, el uruguayo no se achica y explica: "Vélez tiene jugadores de experiencia internacional en todas las líneas".

Me levanto temprano, siempre con el mate. Me encanta estar en la playa con la familia, con las nenas, y descansar. Una fruta al mediodía o un almuerzo suave y le meto playa derecho. Me desconecto de todo...". Ni la bulliciosa Gorlero, desbordada de turistas brasileños. Ni las fiestas fashion en La Barra o José Ignacio, en donde Shakira pasea con Antonito mientras Tinelli juega al fútbol con amigos y Pampita practica boxeo con Isabel Macedo. Nada de eso. Para el uruguayo Hernán Rodrigo López, a punto de cumplir 32 años, el descanso se encuentra en el parador 31 de La Mansa, la escala previa antes de arribar al balneario La Paloma, distante a 100 kilómetros del ruido esteño. Sus playas y las costumbres de un pueblo de pescadores son el enclave ideal para el reposo y la intimidad que busca el delantero de Vélez tras un año con vuelta olímpica incluida y la cercana Libertadores como principal desafío del 2010. "Fue un año muy bueno, por ponerle un calificativo. Jugamos tres torneos, ganamos el Clausura y estuvimos muy cerca en los otros dos. No es un consuelo pero nos sirvió para saber que podemos pelear los dos torneos. La sumatoria de puntos de los dos torneos argentinos nos dejó en el primer lugar", dice mientras prepara el mate, acompañado por su mujer Marité y sus hijas Sol y Sofía.-¿Eso significa que Vélez fue el mejor del 2009 o sólo el que sumó más?-No sé si el mejor, porque hubo un equipo muy regular y parejo como Estudiantes. Vélez también lo fue.-¿Cuando arrancó el año imaginabas una temporada así o Vélez superó tus propios pronósticos?-Cada inicio de temporada, siempre pienso en lo máximo. Así es mi cabeza. Nadie empieza el año pensando que va a salir último o que va a pelear mitad de tabla. Siempre apunto lo más arriba posible. A medida que fueron pasando los partidos, fuimos agarrando confianza y pudimos sostener el estilo de juego que pretendía el cuerpo técnico. A veces, bien. Y en algunas oportunidades, las menos, bajando un poquito el nivel.-¿Este Vélez ganador se puede mantener?-Muchas veces, no sé si porque el equipo se relaja, se van jugadores o se siente el desgaste, se baja el nivel. Nosotros apuntamos a mantenernos. Lo logramos. No repetimos el título, pero peleamos hasta lo último. Y este año se puede mantener la misma campaña que en el 2009.-¿Dieron los primeros pasos en la construcción de un gran Vélez?-En el fútbol, hoy es muy difícil mantener la base de los equipos. Y más si los jugadores rinden bien. Pero Vélez tiene para seguir el mismo camino. Si se va alguno, tiene con qué reemplazarlos y mantener el mismo estilo de juego.-¿Se vieron reflejados en las críticas que recibió Banfield? A ustedes les pasó tras la final con Huracán... -Nosotros recibimos críticas en el último partido, pero es normal. Banfield fue el justo ganador. A alguno puede no gustarle la manera de jugar, era un equipo muy sólido en defensa, como nosotros cuando salimos campeones. Y arriba, aprovechábamos las situaciones y ganábamos los partidos. Banfield y Vélez se parecieron en eso: los dos fueron muy sólidos.-¿La posición de Huracán en el último torneo reivindicó el título que le ganó Vélez? -Huracán no pudo mantener la base, y nosotros sí. Ellos por un tema económico. Nosotros, todo lo contrario: se fueron Larrivey y Nanni, vinieron Zárate y Caruso y se reincorporaron Somoza y Cabrera. El equipo siguió la misma línea.-¿Vélez es un equipo copero?-Yo creo que sí, somos un equipo copero. Lo demostramos en la Sudamericana, estuvimos a un paso de llegar a semifinales. Vélez tiene jugadores de experiencia a nivel internacional en todas las líneas. Estamos preparados para hacer una buena copa.-¿Para salir campeones?-Depende de los últimos partidos, pero tenemos chances de estar ahí.-¿Van por todo o elegirán un torneo?-Es un tema complicado: entre los técnicos y los PF irán viendo cómo nos sentimos los jugadores. Evaluarán y verán cómo se rota. Pero se verá a medida que pasen los partidos.-¿Ahora los goles se buscan en Uruguay?-Ja, ja, parece. Este campeonato hubo jugadores uruguayos que se destacaron con goles como el Tanque Silva y Boghossian. Uruguay siempre sacó buenos delanteros. Anteriormente hubo otros a los que también les fue bien, por eso siguen yendo para Argentina. No sé si los goles hay que buscarlos en Uruguay, pero es una buena alternativa. El delantero uruguayo, aunque no le salga una jugada, te da la garantía de que siempre va a dejar todo.-¿Se viene el reencuentro con Silva?-Ja ja, no sé. El es jugador de Vélez, y como amigo le deseo lo mejor. Si viene, ya conoce el club y es muy querido, estaría bueno. Queda feo decir que quiero jugar con él porque hay otros delanteros, como Cristaldo, el Roly, Caruso, el Burrito Martínez y alguno más que pueda llegar. Pero habría una competencia sana y muy linda. Y eso favorece al equipo.-¿Querés hacer historia, como el Turu o Asad?-Uff, es muy difícil compararse con ídolos como un Turco Asad o un Turu. Je, el Turu es un compañero más, y con verlo te das cuenta de qué clase de jugador fue. Asad me ayudó mucho cuando me tocó bajar a Reserva. Ojalá nosotros podamos dejarle algo a la gente.-¿Pueden compararse con el Vélez de Bianchi?-Es muy díficil compararse con ese Vélez. No nos gusta hacerlo. Chilavert, Trotta, el Negro Gómez, Bassedas, ¡tenían un equipazo! Ojalá que podamos conseguir algo para acercarnos un poco a lo que hicieron ellos. punta del este (enviado).

Fuente: Diario Olè.-

sábado, 2 de enero de 2010

El pueblo de Vélez y su orgullo centenario

Luego de una caravana entre Floresta y Liniers, la multitud se juntó en el estadio. “Se acabó la discusión: somos grandes”, dijo el presidente Raffaini.

Una multitud de hinchas de Vélez respondió al llamado y festejó el centenario del club de Liniers con una caminata que unió la estación Floresta –donde empezó a escribirse la historia en 1910– y el estadio José Amalfitani, lugar de cierre para una celebración que contó con 35 mil personas que llenaron las tres tribunas habilitadas (las plateas norte y sur, y la popular local).“Hoy demostramos que Vélez es un grande de verdad. Se acabó esa discusión. Esto fue una fiesta maravillosa, sin incidentes. Les agradezco a los hinchas y a toda la familia velezana. Y les pido que por favor nos acompañen mucho en 2010, en especial en la Copa Libertadores, que es el gran objetivo del año”, dijo el presidente de Vélez, Fernando Raffaini, y se escuchó una ovación. El centenario ya se vivía en los barrios aledaños desde hacía varias semanas con pintadas, afiches y remeras, pero ayer por la tarde se concretó la fiesta con miles de simpatizantes que realizaron una caravana que salió de Rivadavia al 8.300 (esquina Bahía Blanca), donde Nicolás Marín Moreno, Martín Portillo y Julio Guglielmone, entre otros, hace cien años, le dieron comienzo a la historia del Club Atlético Vélez Sarsfield. Después de caminar una hora entre camiones, bombos, banderas, globos y cánticos, los hinchas llegaron al estadio. Pero lo de ayer fue sólo el primero de una serie de festejos que se llevarán a cabo en 2010 por el equipo velezano: habrá también eventos culturales, musicales y deportivos, como disputar algunos amistosos internacionales contra equipos grandes del mundo.Aunque la fiesta, en realidad, había comenzado el 31 de diciembre a la noche, en el polideportivo. Allí, los simpatizantes colmaron las instalaciones para celebrar con fuegos artificiales. Más tarde, alrededor de las dos de la madrugada, más hinchas y socios se juntaron en la puerta de la sede, cortaron la Avenida Juan B. Justo al 9200 y entre canciones y bocinazos continuaron con un gran show de pirotecnia.Pero ayer la convocatoria fue tal que los organizadores tenían planeado abrir la platea norte y la popular local del estadio, pero como ambas se llenaron rápidamente debieron habilitar también la platea sur. Dentro de la cancha, se proyectaron videos con la historia del club (palabras de José Amalfitani y goles de Carlos Bianchi, entre otros) y hubo más fuegos artificiales.

Fuente: Criticadigital.com

Cien años de un club que se hizo grande

Creado por cuatro jóvenes el 1º de enero de 1910, refundado en 1940 bajo la guía de José Amalfitani, la institución de Liniers creció notablemente. En los últimos 17 años consiguió once títulos nacionales e internacionales.

