Una nueva estrella...Liniers.-

Una nueva estrella...Liniers.-

miércoles, 15 de julio de 2009

“Lo mejor de todo es lo que va a venir”

Lo presiente Nicolás Cabrera desde la Villa Olímpica donde se pone a punto para la pretemporada y en exclusiva para el Sitio Oficial. "Las metas que hay son muy importantes", dice el volante campeón que quiere redoblar la apuesta regresando al equipo titular.

Feliz. Se percibía su felicidad por su potenciado sentido del humor que revoloteaba por cada rincón del Amalfitani que hacía suyo. Un momento de su vida en el que se olvidó de todo, lo malo y lo bueno; simplemente entregado al delirio de sentirse campeón.

Ese sentimiento de felicidad absoluta fue el que sintió Nicolás Cabrera, justo en el mismo instante que Gabriel Brazenas dio el pitazo final al encuentro para emprender una carrera ciega hacia sus compañeros que comenzaban a abrazarse en el campo de juego.

“Es muy especial conseguir un título como el que se consiguió. Con este grupo, con la buena calidad de gente que hay en este equipo, con el cuerpo técnico, lo utileros; cuando uno está tan metido en la cosa después lo disfruta mucho más. Estamos muy contentos. El objetivo que se logró fue gracias a que se formó un gran grupo y que todos tirábamos para el mismo lado”, confesó más campeón que nunca Nico.

Es que desde la quinta fecha, que tuvo que masticarse la bronca y la ansiedad de no estar luchando dentro del campo de juego codo a codo con sus compañeros por este gran objetivo. La lesión en su rodilla lo marginó del equipo titular pero no del grupo, y allí es donde supo ser más que positivo en esta campaña. “Siempre estuve al lado de los chicos y trataba en los momentos que me tocaba entrenar solo, ir al mismo tiempo con ellos para vivir lo que se estaban jugando. Eso me hizo estar muy al lado de ellos, de estar hablando de los mismos temas, de las jugadas; eso fue lo que me hacía sentir importante acompañando a los chicos que es lo que yo quería. Que hayamos terminado el torneo y que seamos los campeones es muy importante”, afirmó Cabrera.

-¿En qué etapa de la recuperación y preparación estás?
-Ya estamos e los cuatro meses y la idea era la tratar de hacer la pretemporada a la par de los chicos, seguramente regulando algunas cosas o bajando la carga de algunos trabajos. La idea es esa, seguir progresando. En las dos semanas de descanso seguí trabajando para cuando lleguen los chicos el 20, de empezar con los mismos trabajos que ellos y los dobles turnos.

Seguramente feliz también por estar cerca del regreso, aunque confiese en la charla exclusiva con el Sitio Oficial, que no se detiene a pensar en qué momento se dará la vuelta sino que planifica el cómo estará para recibirla. “La verdad no pienso en el momento del regreso. Sí, en volver bien. Esta es una gran institución y por eso tiene buenos jugadores. Todos los jugadores que están en el plantel tienen las condiciones para estar en el equipo titular, después el técnico es el que decide. Uno va a tener que matarse para volver a estar en el equipo”, remarcó el ex Gimnasia La Plata y Racing.

-Además, si uno los piensa a Leandro Somoza y a vos como refuerzos, le pueden dar una identidad distinta de juego a este equipo campeón…
-Según la característica de los jugadores que haya en un plantel, el técnico después buscará la mejor variante. Cuando me tocó salir, Ricardo (Gareca) tuvo que buscar otra variante y por suerte nos fue bárbaro. Ese rol es el del técnico que nos demostró que lo hizo bastante bien. Nosotros tenemos que estar bien preparados para cuando empiece el campeonato y poder estar a su disposición.

La vida en este semestre le dio un cóctel de muy buenas y malas. La lesión que lo marginó en gran parte del campeonato; ser padre de una nena hermosa, ser campeón con Vélez, un sueño increíble para él. Una vida resumida en un semestre. Sensaciones que no caben ni siquiera en un minuto o en toda una vida. La vida de Nico Cabrera. “No parecían ser seis meses. Siempre me quedo con lo último que es lo mejor de todo. Ser campeón es importantísimo en lo deportivo, porque ser padre en lo personal fue lo máximo. Hay jugadores que pasan muchos años y que no pueden salir campeón, y a mi me toca estar en este grupo tan importante es lo más lindo. Además, lo mejor de todo es lo que va a venir porque las metas que hay son muy importantes”, dijo el volante.

Durante este semestre también se dio una situación muy particular. Tras la lesión en su rodilla derecha, Cabrera le cedió su cama en la concentración a Rodrigo López para compartir habitación con Marcelo Barovero. Desde entonces, el delantero uruguayo comenzó una racha goleadora implacable que lo llevó a ser el máximo artillero de Vélez en el Clausura. Hoy con la recuperación de Nico a punto, se abre un problema que resolver. ¿Los tres en el mismo cuarto? ¿Sale uno de los tres? “Estamos luchando para quedar los tres. A Rodrigo (López) le cedí la cama y ahora está desesperado por volver a la habitación, ya que le fue bárbaro y no se quiere ir. Algo vamos a inventar”, finaliza entre risas Cabrera.

Carlos Alberto Martino.

domingo, 12 de julio de 2009

Velez: Dar vueltas olímpicas se volvió toda una costumbre

Desde 1993, sumó consagraciones que lo ubican entre los poderosos del fútbol argentino.

Este nuevo título conquistado por Vélez la semana pasada ratificó el enorme crecimiento futbolístico del club de Liniers en los últimos lustros. Desde 1993 hasta la fecha, Vélez se expandió y se acostumbró a las vueltas olímpicas. Detrás de River, que en estos últimos quince años obtuvo 13 títulos (11 de AFA y 2 internacionales) y de Boca, que festejó en ese lapso 18 títulos (7 locales y 11 Copas), Vélez fue el club que mayor cantidad de títulos acumuló en este período: 11 (6 nacionales y 5 internacionales) .Además con la obtención del Clausura 2009, Vélez equiparó a Racing en cantidad de títulos locales: 7. La Academia cosechó en la etapa feliz de Vélez sólo una estrella (Apertura 2001), los otros seis fueron entre 1949 y 1996. En la tabla general histórica del profesionalismo, Vélez pegó un gran salto. Se afianzó en el quinto puesto con 3.380 puntos, detrás de River (4.204), Boca (4.043) Independiente (3.667), San Lorenzo (3.665) y delante de Racing (3.297). El inicio de esta cosecha de éxitos tiene un responsable casi excluyente: Carlos Bianchi, inició la cadena con el Clausura 1993. Hasta entonces el club fundado el 1 de enero de 1910, había salido campeón apenas una vez (Nacional 1968). Ese segundo festejo, con Chilavert, Trotta, Cardozo, Basualdo, Gómez, Bassedas y Asad, entre algunos referentes, se prolongó en casa y afuera, destacándose la Copa Libertadores, en San Pablo, y la Copa Intercontinental, en Tokio, en 1994. Se fue Bianchi y hubo nuevos pilotos campeónes: Piazza, Bielsa, Russo y ahora Gareca.Las vueltas olímpicas aportaron nuevas camadas de hinchas: los pibes que se hicieron de Vélez en la década del 90 hoy son los jóvenes que ayudaron a incrementar la asistencia a las tribunas fortineras. Y así Vélez creció también en la tabla histórica de venta de entradas. "Hay una frase que reza: sin prisa, pero sin pausa, y define a Vélez desde el 93 a esta parte. Con una mezcla de búsqueda de objetivos y la suerte necesaria, Vélez empezó a escribir con gloria, la historia moderna del futbol argentino", asegura el periodista partidario Mariano Rao. Gustavo Guellín, un hincha de larga asistencia, resalta "es impresionante como creció Vélez en el Interior y la cantidad de menores de 20 años que van ahora a la cancha".Se reducen los espacios en las vitrinas y aumentan las recaudaciones, y Vélez va dejando de ser el equipo simpático para ser una piedra en el zapato de los demás.