De todos los clubes que nacieron y llegaron chicos al fútbol grande de la Argentina, acaso sea Vélez Sársfield el único que puede solicitar con fundamento la reconsideración de aquel título. La institución fundada, hizo ayer exactamente un siglo, por los jóvenes Julio Guglielmone, Martín Portillo y Nicolás Marín Moreno en el túnel que unía los dos andenes de la estación Floresta (por entonces Vélez Sársfield) del ferrocarril Sarmiento (por entonces del Oeste) es hoy uno de los orgullos del deporte nacional. Y por eso su gente, sus hinchas, sus socios lo celebraron con fervor indisimulable. En la caminata multitudinaria que unió aquel sitio fundacional con el gran estadio de Liniers se resumió buena parte de una historia que nunca como en los últimos tres lustros, con los campeonatos de fútbol ganados a nivel local e internacional, ha sido tan gloriosa, tan fecunda en emociones.
Vélez cumplió cien años. Pero en verdad fue refundado hace setenta. En 1940, el club que desde 1933 juega con la camiseta de la V azulada en el pecho (sus primeros colores fueron blanco con cuello y puños rojo punzó y en 1916 adoptó las franjas verticales rojas y verdes separadas por una tira blanca) estaba acabado. Una sucia maniobra de Independiente, dejándose ganar ante Atlanta por 6 a 4, lo había mandado ese año al descenso y, acto seguido, había sido desalojado de su cancha: aquel inexpugnable Fortín de Basualdo y Guardia Nacional donde tantos mordieron el polvo de la derrota. En ese momento nefasto, el plantel de jugadores se desbandó y cientos de socios rompieron sus carnets y dejaron de pertenecer. Los más pesimistas creyeron que los días de Vélez habían llegado a su fin. Los pocos optimistas que quedaban lo fueron a buscar a don Pepe Amalfitani. Y ahí empezó a reescribirse la historia.
Amalfitani era socio de Vélez desde 1913. Y había presidido la institución en 1923, cuando era cronista deportivo del viejo diario La Prensa. El 26 de enero de 1941, en una de las tantas asambleas que se hicieron para ver cómo se salvaba el club de la desaparición, don Pepe se paró sobre una mesa y pronunció un alegato vibrante que fue, casi, la nueva piedra fundamental de la institución. Dijo: “Señores, yo no he venido al funeral de Vélez Sársfield. ¡Qué me importa la Segunda División o la Tercera si Vélez Sársfield paseó su divisa triunfal por todo un continente! ¡Mientras haya 10 socios, el club sigue en pie!”. Y así fue nomás. Vélez siguió de pie. Desde ese mismo momento, Amalfitani fue su presidente, hasta su muerte en 1969.
Todo lo que sucedió a partir de allí fue milagroso y legendario. Amalfitani se puso el club al hombro. Y lo hizo renacer. Es posible que ninguna otra institución de la Argentina le deba tanto a un dirigente como Vélez a don Pepe. En 1941, consiguió que las autoridades británicas del Ferro Carril Oeste le cedieran unos terrenos pantanosos que se encontraban en Liniers, a orillas del arroyo Maldonado. Los rellenó volcándole residuos y material de demolición y allí, con los tablones del viejo Fortín, levantó en 1943 la cancha de madera en la que se pudo volver a Primera. Allí mismo, en 1951, construyó el estadio de concreto que hoy lleva su nombre y que sus hinchas inflan el pecho denominándolo “el Teatro Colón del fútbol argentino”.
“Si quieren campeonatos, háganse de Boca o de River”, les espetaba Amalfitani a los socios que le reclamaban títulos de fútbol. Peso que entraba al club era peso que se dedicaba a poner un ladrillo, a comprar una bolsa de cemento, a que siempre hubiera una obra nueva. Esa inspiración llegó hasta nuestros días. Y por eso, hoy Vélez es una ciudad deportiva de más de 28.000 asociados enclavada en el borde oeste de la Capital en la que se practican 35 disciplinas y 25 actividades culturales y, también, un centro educativo de excelencia en el que cada día 1200 jóvenes cursan sus estudios primarios, secundarios y terciarios. “Cada chico que entra al club es un campeonato ganado”, dijo alguna vez don Pepe. En Ituzaingó, la Villa Olímpica de 18 hectáreas es la reserva ecológica, el pulmón verde en medio de tanto vidrio, metal y hormigón.
En todo caso, el fútbol fue el último en sumarse a esta obra de progreso imparable. En los primeros 35 años de profesionalismo, las mejores campañas de Vélez habían sido un subcampeonato de River en 1953 y un tercer puesto en 1965, detrás de Boca y de River. El primer título llegó en el Nacional de 1968, en aquel desempate triangular que compartió con River y Racing en el Viejo Gasómetro de la Avenida La Plata. Con River igualó 1-1 aquella tarde del manotazo salvador de Gallo que Guillermo Nimo omitió cobrar. A Racing le ganó 4-2 y dio la primera vuelta olímpica con aquel equipo en el que Marín volaba de palo a palo, Daniel Willington sudaba clase y distinción, y un pibe que prometía, Carlos Bianchi, salía y entraba de la delantera.
Con el tiempo, Bianchi se convirtió en emblema. En sus dos ciclos como jugador, hizo 206 goles y es el máximo goleador de Vélez de todos los tiempos. En 1993 regresó de Francia para ser director técnico e inauguró la era más gloriosa. Con Bianchi dirigiendo desde el banco, Vélez llegó a alturas inimaginables: ganó dos torneos locales (Clausura ’93 y Apertura ’95), la Copa Libertadores del ’94 en aquella definición por penales para el infarto ante San Pablo en el estadio Morumbí y el título más grande de todos: la Intercontinental de ese año en Tokio y ante el Milán con los goles de Trotta de penal y de Omar Asad.
Ya sin Bianchi y con Osvaldo Piazza en su lugar, siguieron los éxitos. Vélez volvió a salir campeón en el Clausura, la Copa Interamericana y la Supercopa de 1996 y en la Recopa Sudamericana de 1997. Después, Marcelo Bielsa condujo el equipo campeón del Clausura ’98, Miguel Angel Russo, el del Clausura 2005, y Ricardo Gareca al último campeón, el del Clausura 2009, tras aquella final de la polémica ante Huracán.
Si en sus primeros 50 años de vida Vélez les dio a sus hinchas más obras que campeonatos porque así lo quiso Amalfitani, el centenario encuentra al club y a su gente concentrados en las grandes realizaciones deportivas. Los hinchas de hoy (y sobre todo los más jóvenes) son exigentes, inconformistas y crueles cuando las cosas no salen como ellos lo desean. No les bastan las buenas campañas. Entienden que es natural lo que antes era una rareza: pelear campeonatos y ganarlos. En los últimos diecisiete años, Vélez consiguió once títulos, cuatro de ellos internacionales. Y eso, dicen, basta y sobra como para considerarlo a Vélez entre los más grandes. Mientras se discute si sólo con las vueltas olímpicas alcanza para ampliar la mesa, el club al que hace 70 años don Pepe salvó de la extinción festejó ayer su primer siglo de vida como lo ha hecho en todo este tiempo, creciendo cada día un poco más. Como un ejemplo que no siempre el deporte argentino se atreve a seguir.

Fuente: Pagina12

Cara“V”ana centenaria

Los simpatizantes de Vélez celebraron sus primeros cien años de vida caminando desde Floresta hasta su estadio. Hubo incidentes con hinchas de All Boys en el comienzo del recorrido.

Una multitud de hinchas de Vélez Sarsfield celebró esta tarde el centenario del club con una caravana que unió la estación Floresta del ferrocarril Sarmiento con el estadio José Amalfitani, del barrio de Liniers.
La columna, de 150 metros de longitud, se formó sobre la avenida Rivadavia al 8300, en la intersección de la calle Bahía Blanca, donde los fundadores concibieron la idea del nacimiento. Pasada las 17, la procesión marchó rumbo al estadio alrededor de dos camiones playos que transportaban las murgas animadoras del repertorio musical velezano.
Las insignas tricolores (verde, rojo y blanco) de los primeros años de vida y las contemporáneas de la V azulada dominaron la escena del festejo.
Una vez llegados al estadio, los hinchas observaron videos alusivos a la historia deportiva del club y un show de fuegos artifiales como cierre de la jornada.
En el inicio de ella, en el barrio de Floresta, un grupo de simpatizantes intercambio proyectiles con hinchas de All Boys en la plaza Vélez Sarsfield hasta que el arribo de la policía disuadió a los violentos.

Fuente: 26noticias.com

100 años de galera y bastón

"Casi todo Vélez Sarsfield era un enorme potrero, una sola y descuidada cancha de fútbol. Un día nos refugiamos de la lluvia en el túnel de la estación y resolvimos fundar un club de veras". Nicolás Marín Moreno, uno de los fundadores del club y dueño aquellas palabras, estaría orgullo de ver hoy lo es el club que él creó junto a Julio Guglielmone y Martín Portillo hace 100 años. Un canchita que terminó siendo un estadio mundialista, con una lujosa Villa Olímpica de concentración, con un complejo de pileta sensacional y una vida social poderosa y ejemplar. Y, claro, con muchas estrellas colgando y una mística ganadora... Hemos pasado por muchas situaciones, desde un descenso hasta llegar a ser campeones del mundo. Siempre siguiendo una línea, la que nos marcó José Amalfitani. Don Pepe fue uno de los principales artífices de esta obra. Su grandeza, honradez, honestidad y amor fue fundamental para que Vélez sea en el presente una de las mejores instituciones de la Argentina. El puso sus propias manos y sacó plata de su bolsillo en la construcción del estadio. Vaya el reconocimiento a él, que laburó con un objetivo desinteresado: hacer a Vélez cada día más grande cuando el equipo se fue a la B, las deudas eran exorbitante y el contrato de la cancha había llegado a su fin. ''Yo no he venido al funeral de Vélez Sarsfield. ¡Mientras haya 10 socios, el club sigue en pie!'', enfatizó Amalfitani cuando el club pedía ayuda a gritos, y cumplió con sus palabras. El recuerdo de Amalfitani perdura en el alma de cada velezano por siempre, porque, sin él, vaya uno a saber qué hubiera sido de la vida de Vélez. Y el camino de Vélez continuó siendo a base de trabajo y sacrificio. Y los tan esperados días de gloria fueron llegando... El campeonato del 68, que técnicamente lo dirigió Giúdice y futbolísticamente los condujo "el famoso cordobés" Wilington. Hubo que tener paciencia para volver a gritar "campeón", pero lo conseguimos en el 93, con Carlitos Bianchi empezando a demostrar su amor por el Fortín y su gran capacidad triunfalista. Después, bueno, después atravesamos la aventura de la Copa Libertadores, dimos la vuelta en el Morumbí y el mundo empezaba a preguntar por ese equipo de Liniers que iba por la hazaña en Japón, contra el poderoso Milan. Y otra epopeya, señores. El mundo se rendía a los pies de Vélez. El barrio se iluminaba por ese acto heroico que el país aplaudía y veneraba. Amalfitani, Victorio Spinetto y tantos otros fortineros de ley gozaban desde el cielo. Y fueron llegando más títulos con otros entrenadores para terminar con esos envidiosos que decían: "Vélez, sin Bianchi, no gana más". Pasaron Osvaldo Piazza, Marcelo Bielsa (el Loco que nos enseñó que la insensatez era nuestra y no suya), Miguel Angel Russo y Ricardo Gareca. Y con todos ellos el club siguió sumándole gloria a las páginas de la historia de la institución. A Vélez lo hicieron grande sus dirigentes modelos, su gente, que da todo a cambio de nada, y los planteles que vistieron esta camiseta y que dejaron gratos y magros recuerdos. Todos aportaron algo. Desde aciertos que le dieron prestigio al club hasta errores que sirvieron para aprender y seguir creciendo. Vélez se ha caído y siempre se ha levantado. A tal punto que hoy cumple 100 años vestido de galera y bastón: con una economía firme y un plantel para volver a pelear la Copa Libertadores. Este día tan soñado llegó. Y hoy te imagino ahí, feliz, festejando, cantando, derramando algunas lagrimas, en Familia, juntos, luciendo la camiseta de Vélez en el lugar en el que te encuentres. En la caravana con esos miles de hinchas, en la Costa ya de vacaciones, en alguna provincia o en el país en el que estés, o en brazos de tus papás, pero todos festejando el Centenario de Vélez, orgullosos de ser hinchas de esta institución. Que pasó de la humildad a la grandeza. Del barrio al mundo. Del barro al oro.Felices 100 Club Atlético Vélez Sarsfield.

Fuente: Diario Olé.-

Un Fortín que sopla cien velitas

Desde la estación Floresta, donde se fundó el club, hasta el estadio en Liniers, una multitud festejó el siglo de vida.

Cien años. 12 títulos, que incluyen cinco certámenes internacionales. Compromiso con el barrio y con miles de hinchas que más allá del fútbol respiran el día a día de la vida institucional y social de este club enclavado en Liniers. ¡Feliz cumpleaños, Vélez Sarsfield!Con motivo de festejar el centenario, miles de fanáticos del Fortín caminaron ayer por la tarde desde la estación Floresta hasta el estadio José Amalfitani. El lema: "Si correr te hace bien a la salud, caminar por Vélez te hace bien al corazón".Según cuenta la leyenda, la historia comenzó un 1° de enero de 1910, cuando Nicolás Marín Moreno, Martín Portillo y Julio Guglielmone decidieron fundar un club. Empezaron con una canchita en el barrio de Floresta con el nombre de Club Atlético Argentinos de Vélez y terminaron con un estadio mundialista, una lujosa Villa Olímpica de concentración, un complejo de pileta sensacional y una vida social significativa y ejemplar. El primer título llegó en 1968 de la mano de Manuel Giúdice y un exquisito Daniel Willington. La primera coronación internacional ocurrió bajo la dirección de Carlos Bianchi y con figuras de la talla de Chilavert, Bassedas, Asad y Trotta. Y en la década de los 90, la institución terminó de insertarse en el lote de los clubes más grandes del país, tras conseguir no sólo títulos locales e internacionales sino también el respeto de sus pares.Con su gente, con sus banderas, con su pasión, Vélez completó su primer siglo de vida. ¡Felicidades!

Fuente: La Razón.-

Vélez Sarsfield ya es Centenario


Es el club que tuvo a "Pepe" Amalfitani, gran hacedor de esta historia deportiva. Ganador de 6 títulos en fútbol y la gloria mundial de la mano de Bianchi


Hace 100 años comenzó a escribirse la historia del Club Atlético Argentinos de Vélez Sarsfield, cuando tres hombres se refugiaban de la lluvia en la estación de tren con dicho nombre (hoy estación Floresta). El 1° de enero de 1910, más precisamente en la casa de Nicolás Marín Moreno, quien recibió a sus amigos Martín Portillo y Julio Guglielmone, le dieron forma a una pequeña ilusión que en la década de los 90 demostró y aún sigue demostrando su grandeza. El primer presidente designado del club fue Luis Barredo: en sus inicios, Vélez tuvo dos equipos: uno en Tercera y otro en Cuarta división. La idea de jugar en una cancha marcada siempre estuvo presente, por eso jugaban de local en un potrero ubicado entre las calles Ensenada y Provincias Unidas (hoy la avenida Juan Bautista Alberdi). Los arcos eran desarmables y en lugar de vestuarios había árboles con biombos. En 1912 Vélez se afilió a la Asociación Argentina de Football y comenzaron algunos cambios: la remeras blancas, a las que todos tenían fácil acceso en sus casas, fueron reemplazadas por unas azul marino con pantalones cortos blancos. Por problemas con los de la Asociación, los dirigentes del club decidieron desligarse de la misma, y se incorporaron a la Federación Argentina de Football. Un año después se incorporaron 10 socios, entre ellos José Amalfitani, y en una reunión de Comisión Directiva decidieron abreviar el nombre al que tiene en la actualidad. Desde 1913, Vélez buscó un lugar donde asentarse: ese mismo año alquilaron unos terrenos sobre la calle Talpaqué en Mataderos, después se mudaron a Villa Luro. Once años después con Amalfitani en la presidencia se inauguró el Fortín de la calle Basualdo, donde cuatro años después se jugó el primer partido nocturno entre un Combinado argentino y el Seleccionado nacional subcampeón de los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1928. En 1933 se empezó a utilizar la actual "V" Azulada. Esta fue diseñada para un equipo de rugby que nunca la fue a retirarla. El comerciante que las tenía, se las propuso a los dirigentes del club que no tardaron en aceptar la propuesta, así en 1940 se sufrió el único descenso y también el desalojo del Fortín. Don Pepe Amalfitani trabajó por su club y consiguió la cesión del pantano Arroyo Maldonado en Liniers y lo rellenó para levantar un nuevo estadio. Fue así que el 11 de abril de 1943 se inauguró con la compensación de su esfuerzo fue la satisfacción del regreso a Primera ese mismo año. Ocho años después el cemento vistió Liniers. Para el Mundial 78 se volvió a refaccionar y actualmente es considerado como uno de los estadios más lindos y seguros del país. En 1968 Vélez consiguió su primer título, tras ganar el Nacional, en una emocionante definición con River y Racing. Los referentes de aquel equipo eran: Marín, Gallo, Willington y Wehbe. Después vinieron 25 años de frustraciones con subcampeonatos bajo el brazo: en el Metro 71 y 79 y también en el Nacional 85. A medida que los años pasaban el club se iba haciendo cada vez más grande y no sólo se crecía a nivel institucional sino también en lo deportivo. Con el máximo goleador de la historia del club, Carlos Bianchi como técnico Vélez obtuvo el Clausura ´93 (tras empatar con Estudiantes 1-1 en la 18° fecha.), Libertadores´94 (luego de ganarle 5-3 por penales a San Pablo en el Morumbí) e Intercontinental ´94 (aquel 1 de diciembre cuando venció 2-0 al Milan en Tokio).A partir de ahí Vélez no paró de crecer. Con líderes en el equipo como Chilavert, Trotta, Cardozo, Bassedas, Asad y otros más. Fueron quienes le dieron al club la etapa más gloriosa de su historia. En los ´90 dominaron numerosos torneos tanto nacionales como internacionales: Apertura ´95, Interamericana ´96, Clausura ´96, Supercopa ´96 y la Recopa Sudamericana ´97 y Clausura ´98, este último con Marcelo Bielsa como DT. Luego de siete años Vélez volvió a la gloria, tras consagrarse campeón del Clausura 05. Con Miguel Angel Russo a la cabeza y con Castromán, Zárate y Somoza como referentes dentro de la cancha. Los de Liniers volvieron a sumar sexto título local. El año pasado festejaron un nuevo campeonato: el Clausura ´09. Si bien Vélez lleva un siglo de vida, siempre se lo consideró como un club chico.Pero su historia demuestra lo contrario, porque tuvo y tiene una dirigencia que fue capaz de hacerlo crecer y hacerlo grande. Pero además Vélez no es solamente fútbol, hay un montón de deportes en los que se trabaja para seguir creciendo como club .Hay que destacar que los títulos de estos últimos veinte años respaldan y confirman el trabajo que se realizó durante 100 años