Fuente: Clarin.-

Lucho por otro punta...

Luciano Figueroa seduce y los dirigentes de Vélez irán por él si venden a Rodrigo López o si no llegan a un arreglo con el Cagliari para retener a Joaquín Larrivey.

Vélez ya tiene un refuerzo en la mira...Los dirigentes no quieren sorpresas ni improvisaciones. Por eso, aunque la idea no es desmantelar al campeón y ante la posible venta o partida de un delantero, los directivos y Ricardo Gareca ya tienen el nombre al que apuntarán: Luciano Figueroa.El tema es así: el ex Boca y Central seduce a los de Liniers, que ya están analizando la opción de comprar su pase (1.500.000 dólares) y arreglar su contrato con Vélez. Pero para llegar a esto, primero se tendrían que desprender de un punta del actual plantel ¿Cómo es la situación de cada uno de los delanteros que tiene el Fortín? A Joaquín Larrivey se le venció el préstamo del Cagliari de Italia (llegó a principio de año por menos de 500.000 dólares) y Gareca le pidió a los directivos que intenten retenerlo (en estos días arrancarán las conversaciones con los italianos). El Bati está a gusto en Liniers y su intención es continuar, al menos, seis meses más. Por eso, mientras descansa en Bariloche, ya le habría dicho que no a una oferta de Grecia. Luego está Juan Manuel Martínez, quien acaba de arreglar su contrato con el club de Liniers, lo que llevaría a pensar que no sería él quien abandone el equipo. Roberto Nanni es otro de los delanteros de área con los que cuenta el Tigre y si no aparece ninguna oferta interesante, continuará vistiendo la camiseta de Vélez. Y por último está el uruguayo Hernán Rodrigo López: Vélez le compró al América de México el 100% de su pase en alrededor de 1.200.000 dólares. El delantero, de 31 años, goleador de el Fortín en el Clausura (con 11 gritos) tendría una oferta firme de Arabia Saudita por 2.000.000 de euros, pero todavía no llegó a las oficinas del club el fax con el pedido oficial. Además, los dirigentes afirmaron que "hay sondeos por López pero aún nada concreto". El goleador es uno de los más codiciados, pero el punta que se vaya, ya tiene a Figueroa como posible reemplazante.-

Fuente: Ole.-

sábado, 11 de julio de 2009

"Vélez jugó una final y Huracán por los tres puntos"

Ricardo Gareca se planta y no quiere que nadie ensucie el Clausura obtenido por su equipo. "En el desarrollo del juego Vélez anuló a Huracán", aseguró.

Habías dicho que si le ganaban a Huracán se le reconocería más lo que hizo Vélez en el torneo. ¿Creés que por las polémicas que rodeó la final no pasó eso?-No me importa más nada. Vélez es un justo campeón. Lo demostró en la cancha. En el desarrollo del juego, Vélez fue superior a Lanús y a Huracán. No necesitó ayuda de nada, en nada. Si no era en ese gol lo ganaba de cualquier otra manera, pero lo ganaba Vélez. Estaba convencido.-¿Qué te generaron las declaraciones de Cappa? Dijo que a Brazenas le faltó ir a cabecear, que les regaló el título...-Rareza de un hombre como (Angel) Cappa. Era un partido definitorio y a veces mantener la calma y el equilibrio es muy difícil en esta profesión. Sin dudas que lo afectó mucho el partido, a cualquiera le puede pasar.-¿Lo entendés?-Sí, lo entiendo. Hay una cosa con la que debería ser más claro: él resalta que Vélez es un digno campeón pero después dice que el campeonato se lo debemos a Brazenas. Es contradictorio. Se tendría que definir sobre lo que piensa. Respecto a la actitud que tomó, puede ser entendible.-¿Y cómo viste el arbitraje de Brazenas?-Le tocó un partido complicado, lleno de accidentes, de problemas. Del lado de Vélez elegimos no meternos con los árbitros. Actuamos así en todo el campeonato. Me parece que es un error haber buscado un responsable de todo esto, que fue Brazenas, y olvidarse del desarrollo del juego. Errores hay a lo largo de todo el campeonato y los árbitros siempre están expuestos al error. En estos partidos definitorios son más notorios. El error es un margen del técnico, del jugador, del árbitro, de todos los que componemos el partido.-Pero...-Focalizar en un responsable es retroceder. Y creo que retrocedimos. Son accidentes que pasan en el fútbol. Dar una opinión me restaría objetividad porque soy parte interesada. Entonces no voy a dar ningún tipo de opinión... Se ha hablado tanto... Se han dicho tantas barbaridades...-Vos dijiste que no fue falta la de Larrivey.-(Responde con un tono serio, terminante). Hay una evidente muestra de que Larrivey retira la rodilla y de que el arquero retira el cuerpo. En una pelota dividida por la definición de un campeonato, se juega a muerte, nadie puede entrar débil. El que habla de otra manera es porque nunca jugó al fútbol, ni siquiera en un potrero. En una final, ambas partes van a muerte a esa pelota. Porque es la pelota del campeonato, y en definitiva fue la pelota del campeonato. Una parte lo entendió así. Y la otra, no. Pretendió buscar una falta, y a través de la falta le costó el gol.-...-Vélez jugó una final y Huracán, por los tres puntos. Así lo veo yo. No hubo un planchazo y el arquero no retuvo la pelota. Se ve que Larry evita el choque, pero se insiste con lo mismo. En el gol de Domínguez está habilitado, y se hace hincapié en eso. En definitiva, se detiene la cámara en el gol, pero hay un agarrón de él a Zapata. Y perspectivamente es offside, porque la cámara toma apenas la pelota despega del botín, transcurridos 50 centímetros, para la percepción del hombre, es offside.-¿Y por qué pensás que se da esa otra lectura?-No sé. Está insertado eso. Huracán era el favorito para todos. Bien dicho, el equipo del pueblo. Estaba montado de esa manera. Y había que justificar por qué no salió campeón. En lo que menos se hizo foco fue en el desarrollo del juego, en el que Vélez anuló a Huracán y no se hizo hincapié. Ellos tuvieron jugadas individuales esporádicas, no colectivas.-Cappa dijo que a Vélez se lo va a recordar como el campeón del 68, por aquella mano de Gallo.-Los que están molestos son el hincha de Vélez y la institución. A mí no me genera nada porque estoy tan acostumbrado a estas cosas... Viví y escuché tanto... cada uno puede opinar lo que quiera. Estamos en democracia y cualquiera puede decir lo que le parece. Interiormente siento, desde el corazón, que Vélez es un justo campeón. No hace falta que me lo diga nadie eso.-¿Se recordará más al segundo que al campeón?-No sé, no me interesa. Si Cappa y la gente de Huracán quieren que los recuerden, ojalá que lo recuerden... Lo único que me interesa es que Vélez ganó el campeonato, y lo ganó bien. Como técnico tengo que analizar lo que sucedió en el campo de juego, y ahí Vélez fue superior a Huracán. En todos los aspectos y eso me da una tranquilidad enorme. Si Huracán es recordado me parece bien, porque jugó buen fútbol. Es un muy buen equipo y tiene un gran entrenador.-¿Qué pasó que desaparecieron las pelotas?-Me molestó mucho. Estábamos en el banco con mucha bronca, porque lo que queríamos era que se terminara el partido y no que se estirara más. Se generó un clima que estaba al margen nuestro. Era demasiada gente por todos lados.-¿Cuál fue la mayor virtud de tu Vélez?-La fortaleza mental. Cuando teníamos un resultado adverso, el equipo siempre tuvo respuesta.-¿Le convenía a Vélez el hecho de tener que salir a ganar y no especular con el empate?-Una vez pasado el partido con Lanús el equipo estaba muy fuerte anímicamente. Llegamos preparados para las dos circunstancias.-¿Cómo reaccionaste cuando Rodrigo López falló el penal?-Vélez no se vence. Por ahí a otro equipo lo desmoraliza, pero a Vélez no. En ese aspecto estábamos fuerte. Y eso fue una tranquilidad. ¿Qué se me cruzó por la cabeza en el penal? Nada. Al segundo tuvimos otra situación, de López de cabeza. Desde ahí, Vélez se adueñó del partido.-Antes del gol de Moralez llamaste a Nanni: ¿también lo ibas a poner?-Sí, porque en el final aparecería la desesperación, entonces buscaríamos un lanzamiento largo, una pelota parada... Y tener altura en el área era clave.-Pero no hizo falta.-No, llegó el gol de Maxi, la expulsión, y Huracán se nos iba a venir. Había que aguantar en el final. Pero no tengo dudas: lo íbamos a ganar antes o después.