Fuente: Asteriscos.TV

“Vélez es una de las islas que hay en la sociedad”

Fernando Raffaini, unpresidente joven paraun club centenario

A los 43 años, Fernando Raffaini tiene el honor no solamente de haber llegado a la presidencia del club, sino de ser la máxima autoridad, justo cuando la entidad cumple los cien años. De todos modos, su mayor orgullo fue el de haber sido el presidente cuando el equipo obtuvo el Clausura. Camina por el club, como si fuera su segunda casa. De hecho, lo transita desde los cinco años. La mañana en que realizamos esta nota todavía no haber despertado, no parece que, horas después, ese gigante dormido esté atiborrado de socios, sedientos de practicar alguna de las más de cincuenta actividades que se desarrollan allí. Guido, con sus ocho años, juguetea esperando que su papá termine la nota, mientras Nahuel, de diez, espera en casa. Y mientras tanto, en su despacho, Raffaini recibe a DIARIO POPULAR e intenta definir su pasión por este club.-¿Qué significa Vélez para vos?-Vélez es parte de mi vida. Yo soy socio desde los cinco años. Mi papá y mi mamá son vitalicios y mi abuelo también lo era. Me crié aquí en el club, iba a la colonia a los cinco años. Si bien no había escuela, después de ir a la escuela del barrio, veníamos todos aquí al club. Hice basquet, voleibol, judo y levantamiento olímpico de pesas. Claro que también venía a la cancha, primero con mi papá y después, con mis amigos.-Te imaginabas se presidente y serlo del Centenario.-La verdad que ni lo soñaba. En estas instituciones, uno entra para colaborar y por el afecto que tenés. Empecé como vocal en la subcomisión de levantamiento olímpico de pesas. Luego, por distintas circunstancias, entré a la comisión directiva y empecé a colaborar. Por el hecho de ser abogado, estuve en el departamento de Legales, fui prosecretario, secretario, vicepresidente y ahora se dio esta posibilidad de ser presidente y me parecía que, más allá de que quería tomarme un descanso, era el momento justo. Cuando las oportunidades aparecen, las tenés que tomar porque, dentro de tres años, no sabés lo que puede pasar. Consideré que estaba maduro, que tenía un equipo de trabajo y colaboradores que me podían acompañar bien y entonces tomé la decisión. Y también sin buscarlo, fui presidente del Centenario. De todos modos, el mayor orgullo es el de haber sido el presidente del Vélez campeón, Más allá de que hubo muchos a los que le tocó eso y presidente del Centenario uno solo, esa era la máxima aspiración. Fue como tomarse revancha contra Huracán. Reivindicamos, 38 años después, a los muchachos que se quedaron con la espina.-¿Cuál es la primera imagen que tenés?-De desazón el 85’ y de éxito, sin dudas el 93’. Yo divido al club en tres etapas: la fundacional, que fue fundamental; la de Amalfitani, quien lo hizo crecer desde lo institucional, en donde se plantan los cimientos y la deportiva, que emparento con Gámez. Allí nos concientiza que Vélez, que ya era grande en lo institucional, también pasó a serlo, del 93’ a esta parte, en lo deportivo. Manera seleccionó a los jugadores y Bianchi le dio nivel al equipo. Es el tercer equipo de la Argentina. “Es un ejemplo”-De afuera se ve a Vélez como una isla, un club que siempre está sólido, ¿esto es así?-Me parece que es una de las islas que hay en la sociedad. Subiendo a la autopista, muchachos que colaboran en subcomisiones, pintaron un cartel que dice: “Vélez, un ejemplo argentino” y eso es así, me pareció una frase muy buena. Vélez es grande por los dirigentes que tuvo. Y ahora, formamos un escuela de dirigentes, para gente que no tuvo esa posibilidad, en donde comentamos nuestra experiencia, Aunque en Vélez eso es algo que se da naturalmente. Empezás bien abajo, te vas relacionando, vas aprendiendo desde que sos vocal suplente de una subcomisión. Entonces, no te pueden contar la historia, porque ya la viviste. Puede haber cosas que se te escapen, pero al haber estado en todos los lugares, te permite saber cual es el problema de una subcomisión determinada al llegar a la presidencia. Le pasó a algunos dirigentes, que se dieron cuenta de que lo que reclamaban, no era tan fácil. Yo no conocí a Amalfitani y Gámez es el mayor ejemplo de conducción, tiene todas las condiciones de un gran dirigente. Yo estuve quince años como directivo con él. Es un modelo de dirigente. Salió de la tribuna y defiende los intereses de Vélez más que los propios. Es muy inteligente para negociar, además de ser honesto, tener decencia y pelea por lo que cree justo. Tuvimos también a un Ricardo Petracca, a quien designé como presidente de la comisión de festejos del centenario, porque creí que era la figura política justa. Banfield nos copió la idea y hay otros clubes interesados en el modelo. Hay una problemática en común, hay muchos temas que se podrían hablar, como tope de contratos, robo de jugadores por parte de empresarios o clubes de afuera, la organización de los espectáculos, ingresos por jugar copas internacionales, etc.-Es una carga seguir por el camino que marcaron aquellos dirigentes...-No, al contrario, es un honor. Hemos pasado momentos de crisis, siendo yo secretario. Vos sabés que no te tenés que equivocar, no tenés que comprar cuando no hay dinero; no te tenés que dejar llevar ni por el hincha que tenés adentro o por los que te gritan de afuera. Hay que tener temple y nunca tomar las decisiones en caliente, las que se tienen que tomar en la semana. Es como no declarar después de un partido o como hacer un contrato. Debo privilegiar lo económico, porque eso me va a llevar al éxito deportivo. Si no, es algo fugaz. Salir campeón te hace cotizar a los jugadores, pero los contratos a renovar, se van muy arriba. Por eso hay que caer a veces en una transición, para no desfasarte.-La Villa Olímpica, ¿eso les hizo reforzar la presencia en la zona Oeste?.-Vélez es una institución con una influencia importante en la zona y con la villa, la ratificamos. De alguna manera terminamos de consolidar no solamente la influencia en Capital, sino también en el conurbano. Es una inversión muy grande, es una villa modelo. Creo que hay ningún club que tenga esa cancha, ese hotel, esas instalaciones. Todo eso hace que, en la zona Oeste sea sin duda la número uno.-¿Es complicado mantener las otras actividades?-Sí, son más de cincuenta y todas se mantienen por el fútbol. Pero es una obligación que tenemos. Sabemos que es así. La función social que cumple un club es muy importante. Vélez es sinónimo de eso. Sabemos que son deficitarias, pero es tal vez la función que el Estado tiene que cumplir y no la cumple. A veces el Estado le termina exigiendo a los clubes y más a estos, que le dan tanto a la sociedad. Además, hay que tener en cuenta que hay una escuela, con una cuota mínima, con capacidad para mil ochocientos clubes y la cual se queda sin vacantes. Nunca nos replanteamos cerrar actividades sino que, por el contrario, mantenemos, invertimos, aunque todo sea deficitario, salvo el fútbol. Ojo, son importantes, porque gracias a ellas, se mantiene el nivel de socios y hace que la comunidad venga al club. Vélez mantuvo históricamente la cantidad de socios y eso es muy importante, nosotros aportamos permanentemente a lo edilicio, a la villa olímpica. Un ejemplo de ello es la nueva pileta que hay en el Polideportivo. En verano era casi imposible ir al Polideportivo, por el calor y esa pileta. Con cincuenta empleados para el fútbol y sin socios, con hinchas que vengan y paguen su entrada, achicarías muchísimo el déficit. Pero nuestra función es otra, es una función social, esta una asociación sin fines de lucro. Tenemos una obligación para con la comunidad de la zona y cumplimos. Mientras estemos nosotros, esto va a ser así. Igual, Vélez tiene anticuerpos. Cuando el socio y el hincha ven que algo se tuerce, lo corrige. No hay barras violentas. Hace cinco años que no hay un episodio de violencia. Hay una platea similar a la de otros clubes, pero ojalá todas las hinchadas complicadas fueran como las platea norte nuestra, que lo único que hace es romper las b...“Somos una fabrica”-¿Cuánto tiene que ver el fútbol amateur en eso?-Sabemos que somos una fábrica de jugadores. Vamos a promover en forma permanente, lo tenemos en claro.-¿Cómo imaginás a Vélez en el futuro?-En crecimiento permanente, en la medida que mantengamos la misma línea de conducta. Habrá mesetas, que son necesarias para que el crecimiento no pare.-Por último, ¿Cuál es el mensaje para el hincha?-Que el centenario nos encuentre a todos los hinchas lo más unidos posible, tirando todos para el mismo lado. Somos todos de Vélez.