Uno x uno del DT
Germán Montoya: Sobriedad. Bajísimo perfil. Determinante.
Gastón Díaz: Un lateral que ha ido de menos a más, con gran proyección.
Sebastián Domínguez: La experiencia. Fue fundamental para la solidez de Vélez y para el crecimiento de los chicos.
Nicolás Otamendi: La revelación, la sorpresa de todos. Demostró las condiciones que mostraba en los entrenamientos.
Emiliano Papa: Pieza clave. De los jugadores más claros que vi en el concepto del juego.
Fabián Cubero: El líder positivo que tiene que tener un equipo. Un referente importantísimo.
Franco Razzotti: El obrero de Vélez. Es el tipo que reacciona para cubrir los errores de todos. El más solidario en el campo.
Víctor Zapata: Mucha experiencia, el termómetro de este Vélez.
Maximiliano Moralez: El desequilibrio. Con una entrega impresionante.
Rodrigo López: El goleador. Sabe leer el partido, con algunos movimientos espectaculares.Juan M. Martínez: Se tiene que convencer de que puede jugar 90 minutos. Tiene que convertirse en el jugador que es él.
Jonatan Cristaldo: Un pibe que no tiene techo.
Joaquín Larrivey: Fue fundamental en el comienzo y en el final.
Marcelo Barovero: En el escalón de Montoya.
Waldo Ponce: De nivel internacional.Nicolás Cabrera: Mientras estuvo fue clave.
Roberto Nanni: Positivo, referente, respetado.
Leandro Somoza: No lo pude tener, pero fue escuchado en el vestuario.
Los juveniles: Hay que darles tiempo porque son muy jóvenes. Pero se acoplaron todos bien.

Fuente: Ole.-

Germán Montoya: el arquero del campeón

Ya se definió el torneo. Vélez fue el mejor de todos. Éste es el análisis de Germán Montoya: el arquero del campeón.

Todo gran equipo se arma de atrás hacia adelante”, reza una de las frases más viejas del mundo del fútbol. Y en el caso de Vélez fue así: con Germán Montoya en el arco, el equipo de Ricardo Gareca tuvo el equilibrio necesario para ser ofensivo, pero también sólido en defensa.
No fue la figura clave del equipo, pero sí uno de los puntos más altos que tuvo Vélez en todo el torneo. Su fuerza de piernas es la virtud que más le destaco al cordobés y por la cuál pudo salvar muchas pelotas que, con otro arquero, hubiesen terminado en gol.
Pero no solo se basó en eso el gran torneo que tuvo, sino que además le agregó siempre buena ubicación y gran personalidad. Primero, para ganarse el puesto a base de sacrificio en los entrenamientos (punto a favor para Gareca), y segundo para aparecer en partidos importantes, como por ejemplo en el de la fecha pasada ante Lanús.
Además, el haber mantenido un nivel parejo en todos los partidos, lo puso como a un arquero confiable y que pudo transmitirlo al resto del equipo. También rescato que no tuvo partidos malos: atajó siempre bien o muy bien.
Por otro lado, al inicio del torneo lo noté un poco ansioso (por ahí por querer demostrar que estaba en condiciones de ser el titular), pero con el correr de los partidos se fue afianzando hasta llegar a ser un baluarte importante Dentro de este cambio positivo, también le noté una mejora en el juego aéreo: sin llegar a ser su fuerte, lo manejó satisfactoriamente. Aparte, es un arquero que por más que en alguna oportunidad se haya equivocado, no temió en volver a salir. Lo hacía y ganaba, respaldado por su confianza. Esto demuestra que supo revertir situaciones adversas.
Otro punto esencial en Montoya es que aún no llegó a su techo. Por más que tuvo un buen torneo a nivel personal, le veo un futuro enorme, y aún más por tener solo 26 años.
Además, por todo esto y por haber mostrado mucha sobriedad, terminó como el arquero con la valla menos vencida del torneo. Ese fue un gran mérito suyo. Felicitaciones para Germán Montoya.

Fuente: UbaldoFillol.com

viernes, 10 de julio de 2009

Los números del Campeón

La cantidad de partidos ganados, ¿en qué momentos anotó Vélez?, ¿quién fue el que recibió mayor cantidad de amarillas?, ¿quién tuvo asistencia perfecta?. Todos los números del Fortín Campeón del Clausura con la manera de contartelo del Sitio Oficial.

El equipo de Ricardo Gareca cosechó un total de 40 puntos en las 19 fechas disputadas en el Torneo Clausura 2009 de Primera División, en el que se coronó campeón, arrojando un 70% del total de los puntos en juego. Cosechó 11 victorias, 7 igualdades y tan solo una derrota (13º fecha vs Gimnasia en La Plata). Marcó 29 tantos y le anotaron en 13 oportunidades, siendo la valla menos vencida del torneo.

Como Local en el José Amalfitani, el Fortín sumó 21 puntos en los 9 encuentros que disputó allí, (el 77% de los puntos en juego). Ganó en 6 oportunidades e igualó en otras 3; sin marcar derrotas. Anotó 17 tantos y le convirtieron 5.

Como visitante, Vélez disputó 10 encuentros donde consiguió 19 puntos, (el 63% del total). Bajo esa condición, sumó 5 victorias, 4 empates y una derrota. Marcó 12 goles y recibió 8.

En cuanto a los 29 goles que marcó en el Clausura 2009, arrojó un promedio de gol por partido de 1,5. La mayor cantidad de goles fueron anotados en los segundos tiempos, donde marcó 19. Mientras que en los primeros tiempos fueron 8 los tantos; y en tiempo de descuento 2. De jugada marcó18 goles; uno de tiro libre; 6 de cabeza, y 4 de penal. El momento del encuentro en el que más anotó Vélez fue entre los 30 y 45 minutos del segundo tiempo (7 goles).

A su vez, recibió 13 goles contra su valla; sufriendo un promedio de gol por partido de 0,7. A Vélez le convirtieron con mayor frecuencia en los primeros tiempos (recibió 8 goles); mientras que en los segundos le anotaron en 5 oportunidades. La forma de convertirle al equipo de Gareca que más resultado le dio a los rivales fue de jugada, donde le anotaron 8 tantos. Después, le convirtieron de tiro libre (un tanto), de cabeza (dos) y de penal (dos). El momento del encuentro en el que más le anotaron a Vélez fue entre los 30 y 45 minutos del primer tiempo (5 goles).

Su máximo artillero fue Hernán Rodrigo López, quien marcó 11 tantos. El uruguayo delantero marcó 6 tantos de jugada; 4 de penal y 1 de cabeza. Además, falló dos penales. Su mayor período de efectividad fue entre los 30 y 45 minutos del primer tiempo donde anotó 5 de sus goles.

Sólo tres jugadores tuvieron asistencia perfecta en las 19 fechas que disputó Vélez en el Clausura. Ellos fueron Germán Montoya, Sebastián Domínguez y Emiliano Papa, quienes disputaron 1710 minutos. El jugador que menos minutos jugó fue Héctor Canteros (10 minutos).

El jugador que más tarjetas amarillas recibió fue Fabián Cubero (8 tarjetas); que a su vez fue el jugador más expulsado con dos tarjetas rojas. A Vélez le expulsaron cinco jugadores en partidos de este campeonato (Jonathan Cristaldo, Waldo Ponce, Maximiliano Moralez y Fabián Cubero en dos oportunidades).

Carlos Alberto Martino.


Números en Números


NÚMEROS (PTS – PJ – G – E – P – GF – GC - %)
Local: 21 - 9 - 6 - 3 - 0 - 17 - 5 - 77 %.
Visitante: 19 - 10 - 5 - 4 - 1 - 12 - 8 - 63 %.
General: 40 - 19 - 11 - 7 - 1 - 29 - 13 - 70 %.
Primer Tiempo: 26 - 19 - 6 - 8 - 5 - 8 - 8 - 45 %.
Segundo Tiempo: 39 - 19 - 11 - 6 - 2 - 21 - 5 - 68 %.

GOLEADORES
Rodrigo LÓPEZ 11
(3º fecha vs. Tigre, 4º fecha vs. Godoy Cruz, 6º fecha vs River Plate, 8º fecha vs Banfield, 9º fecha vs San Lorenzo, 10º fecha vs. Arsenal, 11º vs Colón SF -2-, 15º fecha vs Boca Juniors, 17º fecha vs Newell’s y 18º fecha vs Lanús)

Maximiliano MORALEZ 5
(4º fecha vs. Godoy Cruz -2-, 8º fecha vs Banfield, 17º fecha vs Newell’s y 19º fecha vs Huracán)

Jonathan CRISTALDO 4
(11º fecha vs Colón SF, 14º fecha vs Gimnasia LP, 15º fecha vs Boca Juniors y 16º fecha vs Gimnasia J)

Joaquín LARRIVEY 3
(3º fecha vs. Tigre, 4º fecha vs. Godoy Cruz y 7° fecha vs. Rosario Central)

Roberto NANNI 1
(2º fecha vs. Argentinos Juniors)

Darío OCAMPO 1
(5º fecha vs. Estudiantes LP)

Leandro CORONEL 1
(10º fecha vs. Arsenal)

Juan Manuel MARTÍNEZ 1
(11º fecha vs Colón SF)

Víctor ZAPATA 1
(13º fecha vs Racing Club)

Sebastián DOMÍNGUEZ 1
(13º fecha vs Racing Club)

EXPULSADOS
Jonathan CRISTALDO (6º fecha vs River Plate)
Fabián CUBERO (9º fecha vs San Lorenzo)
Waldo PONCE (13º fecha vs Racing Club)
Fabián CUBERO* (18º fecha vs Lanús)
Maximiliano MORALEZ (19º fecha vs Huracán)
*Jugó por el artículo 225. Cumplirá la sanción en la primera fecha del Apertura 2009.

"El reconocimiento tardó, pero llegó"

"Siempre tuve que pelearla de abajo", señaló el flamante entrenador campeón, Ricardo Gareca. Y sobre su logro en Vélez confesó: "En la intimidad me tenía una fe bárbara"