Fuente: Diario Popular.-

Un sueño que nació en Floresta y que hoy es realidad en Liniers

El Centenario encuentraa Vélez en su plenituddeportiva e institucional

Seguramente aquellos tres muchachos que se se reunieron aquel 1ro. de enero de 1910, en el túnel de la estación Vélez Sársfield (hoy Floresta) no se habrán imaginado la dimensión que tomaría con el tiempo lo que acababan de fundar: el Club Atlético Vélez Sársfield, nada menos, uno de los más importantes de nuestro país y con trascendencia internacional. Un club que late al compás de sus distinguidos hinchas. Nació con el nombre “Argentinos Unidos de Vélez Sársfield” y fue idea de Nicolás Moreno, Julio Guglielmone y Martín Portillo. Luego, en la casa de Antonio Marín, se reunieron Plácido Marín, Luis y Adolfo Barredo, Alejandro Doldain, Nicolás Marín, Fidel Rodríguez, Martín Portillo, Vicente Pozo, Julio Money y Rodrigo De la Hoz y decidieron fundar una “sociedad sportiva”. Luis Barredo Cobián fue elegido el primer presidente.El color de la camiseta fue motivo de distintas discusiones en 1911 se aprobó una blanca con cuellos y puños punzó. El 3 de febrero de 1912, se acordó cambiar los colores del uniforme: serían azul marino y pantalón blanco y a moción de Ferreras, se resolvió que las anteriores quedaran de reserva para casos de urgencia. La roja y verde, separados por una fina línea blanca, se comenzó a emplear en 1914. Hasta que, quince años después, a partir de un hecho fortuito, nació para siempre la blanca con la “V” azulada: se debía renovar el stock de camisetas. Un comerciante ofreció, a bajo costo, un juego de camisetas blancas con la V azulada, que un club de Rugby jamás retiró.Un momento historicoEl 7 de febrero de 1913 se incorporaron diez nuevos socios, entre ellos alguien que iba a tener una injerencia fundamental en el crecimiento de la entidad: José Amalfitani. Bajo su presidencia, don Pepe le dio un impulso especial a las obras de infraestructura. De personalidad muy particular cierta vez, en una definición, apeló a la Reserva ya que no toleró que los profesionales quisieran sacar rédito de ese momento y le pidieran un premio especial. Y más allá de lo edilicio (dicen que frenaba los camiones con tierra que iban a conformar el cinturón ecológico para que la dejaran en el club y era común a la hora de una entrevista que mostrara todas las obras) y de haber sido el presidente cuando Vélez obtuvo su primer título, se lo recuerda por su honestidad a toda prueba.En es 1913, el 23 de noviembre para ser más precisos, se resolvió abreviar el nombre de la entidad, que pasó a llamarse definitivamente Club Atlético Vélez Sársfield. En 1915: Se incorpora a la Asociación Argentina Footbal League. Ya se había ganado un nombre. Eran los románticos tiempos del amateurismo. En diciembre de 1917 jugó la final por el ascenso ante Defensores de Belgrano. Perdió 2 a 1 y sobre el final, tuvo un penal a favor. Tiró Badaracco, Giacomelli dio rebote, los dos linesman indicaron que la pelota había entrado, pero el juez no lo convalidó. Dos años después, se alejó de la Asociación Argentina, debido a fallos en su contra y se afilió a la flamante Asociación Amateur. Por entonces se destaca la defensa, compuesta por José Forrester, José Luis Boffi, Miguel Fontana, Juan Fontana, Acacio Caballero y Atilio Badaracco. Ante la posibilidad de descender, se contrata al profesor de Educación Física Luis Martín Castellano, quien se convierte en el primer director técnico del fútbol argentino. Castellano logra que el equipo eluda el descenso.En 1931 participa del primer torneo del profesionalismo. Cuatro años después, Agustín Cozzo se destaca como el máximo goleador del campeonato. Aunque una sola vez, sufre la amargura del descenso. Fue en 1940, tras una polémica victoria de Atlanta sobre Independiente. Esto trajo como consecuencia el desalojo y la renuncia de un centenar de socios. Pero en 1943 se produce el regreso a Primera División. En 1946 retorna al club una gloria: al arquero Miguel Angel Rugilo que, cinco años después se convertiría en el “León de Wembley”. Eran las épocas de Víctorio Spinetto como emblema, de la dupla Huss-Allegri.En 1953 realiza la mejor campaña hasta ese momento, siendo sub-campeón de River Plate. Diez años después, el descenso vuelve a revolotearlo, pero zafa del mismo por dos puntos. En 1964 llega al club Héctor “Pichino” Carone, que luego se convertiría en una de las figuras más carismáticas de la institución y en 1965 finaliza tercero, detrás de River y Boca.El ansiado campeonatoClaro que faltaba la consagración con un título de campeón y la misma llegó en 1968, obteniendo el torneo Metropolitano que definió, en un triangular, ante River y Racing. Tuvo en Omar Wehbe a su máximo goleador, con 16 conquistas, las manos de Miguel Marín y la categoría de Daniel Willington. En ese equipo alternó un muy juvenil Carlos Bianchi, que luego sería el máximo goleador de la historia del club y técnico multi-campeón.Ya está definitivamente instalado como uno de los candidatos en cada torneo. En 1971 realiza una brillante campaña, pero pierde sorpresivamente en la última fecha por 2 a 1 ante Huracán y así, le sirve a Independiente el campeonato en bandeja. En 1973 queda afuera de la definición del campeonato, por diferencia de gol. En 1979: pierde contra River la final del Metropolitano, en 1981 llega a las semifinales del Nacional, en 1985 pierde en semifinales del campeonato Nacional ante Argentinos Juniors y en 1992 es Sub-campeón de Newell’s en el Clausura.Hasta que en 1993 se consagra campeón, justo 25 años después del primer campeonato, gana su segundo título al obtener el Clausura, fue el 8 de junio. El técnico es el máximo goleador de la historia del club: Carlos Bianchi. A fin de ese año, gana la Copa Intercontinental ante el Milan (ver tema aparte).Mucha mas gloriaLuego, sigue engrosando su gloria a nivel local y obtiene los dos torneos de la temporada 1995/96. El primero de ellos, el 17 de diciembre de 1995, tras ganarle 3 a 0 a Independiente, en Avellaneda y el otro, el 18 de agosto del año siguiente, igualando sin goles ante el mismo rival. En este último caso, los últimos cuatro partidos los dirige Osvaldo Piazza, ya que Bianchi se fue a dirigir a la Roma. El 31 de mayo de 1998, gana el Clausura, bajo la conducción de Marcelo Bielsa, con un gol de Martín Posse a Huracán. El 3 de julio de 2005 gana el Clausura, de la mano de Miguel Angel Russo, al empatar 1 a 1 con Arsenal. Y el 5 de julio de 2009 obtiene el Clausura, en una vibrante final ante Huracán (1 a 0 con gol de Moralez) y ya con Ricardo Gareca como director técnico. En medio de eso, está la consagración internacional, que es tratada aparte. ¡Salud, Vélez!. Disfrutá de esta primera centuria de gloria.