BUENOS AIRES -- El entrenador de Vélez, Ricardo Gareca, manifestó el miércoles que el reconocimiento "tardó, pero llegó" y reconoció que tanto en su etapa como jugador como en la de técnico siempre tuvo que pelearla desde abajo.
En una extensa entrevista con Télam, Gareca habló de todo y sigue de festejo por el título obtenido con Vélez, el primero que obtiene siendo técnico en el fútbol argentino.
"Siempre tuve que pelearla de abajo. La verdad es que el reconocimiento tardó, pero llegó", le dijo Gareca a Télam, durante una entrevista realizada en un bar del barrio de Mataderos. "En la intimidad me tenía una fe bárbara desde del 4 a 2 a Colón en Santa Fe, pero no quería decir nada", explicó sobre el título.
"La tradición histórica de Vélez siempre fue de buenos equipos, con mucha garra y capacidad. Desde los ï50 donde casi nadie ganaba en el Viejo Fortín, los ï60 con el gran equipo y el ciclo notable de los ï90, con Carlos Bianchi como técnico", remarcó.
Pero la carrera de Gareca como futbolista comenzó en Boca, siendo muy chico cuando llegó a las divisiones inferiores del equipo de la ribera.
"Hice toda el recorrido desde la histórica Candela, el predio situado en Morón", recuerda.
"El contacto lo hicieron con (Mario) Evaristo y como todos en esa época -los años ï70- fui jugador de Bernardo (el Nano) Gandulla", evoca.
Curiosamente, guardaba en su corazón el sentimiento por Vélez Sarsfield y la relación tan especial de su padre ("Alberto, mi Viejo, fallecido hace un año a los 94"), cuando juntos no se perdían ningún partido de la "V".
"A todos los jugadores de ese tiempo los vi y admiré", reflexiona el "Tigre" Gareca, reconocido por todo el ambiente del fútbol como una gran persona.
"Era la época del cordobés (Daniel) Willington, 'Pichino' (Juan Carlos) Carone, el arquero (José Miguel) Marín, el 'Gato' mí primer ídolo", destaca Gareca, quien se en su recorrido se detuvo en la figura de Carlos Bianchi.
"Tengo muy presente primero al 'Turco' (Omar) Wehbe y con él, más chico, a Carlitos (por Bianchi) dos goleadores extraordinarios", comentó.
"¿El barrio, los amigos? Mi primer club fue 'Juvencia', en Tapiales y siempre llevado por mí padre, que trabajaba en Segurola y Cuenca, Floresta, pero me seguía a todos lados" detalla Gareca con campera marrón, con su 1.90 de altura y el cabello rubio, menos largo que en los '80 y '90.
"¿La influencia de los técnicos en mí formación? Estuve con el 'Flaco' -por Menotti-, pero poco tiempo. Luego hice toda la era de (Carlos) Bilardo, entre el ï83 y el '86.
Con sangre ganamos la clasificación en el invierno del '85 con el inolvidable gol a Perú faltando, como ahora, siete minuto", rememora.
"Te aclaro que la pelota de Daniel (por Passarella), después de su jugada Monumental como el estadio de River, pegó en el palo derecho de Acasuso, el arquero de ellos, y no entraba si no la metía yo de atropellada, con el uno de ellos encima y tres defensores atrás", relata Gareca sobre el gol más importante de su carrera.
Cuando Télam me recordó un gol que le hizo a River, jugando para Vélez, en el estadio Monumental, lo marcó como el más lindo de su carrera.
"Sí, fue una jugada (al estilo) de (Zinedine) Zidane que ni yo lo podía creer. La enganché de aire con el taco (izquierdo) hacia el arco del Río de la Plata, la pelota pasó por sobre la cabeza de (Jorge) 'Pipa' Higuain y la calcé de derecha antes que picara. Fue al "Flaco" (Oscar) Passet. La tengo en un video", puntualizó.
"Los técnicos y sus esquemas... Los respeto a todos y de cada uno aprendí. En River estaba el 'Bambino' (Héctor) Veira, muy joven y aunque yo me fui al América de Cali ya se veía que el equipo crecía con grandes jugadores. Había vuelto el "Beto" (Norberto) Alonso y explotó Enzo (Francéscoli)" reflexionó.
"El dato más importante de todo esto, además de las virtudes de la dirigencia, el orden del club -pone a Vélez Sarsfield como un ejemplo institucional-, la relación entre cuerpo técnico y jugadores, es la inteligencia para lograr los objetivos jugando del mismo modo con que empezaste: equilibrio, técnica, combatividad y astucia", sentenció.

Fuente: Telam.-

¡Vélez Sarsfield campeón!

Vélez Sarsfield se proclamó este domingo campeón del torneo Clausura 2009 del fútbol argentino al derrotar al Huracán por 1-0 en la última jornada.
Ángel Moralez marcó el tanto de la victoria a los 84 minutos y fue expulsado por quitarse la camiseta para celebrar la conquista. Unos 48.000 aficionados acudieron al estadio José Amalfinati y desafiaron a todo para presenciar un gran espectáculo.
Vélez había perdido el liderato en la clasificación en el penúltimo capítulo del torneo, cuando igualó a uno con Lanús, mientras que el Huracán alcanzaba por primera en el año el primer puesto, con un punto de ventaja sobre su último rival, al derrotar al Arsenal por 3-0.
Pero el campeón, que marcó la mayor cantidad de sus goles durante el torneo en las segundas partes, mantuvo una permanente actitud ofensiva que finalmente, pese a varios errores, le permitió alcanzar el séptimo título de su historia.
El juego estuvo suspendido unos 20 minutos en el primer tiempo, desde los 19, a causa de una lluvia de granizo. En la situación de mayor voltaje ocurrida en esa parte, durante la cual el Vélez mantuvo la iniciativa, el portero del Huracán, Gastón Monzón, paró a los 26 minutos un penalti al delantero uruguayo Hernán Rodrigo López.
El equipo que dirige Ricardo Gareca se sobrepuso rápidamente a este traspiés, superó a su rival en la disputa del balón en el centro del campo y creó varias jugadas de ataque en un partido de ritmo intenso, aunque a los 45 Federico Nieto, punta del conjunto visitante, estrelló un remate de cabeza en el larguero.
Tanto va el cántaro a la fuente...Profundizó el Vélez Sarsfield su dominio en el segundo tiempo, sin llegar con claridad al área rival, hasta que el Huracán emparejó con la salida al campo del centrocampista venezolano César González y una mayor disposición para acercarse al meta local Germán Montoya.
Tras el gol de Moralez, a falta de seis minutos para el final, el árbitro volvió a detener el juego durante ocho por incidentes y sobre el final Montoya impidió el empate.
El Huracán, dirigido por Angel Cappa, ha sido el equipo con mejor rendimiento ofensivo de la competición al marcar 35 goles en los 19 partidos disputados, y el Vélez el de la meta menos vencida, con sólo 13.
El conjunto de Cappa comenzó el año presionado por la posibilidad de perder la categoría a causa de la escasa cantidad de puntos sumados en las competiciones anteriores, pero logró un rápido crecimiento que lo mantuvo en todo momento cerca de las posiciones de vanguardia.
El campeón, que sólo cayó derrotado en un encuentro en el Clausura, destacó por su solidez, su espíritu de lucha y también por un estilo de juego, que Cappa reconoció como "muy bueno".
"Con una final como ésta, con dos equipos que respetan el juego, ha ganado el fútbol argentino", indicó el entrenador del conjunto perdedor.-

Fuente: Fifa.com

Entrevista Exclusiva con Víctor Zapata: “La gente de Vélez me pide disculpas por la calle”

El volante y manija del Vélez campeón, Víctor Zapata, dialogó en exclusiva con Goal.com luego de la obtención del título ante Huracán y dijo que esta muy feliz de poder haber coronado su buen torneo con un título y afirmó que los hinchas del club luego de tener una complicada relación con él a principio de año le terminaron pidiendo perdón.

Víctor Zapata analizó para Goal.com el título que logró Vélez el domingo pasado ante Huracán en la final. Además nos contó cómo vivió él este semestre en el que arrancó casi yéndose del club y con una complicada relación con la hinchada.El jugador de 30 años nacido en la localidad de San Martín en la provincia de Buenos Aires llegó a Vélez en el 2007 de la mano de Ricardo La Volpe y desde entonces lleva disputados 63 partidos con 6 goles marcados.A fines del pasado torneo, la relación con la hincha era muy complicada ya que el Chapa era muy cuestionado pero con el correr de los partidos acalló las voces con su gran nivel que se coronó ganando el Clausura 2009 ante Huracán el pasado domingo.Como jugador surgió de la cantera de Juventud Unida de San Miguel pero dio sus primeros pasos en Primera División en Argentinos Juniors.Luego pasó a River en donde desarrolló la mayor parte de su carrera y donde ganó los torneos Apertura 1999 y Clausura 2000, 2002 y 2003.Además jugó tuvo un paso por el exterior en el Valladolid de España en donde jugó la temporada 2003/04 en la que jugó 25 partidos y marcó 2 tantos.El análisis del partido ante Huracán, su relación con la gente luego del título, la forma de dirigir de Ricardo Gareca, entre otras cosas, en esta exclusiva entrevista.Goal.com: Te imagino muy feliz… ¿Cómo es esto de dar vueltas olímpicas? Diste varias en River y ahora te toca en Vélez… ¿Todo tiene un gustito diferente o a la hora del festejo es siempre la misma alegría?Zapata: Yo creo que cada uno tiene un gusto diferente por los distintos momentos que uno va pasando por su carrera. A mí me tocó pasar momento malos en Vélez y desahogarme de esta manera la verdad que es muy lindo.Tuviste un campeonato excepcional y fuiste una de las figuras del fútbol argentino. Este campeonato te llega en un momento bárbaro porque te llega en forma de reconocimiento por parte de la hinchada… ¿Cómo lo viviste vos?La verdad que la gente se sienta identificada es algo muy bueno. Todos saben que no la pasé bien que tuve malos rendimientos y estaba cruzado con la gente. Hoy que la gente me reconozca y me pida disculpas como lo ha hecho gran cantidad de gente me hace sentirme muy a gusto más allá de regalarle un campeonato a la gente que es algo inexplicable.Tras ganarle la final a Huracán me imagino una noche de festejos y alegría… ¿Cómo fue ese post-partido?En lo personal mucho no pude festejar. Después de la cancha nos juntamos a comer todos juntos y ahí terminó mi festejo porque me tuve que ir a Cariló por mi nene. Igualmente según lo que vi por la tele los festejos siguieron. No estuvo bien la organización en el estadio, se desbordó todo y la verdad fue terrible, pero más allá de eso tratamos de festejar con los compañeros y con el cuerpo técnico.¿Cuál es el Zapata que más te gusta: aquel que jugaba en River que iba y volvía por la izquierda o este de Vélez que cuando hay que luchar la lucha y cuando hay que poner la pelota abajo del pie y jugar también lo hace?La verdad que prefiero el de ahora. Estoy mucho más maduro, antes era un caballito loco que corría, corría y corría. La experiencia y el respaldo del cuerpo técnico te va dando esta tranquilidad que es fundamental para entrar a jugar. Me sentí muy a gusto en este campeonato.A fin de año las cosas no estaban bien con vos en el club y a partir de la llegada de Ricardo Gareca todo parece haber cambiado… ¿Qué es lo que te dijo o hizo para que ese cambio se produzca?Sinceramente el Flaco Gareca es un tipo con el que se puede hablar mucho. Todo lo que piensa sobre un jugador viene y te lo dice. Yo cuando estaba a punto de irme de Vélez, que me iba a ir mal porque no me gusta irme mal de ningún club, me junté en un café con él y me transmitió todo lo que él quería y que tenía el deseo de que me quede pero que era yo el que decidía. Yo decidí quedarme porque me gustó el proyecto, la forma pensar que tiene y la verdad que elegí muy bien. Evidentemente hay algo que maneja Gareca con ustedes que es muy positiva porque el caso de Hernán Rodrigo López al que tampoco se le daban las cosas y sin embargo el técnico puedo terminar sacando lo mejor tanto de vos como de él… ¿Cómo lo vivís vos?Es muy distinto a todos los técnicos que tuve, es simple y directo, además de laburar muchísimo. Si tiene un problema con algún jugador lo habla en privado en forma diferenciada y se preocupa mucho por lo que le pasa a cada jugador no solo en cada entrenamiento sino también en la vida personal.¿Cómo fue compartir la mitad de cancha con Franco Razzotti?Cuando volvió de Perú regresó mucho más maduro, jugador y concentrado. Me sorprendió muchísimo el nivel que tenía. A lo largo del campeonato hablamos bastante yo con él y él conmigo. Dialogamos mucho con todas las líneas del equipo que hizo que cada uno dijera su parecer y eso le hizo muy bien al equipo en su rendimiento.Con el correr de las fechas te has convertido en uno de los referentes del equipo por todo lo que hablás adentro del cancha junto a Fabián Cubero… ¿Cómo lo tomaste vos?Hay momentos del partido que terminó afónico ja ja. Por ejemplo, en el partido con Lanús lo que hablé fue terrible pero es para ordenar un poco con la experiencia que tiene uno. Seba (Domínguez) también habla y Poroto (Cubero) es un loro habla todo el tiempo adentro y afuera de la cancha.¿Considerás que si Huracán hubiese sido el campeón también hubiera sido tan justo como lo fue Vélez?La verdad desde que llegué acá a Cariló estoy mirando todos los programas en los que aparece Ángel (Cappa) que sale hablando… Yo no soy un tipo polémico y nunca me gustó salir a hablar. Yo creo que en el último partido Vélez hizo todo para salir campeón y del otro lado yo creo que no hubo esa reacción. No hay nada más que discutir, si el referí se equivocó fue para los dos porque no nos cobró un penal. Vélez no salió campeón gracias al árbitro, eso fue una mentira porque el equipo jugó la final como un campeón ante un Huracán que no fue el mismo que se venía viendo hace un tiempo.Esta final ha tenido el condimento de que se la ha ideologizado un poco enfrentando dos estilos diferentes como el de Cappa y Gareca pero parece ser que finalmente la personalidad de ustedes fue la que terminó inclinando la balanza para lograr el título… ¿Cómo lo viste vos?Que digan que hoy la gente se va a acordar más de Huracán por su juego que de Vélez es mentira. Vélez salió campeón y Huracán jugó lindo, nada más. Tampoco vamos a hacer tan grande el tema, a nosotros nadie nos regaló nada. Vélez salió a hacer su juego en la final y le salió bien.Se vieron muchos festejos de Vélez particularmetne en contra de Huracán… ¿Fue tan así?El tiki-tiki no lo dijo Huracán sino que fue algo mediático que surgió de la gente que estaba a favor de ellos. Nosotros festejamos por lo que hizo Vélez en un gran campeonato en el que perdió solo un partido. Huracán hizo un campeonato bárbaro y hay que sacarse el sombrero por la forma en que jugó. Siempre lo dije y admití que era el equipo más vistoso pero ojo que está Vélez que tiene mucha solidez y experiencia en varios jugadores que es muy importante en partidos claves como fue la final.