Fuente: Diario Popular.-

El “Fortín” cumple 100 años de vida

El 1º de enero de 1910 un grupo de jóvenes encabezados por Nicolás Marín Moreno, Martín Portillo y Julio Guglielmone fundaron el “Club Atlético Argentinos de Vélez Sarsfield” en el barrio de Floresta. En 1913 se retiró el “Argentinos” para acortar la denominación. Llamaron así al club por la estación de nombre homónimo, la cual hoy en día es conocida con el nombre del barrio en donde se encuentra. Moreno declararía un tiempo después: “Casi todo Vélez Sarsfield era un enorme potrero, una sola y descuidada cancha de fútbol. Un día nos refugiamos de la lluvia en el túnel de la estación y resolvimos fundar un club de veras.” Celebrando el centenario de uno de los grandes clubes del fútbol argentino, hacemos un repaso por su historia.
El origen de la camiseta
El primer presidente de la institución fue Luis Barredo, quien fue el encargado de seleccionar la primera vestimenta del incipiente nuevo club. Se eligió una remera totalmente blanca como primera camiseta, ya que eran baratas y fáciles de conseguir. En 1912 se utilizaron camisetas de un color azul marino, que se mantuvo hasta el 1914 en donde se decidieron por adoptar una remera a rayas verticales con los colores representativos de Italia (rojo, verde y blanco).
El 30 de abril de 1933 Vélez utilizó por primera vez la camiseta blanca con la V azulada. La historia cuenta que como debía reponerse el stock de la camiseta tricolor, y no había disponibilidad en la Argentina (las casacas eran importadas de Inglaterra), un comerciante ofreció un conjunto que le había que no había sido retirado por un equipo de rugby que la había encargado. Los dirigentes aceptaron utilizar dichas camisetas y es la que, hoy por hoy, viste el conjunto de Liniers.
Estadios
La primera cancha de Vélez era un potrero situado entre las calles Ensenada, Provincias Unidas (hoy Juan Bautista Alberdi), Mariano Acosta y Convención (José Bonifacio en la actualidad). En 1913 el Fortín se mudó al barrio de Mataderos. Se alquiló un terreno en la Quinta de Figallo. Su segunda cancha se ubicó en la calla Tapalqué (entre Escalada y Chascomús).
Un año después Vélez volvería a mudarse: Se trasladó al norte de Villa Luro. La cancha se ubicó por las calles Bacacay, Víctor Hugo, Cortina y el arroyo Maldonado. En 1924 se mudaron al sur de Villa Luro, entre las calles Basualdo, Schmidel, Pizarro y Guardia Nacional. Dicha cancha fue bautizada con el nombre del Fortín de Villa Luro, por lo complicado que era vencer a Vélez allí, en donde estuvo invicto por 24 partidos, entre el 34 y el 35.
En 1943 se inauguro la Cancha de Liniers. El club velezano se encontraba en segunda división. Sin embargo se consiguió la cesión del pantano del Madonado, una zona considerada inútil por todo el Mundo, excepto por José Amalfitani, presidente en aquel entonces. Lograron rellenar el terreno y construyeron el estadio con los tablones del Viejo Fortín. El 11 de abril sería la inauguración del estadio, en un empate a dos ante River Plate.
En 1946 se compraron los terrenos de Barragán y Gaona. En el 47 se colocó la piedra fundamental del nuevo estadio de Vélez, el cual sería inaugurado en 1951. El estadio era en su totalidad de cemento y ponderaba al Fortín como uno de los clubes importantes del fútbol argentino. Hoy en día Vélez continúa haciendo de local en dicho estadio.
Títulos e historia de sus 100 años
En 1912 Vélez se afilia a la Asociación Argentina de Football. En septiembre del mismo año decide desafiliarse y se integra a la a la Federación Argentina de Football, en donde pierde la final de la segunda división ante Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. En 1915 el Fortín vuelve a la Asociación, debido a la desaparición de la Federación.
En 1917 Vélez pierd.e la final por el ascenso con Defensores de Belgrano. En 1919 logra el ascenso a la Primera División debido a la desafiliación de varios clubes que jugaban en el principal certamen. En su primer torneo termina segundo tras el multicampeón amateur Racing.
Vélez se mantendría en la primera división hasta la década del 40, en la cual descendió a la segunda división tras la inesperada derrota de Independiente por 6 a 4 ante Atlanta, en un partido (supuestamente) arreglado. Tres temporadas después el club retornaría a la primera división.
En los años 50 lograría asentarse en la primera división y, en 1953, terminaría segundo, detrás de River Plate. En los sesenta comenzaría a mantener su protagonismo en la división y conquistaría su primer torneo, el Nacional de 1968. Vélez terminaría primero con 22 puntos, compartiendo la punta con Racing y River. Por la triple igualdad debieron jugar un triangular. El Fortín empató con los Millonarios y venció la Academia. La paridad en puntos se mantuvo con River, pero Vélez se consagró campeón por tener mayor cantidad de goles a favor.
En la década del 70 Vélez mantuvo su buen nivel, con Carlos Bianchi como uno de sus máximas figuras. En el Metropolitano del 71 perdió el título en las últimas instancias. Los buenos resultados fueron moneda corriente en ese entonces. En 1980 jugó por primera vez la Copa Libertadores de América.
Vélez recién volvería a campeonar en la gloriosa década del 90. Bajo la conducción de Carlos Bianchi vivieron una etapa de gloria absoluta. Conquistaron el Clausura del 93, el del 96 y el Apertura del 95. En 1994, con el Virrey como DT, el Fortín vivió conoció la gloria: conquistó la Copa Libertadores y, de yapa, logró la Intercontinental ante el Milan.
El palmares de Vélez se completa con los Clausura 98, 2005 y 2009. Sin dudas 100 años de protagonismo y gloria del club de Liniers.
José Amalfitani, el hombre de los 100 años
En la página oficial de Vélez Sarsfield eligieron a José Amalfitani como el hombre del centenario. El 7 de febrero se hizo socio de la institución fortinera. Fue presidente de Vélez hasta el día de su muerte, por más de treinta años. Fue elegido como presidente el 26 de enero de 1941.
En los momentos más difíciles del club, él fue quien respondió hasta con su propio patrimonio. Cuando Vélez estuvo a punto de quebrar fue quien impidió la acción judicial respondiendo con sus propios bienes. Fue el encargado de inaugurar el nuevo estadio. Durante su época como presidente vivió el descenso de Vélez, al que con mucho esfuerzo logró sobreponerse. Sin dudas el hombre del centenario velezano. 100 años de gloria y de trabajo continuo… ¡Salud Vélez

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Vélez celebró sus cien años con una caravana

"El Fortín" cumplió su centenario y para festejar, sus hinchas se movilizaron desde Floresta, lugar donde comenzó su historia, hasta el estadio de Liniers. Las celebraciones durarán todo el año