Fuente: Goal.com

jueves, 9 de julio de 2009

Eternamente gracias campeón

Locura. Llantos. Abrazos. Placer. Poder. Gloria. Todos los condimentos todos para la nueva estrella que se aferraba a nuestro inflado pecho fortinero. Más llantos, más abrazos, una vuelta y otra y otra más. Bailes en forma de ritual alrededor de un trofeo tan esperado como merecido y justificado. Miradas al cielo, algunos buscando un agradecimiento celestial, otros aferrándose a ese ser querido que le regaló esta pasión inconmensurable. La familia, los amigos, la banda toda. La multitud embanderada de azul y blanco, los fuegos artificiales, los gritos atronadores. Y en el medio ellos, los héroes, los de la mística. Los que desde este espacio siempre sostuvimos que tenían todo, todo para ser campeón. Allí van extasiados nuestros gladiadores, los mejores de todos, los que nos enorgullecieron, los que dignificaron nuestra camiseta con todo el compromiso, el profesionalismo y la responsabilidad. Y el amor, por qué no. Porque dio la sensación que hasta destilaron amor por los colores, aún sabiendo que su rol es otro.
Allá va en andas el Gran Poroto Cubero, el Gran Capitán, el héroe de mil batallas, el del tercer título con El Fortín, el que ya está en la historia grande por eso, por la impresionante cantidad de presencias y por dejar el alma en cada pelota. En el medio levanta la Copa el Chapa Zapata, el que cambió silbidos por ovaciones, el que se transformó en el caudillo del equipo, la voz de mando, el equilibrio justo, el termómetro justo, la experiencia toda al servicio de todos. Se lo vé desencajado al nuevo crack que apareció para regocijo de todo el pueblo velezano; Otamendi es nuestra nueva joya a disfrutar, nos deleitamos con esa muralla que fue vital para la valla menos vencida. Queda en las retinas la imágen sangrante de esa fiera que es Domínguez, un guerrero a puro huevo, una de las mejores compras de los últimos tiempos, un ganador nato. Por allá lo pasean al gran protagonista del grito sagrado; mini talla, maxi jerarquía: Maxi Moralez, otro que se sumo a este esquema para aportar su mágia, su habilidad, su grandeza para los goles decisivos, el que nos hizo estremecer el alma con esa aparción para el delirio. Se lo ve emocionado al cordobés Montoya, a esta altura el mejor arquero del país, el más confiable, el más seguro, el de los reflejos extraordinarios, el que nos devolvió el alma al cuerpo deteniendo con una paz absoluta esa bocha sobre la línea. Llora el uruguayo López, otro que trastocó su imágen a fuerza de romper redes, que le dio la razón a la Comisión Directiva en apostar a su incorporación cuando aún era un desconocido para la gran masa futbolera del país. Corre Papa ("El Papita de la Gente"), como corrió por su lateral todo el campeonato para ser una pesadilla para los contrarios, el de los desbordes, el de los pases-gol, el de Selección, el del perfil bajo que nos ganó el corazón a todos. Se abraza con el mundo Díaz, otro producto de nuestra fábrica, el polifuncional de la banda derecha, el pibe del futuro enorme. Conmueve atrás de todo el Churry Cristaldo, el de los goles importantes, el que ama a la camiseta, el que se perdió la final por esa lesión maldita, el que irradia y contagia energía por esa polenta innata. Festeja el Burrito Martínez, el as bajo la manga, el que aparece para dar vuelta los partidos, el que genera los penales, el de las gambetas impredecibles. Delira también en andas el pulpo del 35, la bestia de la final, este Razzotti que volvió en silencio y con mucho trabajo exhibió su fútbol hecho y fabricado en Liniers. Está desencajado Nico Cabrera en el medio de todos, como burlándose de esa otra lesión que lo dejó out a mitad de camino cuando iba en camino a transformarse en una de las principales figuras. El ídolo Somoza tampoco se lo pierde aunque no pudo ser parte activa del juego por esa recuperación que tarda en llegar aunque fue un motivador absoluto para sus compañeros; recuperate pronto León, te esperamos. Aparece en primera plana este Larrivey de gran injerencia en esta final, el que se jugó la vida en esa pelota, el que se bancó con aguante las bravuconadas de esos mediocres perdedores. Es un hincha más el Flaco Nanni, parece salido de la popular, la emoción lo supera, otro histórico al que queremos de una manera tan especial por todo lo que trasmite. Siguen los llantos y los abrazos. No se lo pierde nadie. Todos son y serán héroes, todos. Cómo Ocampo (autor de un gol, fundamental en La Plata), Ponce, Velázquez, Cabral, Bella, Alvarez, Canteros, Coronel (otro que se anotó con un gol en la campaña y que fue la rueda de auxilio para todos), Barovero, Torsiglieri, Bíttolo. El plantel entero del compromiso y de la mística. El que perdió un solo partido, el que tuvo la valla menos vencida, el de la solidez y el pragmatismo, el del buen juego y también de los huevos, el de la galera y el bastón, el del overol cuando fue necesario. Nos mezclamos todos en el éxtasis, jugadores, dirigentes, hinchas. Claro, faltan algunos para las cuatro patas. Se metió rápido en el vestuario, casi que no salió en los flashes de los festejos, prefirió la intimidad para dedicársela a su viejo fortinero que alentaba del cielo: Gracias Tigre Gareca, ídolo primero por sentimiento y después por ser un técnico de una enorme jerarquía. Laburador, perfil bajo, nada estridente, trasmitidor de paz, de confianza, estudioso del fútbol, generador de estrategias, motivador por excelencia. Gracias Bassedas por ser la cabeza de este proyecto con toda tu sapiencia, por tu amor hacia tu camiseta de toda la vida. Gracias Turu Flores por tu presencia fundamental para estos jugadores, por mostrarles la grandeza de la V Azulada, por ser otro hincha desde el banco de suplentes.
Eternamente Gracias Campeón, por otra estrella gloriosa de cara al Centenario. No cabemos en nuestros cuerpos de tanta alegría. Ni nos importa la falta de respeto de gran parte del periodismo nacional que creó un falso mito de nuestro empequeñecido rival de la final. Que lloren todos, que los carcoma la envidia, que el clubcito que nos enfrentó siga haciendo pucheritos como nenes, son así de chiquitos, no busquemos más vueltas. No nos importa que la opinión pública los prefiera; la frase estaba latente en todos lados sobre que a los grandes se les tiene bronca y nó simpatía. Tiki tiki las pelotas, el fútbol del equipo del Tigre es el mejor de todos, es del Campeón, en definitiva, del que todo el mundo se acordará con esa nueva estrella grabada a fuego en el alma. Lloren, chicos, lloren. Somos distintos a todos, somos los mejores una vez más, somos el ejemplo del fútbol argentino.
Más llantos, más locura, más abrazos. En el Obelisco, en la Villa, en la ciudad toda, con la bendición que tenemos de ser hinchas de Vélez. Los más grandes, sin lugar a dudas.
Mediocres, cuando crezcan hablamos.
CHUPALA QUE VELEZ ES CAMPEON.