El Club Atlético Vélez Sarsfield festejó ayer sus primeros cien años de vida con una caravana desde la estación Floresta del ferrocarril Sarmiento hasta el Estadio José Amalfitani, en Liniers. La movilización de los hinchas comenzó en la intersección de la avenida Rivadavia y Bahía Blanca con el lema: "Si correr te hace bien a la salud, caminar por Vélez te hace bien al corazón".El punto negro de la caravana fueron algunas corridas y pedradas entre hinchas velezanos y de All Boys que se enfrentaron en Floresta, aunque no impidieron que se marche hacia Liniers. Desde el primero de enero de 2009, Vélez comenzó a organizar los festejos de su centenario y este año tendrá como misión especial tratar de lograr la segunda Copa Libertadores de América, bajo la conducción de Ricardo Gareca.Con pintadas en los barrios aledaños a la cancha, afiches y remeras con la inscripción de los 100 años "fortineros", Vélez anticipó su año festivo, que lo decoró de forma especial con la caravana al José Amalfitani.Tras la caminata, se proyectaron en la pantalla de la cancha, que está arriba de la popular local, videos con las imágenes más importantes en la historia de Vélez, en la que prevaleció la conquista en Japón de la Copa Intercontinental 1994 frente al Milan italiano.Luego, hubo un colorido festival de fuegos artificiales que cerró la jornada a pura algarabía de los hinchas velezanos que tendrán un 2010 muy especial. La historiaDesde su creación, en aquel lejano 1º de enero de 1910, hasta la fecha, la entidad de Liniers (que en algún momento residió en Floresta y hasta en Villa Luro) mantuvo una característica distintiva: gastar menos de lo que ingresa, apostar a la promoción de elementos de divisiones inferiores y manejarse con un criterio "familiar", pese a que la legión de simpatizantes de la "V" azulada fue creciendo con el correr de los años.El 7 de febrero de 1913 no es fecha constitutiva en el por entonces, "Argentinos de Vélez Sarsfield", pero, sin embargo, marcaría un antes y un después en la historia. Es que en esa jornada fue analizada y aprobada la inscripción de socio para un joven llamado José Amalfitani, verdadero promotor del crecimiento de esa institución social y deportiva que se afincó en la zona Oeste de la Capital Federal."Don Pepe" enderezó el sueño que habían elaborado sus antecesores, Martín Portillo, Nicolás Moreno y Julio Guglielmone, entre otros. Y a partir de marzo de 1923 y hasta promediar 1925, Amalfitani cumplió su primer mandato como presidente en el club.Entonces el dirigente más importante en la historia de la institución gestionó el traslado de la cancha y así, de un terreno en Provincias Unidas (Juan Bautista Alberdi) y Ensenada, se pasó a otro situado en la intersección de las calles Basualdo y Guardia Nacional. Comenzaba a nacer el mito del "Fortín de Villa Luro".En ese reducto, en las temporadas 1934 y 1935, ya en la etapa del profesionalismo, el equipo se mantuvo 24 partidos sin perder.Y a esa altura, el cambio de cancha no era lo único. Por eso la camiseta varió de tonalidad y del tricolor a rayas verticales con verde, rojo y blanco se pasó a la hoy tradicional casaca con la "V" azul en el pecho sobre un fondo blanco.En esa década del 30 sobresalían las figuras del delantero Agustín Cosso (95 tantos en la historia de la entidad) y la del símbolo de aquellos tiempos: el defensor-mediocampista central llamado Victorio Spinetto, luego técnico de la institución.En 1940 Vélez sufrió el primer descenso de categoría. Ocurrió en una circunstancia cuanto menos peculiar, porque Atlanta, el otro equipo que peleaba por conservar su lugar en la división privilegiada, le marcó seis goles en el primer tiempo a Independiente en el último partido del campeonato.Ese encuentro jugado en Villa Crespo favoreció finalmente a los "bohemios" por 6 a 4, aunque la sensación de "arreglo" quedó flotando en el ambiente. Mientras tanto, el equipo de Liniers cayó por 2-0 con San Lorenzo, por lo que el retroceso a la Primera B quedó consumado.Tres años duró el tránsito de los velezanos en la Segunda División. Por esos años, Amalfitani volvió a conducir la institución y forjó, quizá, la obra "más importante". El directivo gestionó la cesión de unos terrenos linderos al arroyo Maldonado, en una zona “inundable”, según rezan las versiones periodísticas de aquel entonces. Se rellenaron esos campos y allí se levantó el estadio de cemento que se inauguró oficialmente en abril de 1951.Se destacaban en ese equipo el arquero Miguel Rugilo (el denominado "León de Wembley"), el defensor Ángel Allegri (segundo jugador con más presencias en la historia del club) y una delantera que generó muchos recuerdos en los hinchas: Ernesto Sansone, Norberto Conde, Juan José Ferraro, Osvaldo Zubeldía y Juan Carlos Mendiburu. Con esa base, un conjunto cuyo técnico era Spinetto, se clasificó subcampeón detrás de River Plate en 1953.La década siguiente vendría a coronar, finalmente, el primer título para las vitrinas de la entidad. Ocurrió en el Nacional 1968, en un recordado triangular desempate frente a Racing Club y River Plate. Eran tiempos en los que se distinguían José Luis Luna, el "Pulga" Ríos, un jovencísimo Carlos Bianchi y Omar Wehbe, todos guiados por un cerebro llamado Daniel Willington, "el jugador más vago que conocí", según admitió el propio Amalfitani.El Metropolitano 1971 significó un golpe duro, pues una inoportuna derrota ante Huracán (1-2) en Liniers privó al club de festejar el segundo campeonato, que quedó en manos de Independiente. La gran figura del certamen resultó el implacable Bianchi, responsable de 36 goles.Después de años de discretas campañas, el Metropolitano 1977 marcó una suerte de "resurrección" futbolística. Bajo la conducción de Carlos Cavagnaro como técnico, el equipo se clasificó tercero, aunque se dio el gusto de vencer al campeón River Plate en los dos encuentros.Dos años más tarde, el conjunto velezano arribó a una instancia decisiva, otra vez ante los "millonarios" de Núñez, con un equipo que mostraba en sus filas a un fino uruguayo Julio César Jiménez y a un elegante Carlos Ischia, quien venía de destacarse en Chacarita Juniors.Pero también eran piezas importantes el eficiente Pedro Larraquy (el de mayor cantidad de partidos jugados en la institución), el rendidor defensor Omar Jorge y un arquero que empezaba a mostrar sus condiciones de gran atajador: Julio César Falcioni.En los 80 también hubo buenas campañas. En el Nacional 1981, ya con el regreso de Bianchi al país, el equipo quedó eliminado en semifinales por el sólido Ferro. Cuatro años más tarde, los de Liniers alcanzaron la final de ese mismo certamen, perdiéndola ante un Argentinos Juniors lujoso, que marcaba tendencia por esos tiempos.En los 90, con el ídolo Bianchi como técnico, Vélez empezó a diseñar la grandeza que sus hinchas le reclamaban. Llegaron casi en continuado el Clausura (1993), Copa Libertadores (1994) y Copa Intercontinental (1994).La ya por entonces famosa Platea norte del estadio Amalfitani no tenía tantos motivos para la queja. Por el contrario, los argumentos de bronca pasaron a ser propiedad de los habitantes de la cabecera local, ante las cargadas de los "rivales de turno" que enarbolaban desafiantes el hiriente cántico "campeón del mundo y no llenás la popular…".Los hinchas empezaron a acostumbrarse a los campeonatos, que fueron sucediéndose. Hubo festejos en el Clausura y Supercopa Sudamericana (1996), Recopa Sudamericana (1997) y Clausura (1998), este último con un conjunto que dominaba de punta a punta, bajo la batuta de Marcelo Bielsa.El nuevo milenio trajo los títulos en Clausura 2005 (Miguel Russo fue el técnico) y Clausura 2009 (Ricardo Gareca), en historias más recientes.Pero Vélez no sólo es festejo en fútbol. Hay también motivos para el elogio en actividades federadas como el básquetbol y el vóleibol, entre otros deportes.Además se destacan los aportes para la comunidad que constituyen el estadio José Amalfitani (utilizado asiduamente para recitales) el Polideportivo de la Avenida Juan B. Justo al 8400, la Villa Olímpica de Parque Leloir y el Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, donde funciona una Escuela Secundaria, con bachillerato con orientación en deportes y recreación. "Si correr hace bien a la salud, caminar por Vélez te hace bien al corazón".

Fuente: Télam

Vélez celebró su centenario en una caravana inolvidable

VELEZ: UNA MULTITUD DE HINCHAS CAMINO DESDE LA ESTACION DE FLORESTA HASTA EL ESTADIO JOSE AMALFITANI

Hubo globos, fuegos artificiales y videos emotivos. Mucha gente pasó el 31 a la noche en el club.


De repente, la avenida Rivadavia se cubre por completo. No es un caos de tránsito en hora pico. No es un mar de autos el que inunda tanto cemento. Los que copan las veredas tienen un motor que es esa pasión heredada por padres y abuelos, es un sentimiento de pertenencia que ayer cumplió 100 años. Vélez Sársfield llegó al centenario y lo festejó con una caravana inolvidable, que partió desde la estación de Floresta, a las cinco de la tarde, y terminó en el estadio Amalfitani, casi en el anochecer, con videos emotivos y fuegos artificiales.Una multitud, muy difícil de calcular por la gran cantidad de familias que se acercaron, avanzó a paso redoblado, cantando "que los cumplas feliz" a cada paso. Se observaron camiones decorados con la Copa Libertadores y la Intercontinental (Vélez las ganó en 1994), un Patoruzú con la "V" azulada en el poncho y una estatua de don Pepe Amalfitani, ese dirigente tenaz e incansable, que tanto hizo por la institución de Liniers, a tal punto que igual a él se llama la cancha que alberga a los fieles velezanos.¿Quién hubiera imaginado que Vélez llegaría a los 100 años con tanta gloria en sus vitrinas aquel 1° de enero de 1910 en la casa de Nicolás Marín Moreno? Luis Barredo fue el primer presidente y blancas las camisetas que entonces utilizaba el equipo en el potrero de Ensenada y Provincias Unidas. Después, se vistieron de verde, rojo y blanco, en bastones verticales, hasta que se oficializó la "V" azul.El recorrido por Rivadavia hasta Barragán mostró un cotillón de color azul y blanco. Hubo globos, papel picado y se observó a los dirigentes emocionados. También, a Marcelo Bravo, el crack que tuvo que dejar el fútbol por una afección cardíaca y que hoy es técnico de las divisiones infantiles.Pero la fiesta no empezó ayer por la tarde. Como aperitivo de esta caravana, los velezanos despidieron el año de una manera inédita y especial: por primera vez en la historia el club abrió sus puertas un 31 de diciembre a la noche para ofrecer una impresionante cena de fin de año en sus instalaciones. La idea nació de un grupo de socios y fue aprobada por la Comisión Directiva. Y 2 mil hinchas, que colmaron el salón comedor del quincho, donde se ofreció un menú fijo, y otros comensales que ocuparon las mesas cercanas a las parrillas para compartir en una especie de familia gigante -una característica identificatoria de Vélez- los últimos momentos de 2009 y el nacimiento de 2010. Y entre plato y plato empezaron a escucharse los cantos de cancha. Mezclados con los socios y socias, estuvo el presidente Fernando Raffaini, el vice Hugo De San Félix y los directivos Marcelo Cilotta y Ricardo Díaz. Hubo fanáticos que llegaron especialmente desde distintos puntos cardinales, como el rufinense Mario Racca. Dentro de un clima de marcado respeto, los bombos y las canciones de La Pandilla, la barra brava, aportaron ritmo a la cena entre bocados y tragos. Cuando dieron las 12 de la noche todos elevaron sus copas y además de brindar por el Año Nuevo se le cantó el feliz cumpleaños a Vélez. Sonó fuerte la pirotecnia y los cantitos atronaron con mayor fuerza. Ya de madrugada todos se trasladaron hasta la puerta de la avenida Juan B. Justo para presenciar un show de fuegos artificiales que pintó multicolor el cielo de Liniers mientras el "Dale Vélez" se oía con mucha intensidad y hasta hubo una vuelta olímpica alrededor de la plazoleta de enfrente.Será un 1° de enero imborrable para Vélez. ¿Será un gran año?

Fuente: Diario Clarin.-

El Orgullo más grande del Mundo

Más de 40 mil personas unieron el lazo del tiempo desde la Estación Floresta hasta el estadio José Amalfitani para celebrar los 100 años del Club Atlético Vélez Sarsfield. Una fiesta única e irrepetible donde la Avenida Rivadavia se vistió de gala azul y blanca.

Imaginar, soñar, dejarse llevar por el sentido de lo imprevisto; todo lo que uno pueda llegar a contemplar desde el pensamiento, cambia indefectiblemente y sin modo de exigir lo contrario cuando la realidad se posa frente a la mirada. Seguramente, cada una de las almas que se dio cita puntualmente a las 17 horas como el compromiso con el amor lo demandaba, tenían en su pensamiento un escenario imaginable para esta gran demostración de pasión que se la denominó (por el sólo hecho de rotularla), como la Caravana del Centenario. Pero más probable es que ninguno de los presentes en este primer paso del año que trajo consigo la celebración de los primeros cien años de nuestra amada institución, hubiese imaginado una fiesta de la tamaña dimensión que se plasmó en el asfalto de la gran Avenida Rivadavia.

Allí, en el túnel de la vieja estación Vélez Sarsfield (hoy estación Floresta), más de 40 mil almas fortineras se dieron cita como hace 100 años atrás lo hicieron aquellos tres jóvenes entusiastas para darle forma al latido de sus corazones que se terminó llamando Club Atlético Argentinos de Vélez Sarsfield. Esta vez no fue para refugiarse de la lluvia, sino para darle forma a una celebración sin punto de comparación alguno, para salir a gritarle al mundo entero que tras 100 años de aquel día, la institución que habían soñado está más sólida y gigante que nunca.

Uniendo el tiempo con el lazo interminable de la presencia, el pueblo velezano tuvo su festejo entre íntimo y público, entre el orgullo interno y el placer de exteriorizarlo; todo convergiendo en el mismo lugar.

Pasadas las 17 horas y con un mundo de gente sobre la Rivadavia, allí a la altura de Bahía Blanca; se pasó a descubrir la plaqueta conmemorativa al centenario en la entrada al túnel que fue una especie de canal de parto para el Fortín. Con la presencia del Vicepresidente Primero, Miguel Calello; el Vicepresidente Segundo, Julio Baldomar; el Vicepresidente Tercero, Hugo de San Félix; el Presidente del Centenario, Ricardo Petracca y la bendición del Padre José María, entre otros; se dio inicio a lo que en minutos nomás sería un momento único e inolvidable en la historia de Vélez Sarsfield.

Porque llegó el momento del color, de la pasión, de las carrozas, de la fiesta en sí misma de todo el pueblo velezano de corazón que merecía este capitulo de la historia que comenzaba a escribir. Disfraces, la camiseta pegada al pecho, pinturas referentes al centenario en la piel, el corazón obviamente latiendo más que nunca y el calor que no quería perderse la alegría y se filtraba por los poros de una tarde que era cada vez más velezana.

Las carrozas con cada una de las copas que esta institución supo conseguir y que son el orgullo dorado que brilla coronando nuestro escudo. La estatua de Don Pepe Amalfitani que desde lo más alto del firmamento seguramente estaría entero de placer de ver los pasos del club que hizo grande y que hoy dio muestras de esa grandeza. La figura del Indio Patoruzú defendiendo en su mano la Copa Intercontinental, la mayor presea en la historia del club; marcándose como un emblema del guardián de un Fortín que es cada vez más inexpugnable. Las banderas, las pancartas, la gente de los balcones de los edificios que le ponían un marco de contención a tanto amor desperdigado por el suelo porteño, a esta altura de Villa Luro. Aquel viejo emocionado abriéndole los brazos a cada uno de los que pasaban por debajo de su ventana, con la pasión a flor de piel, con el sentimiento y el recuerdo de las cosas vividas, amadas, perdidas y ganadas. Todos y cada uno de los que aman, sienten y viven a Vélez que no quisieron perderse este día tan anhelado por todos. Hasta los que se fueron, esos a los que la vida le dio un palco vip allí arriba para ver bailar a su Vélez, en la mejor pieza de la noche; con la mejor pilcha, esa de una V bien azul, en un eterno carnaval.

Trazar con el andar el destino, el camino de una caravana que más allá de la negligencia de algunos medios de comunicación fue un hito en la historia de clubes centenarios del fútbol argentino. Porque la pasión del hincha de Vélez no se puede calcular, no se mide, no se palpa; se siente.

Allí uniendo la más de 30 cuadras hacia el Amalfitani los himnos del corazón se hicieron presente; como también el recuerdo para cada una de las glorias que hoy nos hacen inflar el pecho en esta caminata que más que hacerle bien a la salud y al corazón le hace más que un mimo a la vida misma. Bebés, adultos, niños, ancianos; la pasión no discrimina en edad ni procedencia. Todos caminando bajo una misma religión, la de Vélez.

Pero esta peregrinación no culminaba con la llegada al estadio, nada de eso. Como en cualquier fecha historia con Vélez jugando en el campo de juego, el Amalfitani lució repleto, inundando de almas que flameaban como las banderas que blandían en sus manos. Las imágenes en la pantalla en la cabecera local, le daban cuerpo a un millón de lágrimas emotivas que la buscaban como excusa predilecta a la hora del cierre.

La palabra del actual Presidente de la institución, Fernando Raffaini, en un agradecimiento eterno al hincha que le dio vida a un festejo inigualable y la promesa de un año 2010 con la Copa Libertadores de América como un objetivo más que deseado por todos. El show de luces de fuegos artificiales que le puso un broche especial a una jornada única.

Sentir cansancio físico no es suficiente para detener la pasión. Quizás hoy te duelan los huesos, las muelas, el cuero de haber andado lo andado; pero hay una cosa de la que estoy seguro y es que no te va a quitar nadie el orgullo inmenso de haber estado presente, cien años después, escribiendo la misma historia. Nuestra gran historia.

Salud Vélez Sarsfield de mi vida. Feliz Centenario, Campeón!.

Carlos Alberto Martino.

viernes, 1 de enero de 2010

Vélez Sarsfield festeja su centenario en 2010 - ESPN Deportes Video

100 Años de un Gran Vélez

Este 1º de enero se celebra el 100º Aniversario de la institución, nacida del sueño de tres jóvenes refugiados en la estación Vélez Sarsfield, allá por 1910; y que con el correr de los años se convirtió en uno de los clubes más prestigiosos de la Argentina y del Mundo.

Cumplir 100 años. Es refugiarse de la lluvia un domingo de enero y empezar a soñar en grande. Es pasearse y merodear por los jardines del recuerdo. Es vestirse de aquel relato de un abuelo, tío o amigo; para echarle un vistazo a esa parte de la historia que el documento nos impidió ser contemporáneos. Es hablar de batallas ganadas, esas jornadas épicas donde el estandarte blanco con una V azul tatuada a fuego se alzó victorioso sin importarle latitudes ni escenarios. Cumplir 100 años es también contar las que se perdieron, los sueños que quedaron siempre con la frente bien en alta en el camino. Es confundirse en un abrazo interminable vaya a saber uno en que cancha y con que otro hermano velezano que comparte nuestra inmensa alegría. Es sentirse ganador; mucho más que eso, diferente.

Cumplir 100 años para una institución como Vélez Sarsfield es la confirmación del buen camino trazado y recorrido. Es moverse hoy en día en la estructura firme que ladrillo a ladrillo supo levantarse ayer; y que será el cimiento para continuar camino mañana. Es vestirse de Marín Moreno, de Don Pepe Amalfitani, de José Feijoo, de Raúl Gámez; y de tantos otros. Es tomar decisiones con la institución como primer objetivo; y que el segundo también siga siendo la institución. Porque eso, desde nuestra parte, es cumplir 100 años.

Es sentarse a ver un partido en aquella cancha de Basualdo, mientras un team de Vélez comienza a forjar desde el resultado una historia grande. Es alquilarse un palco en el Fortín para admirar a los Rugilo, los Spineto, los Huss, los Allegri, los Ferraro, los Willington, los Carone, los Bianchi, los Chilavert, los Cubero; y sentir que el fuego sagrado es el mismo mantenido inalterable, año tras año, fecha tras fecha, equipo tras equipo. Es tomar por asalto el Morumbí una noche perdida de Agosto y gritar bien fuerte que América se llama Vélez. O tal vez, irrumpir en la paz de oriente para posarse sobre las manos al mundo entero. Es rumbearse al destino deseado con la seguridad del éxito rotundo. Aquí o allá, sea donde sea; Vélez siempre fue Vélez.

Cumplir 100 años es sin dudas la certeza de estar en tiempo, condición y espacio para celebrar un evento de tamaña magnitud. Es disfrutar cada minuto que la cuenta regresiva nos marcaba desde la entrada principal, ansiosos por estrenar los tres dígitos en nuestra vida, en poder sumarle una estrella más al orgullo velezano que ya es una constelación. Es levantar una nueva copa cada día, para brindar por el pasado y por los tiempos que vendrán.

Cumplir 100 años para una institución prestigiosa como Vélez Sarsfield, es sinónimo de mucho más que grandeza. Salud Campeón! Salud por los 100 años de un Gran Vélez.