Daniel Ortiz, para Velezsarsfiled.net

Vélez Sarsfield, la Alemania del ‘74

Justo campeón por lo que hizo durante la temporada. Justo campeón por ser uno de los equipos con la valla menos vencida y por mostrar una regularidad que ninguno de los otros tuvo. Merece el título porque en momentos adversos no se desmoronó y luchó influenciado por el mando de su DT, quien demostró ser un general de grandes campañas. Este Vélez “crió” a un futuro crack (Otamendi), confirmó que Seba Domínguez es un jugador de nivel superlativo, por algo se consagró con Newell´s y fue jugador del gran América, tuvo a López (tiene más testículos que Giunta), Cubero terminó jugando como Maicon y Moralez por segundo campeonato consecutivo mostró que “le sobra” para marcar diferencia en nuestro torneo. En Vélez funciona todo, y debería ser ejemplo para los demás, hay agua caliente en el vestuario y los que juegan básquet o bochas se sienten parte de una club que no solo piensa en fútbol. Se puede ganar en primera y ser un club social que regale salud al barrio. Pienso en mis amigos de Huracán y me los imagino en un océano de dolor, de impotencia, buscando una explicación a tanta injusticia, ¿Qué le digo hoy a Coco Silly? Tal vez les sirva pensar que los campeonatos no se pierden a seis minutos del final (por más que tu arquero esté tirado en el suelo lastimado), o porque te anulen un gol lícito, se pierden en definitiva por puntos que quedaron en el camino y que duelen mucho (perdió con Gimnasia de La Plata y Colón de local), Vélez no cayó en todo el torneo en su estadio y sólo perdió una vez ante Gimnasia en La Plata, fue el más regular y por supuesto un gran campeón. Huracán fue el equipo que mejor jugó en los últimos años, quedará para siempre en nuestro recuerdo, tuvo a todos los hinchas argentinos de su lado en la final (salvo San Lorenzo), nos demostró que ésa es la manera de jugar que sentimos la mayoría de los futboleros, solo resta decirle gracias. La final, una vergüenza. Escondiendo pelotas, golpes entre colegas, sangre en los rostros, provocaciones verbales, invasión de cancha de los hinchas, una postal bien argentina que dará vueltas por el mundo para graficar lo que consiguió “la cultura del aguante” en nuestra gente. El árbitro dirigió por momentos desconcentrado, lejos de las jugadas, podría haber encarado también este partido como una final (declaró que era uno más) y así le fue, de todas maneras todos podemos tener una mala tarde. Se escribió una nueva historia, y este deporte es tan atrapante y distinto a todos que nos permite sostener algo semánticamente contradictorio ¡qué injusto subcampeonato para Huracán, debería haber gritado! y ¡qué justo campeonato para Vélez, se lo merece

Alejandro Fantino
Fuente: El argentino.-

martes, 7 de julio de 2009

Fortineros del Interior

EL reloj no marcaba las 9:00 de la mañana y en la puerta del polideportivo, se veian a varios Fortineros reunidos, con una inmensa alegría acumulada en sus rostros, a pesar de los kilometros recorridos. Los Fortineros que vinieron del Interior del país, estaban esperando sus entradas anticipadas. Desde las provincias de Cordoba, Santa Fe, Entre Rios, Chubut, Rio Gallegos, San Juan, Mendoza, Misiones, y ciudades como Bahia Blanca y hasta de paises como Israel, ( se que me debo olvidar de varias localidades más) se hicieron presentes con la V azulada en el pecho, con el fin de conocer el Estadio José Amalfitani y poder dar la vuelta olimpica...
Los nervios aumentaban, pero se palpitaba un clima de Fiesta, la mañana era primaveral, es más aconseje a varios, que se lleven alguna campera por las dudas. Eses calor venia desde adentro, recorriendo las rutas por Velez Sarsfield, con sus familias o amigos de la aventura, para poder llegar a Buenos Aires. A varios les comente, el orgullo que sentia por cada hincha, que no podia, por razones obvias estar cada Domingo alentando al Fortin, se me hizo un nudo en la garganta ver esos niños entusiasmados por dar la vuelta olimpica y a las vez, sorprendiso como sus padres, por ver lo Gigante que es Velez Sarsfield, como Institucion.-

El clima se fue tornando raro, calor, sol, la gente colgaba sus banderas para decir a sus amigos del interior, yo estuve ahi, en la Fiesta de Velez...

La lluvia era predecible, segun los noticieros, pero las piedras no. Miraba la preocupacion de varios hinchas que pensaban que se suspendia, y volver a casa sin nada.

Pero las piedras se descongelaron, la lluvia se fue y reaparecio ese aliento desde todos lados del estadio, hasta el sol se volvio a asomar y vino ese gol, y esos minutos finales apasionados....si señores pueden volver a sus casas Felñices, lo vieron a VELEZ SARSFIELD CAMPEON y los cientos o miles de Kilometros no fueron en vano.

Desde Liniers hasta cada rincon donde exista un hincha de Velez, les mando un abarazo grande. Y Salud por nuestro Club.-

La verdad los admiro...Vamos velez carajo...hasta la Luna no paramos

Leo.-

El Kilómetro 0 fue bien fortinero

Apenas finalizado el partido, los hinchas de Vélez Sársfield festejaron el título en el microcentro

El Kilómetro 0 de la ciudad se fue llenando poco a poco de hinchas fortineros que se reunieron para festejar el título que minutos antes había obtenido el equipo de Liniers. Recordando a sus rivales, la multitud festejó con emoción la hazaña lograda por sus ídolos. “Esto es una alegría total. Creo que el planteo de Gareca fue el mejor y por eso ahora estamos festejando. Aunque los dos equipos jugaron muy bien, Velez aprovechó las oportunidades que tuvo. Para Mendoza, que se reúna a tantos hinchas es muy bueno. Vienen a festejar los grandes, como no vamos a venir nosotros” (Maximiliano Porte). “Haber salido campeones es algo que no se puede explicar, es algo que no tiene palabras y estoy muy feliz. Al partido lo vi por Internet porque es una cábala. Fue un sufrimiento pero por suerte ganamos” (Florencia Ordines). Había alrededor de 70 hinchas que fueron llegando al histórico punto de encuentro provincial. Además, los automovilistas, con sus bocinas, acompañaron los ruidosos festejos del nuevo campeón del fútbol argentino

Fuente: Losandes-online

Vélez ya es un grande, más allá de las polémicas

Puede cuestionarse este Torneo Clausura ganado por Vélez Sársfield. Algunos dirán que no fue el mejor. Que Huracán tuvo un juego más vistoso, o que Lanús fue el equipo más parejo de la temporada y ue acaso Vélez haya sido más sólido y con una mejor defensa. Es cierto que el partido definuitorio entre Vélez y Huracán fue demasiado irregular, primero con la polémica sobre si debía jugarse con o sin público, luego con la caída de granizo, que suspendió el partido por un cuarto de hora. Y finalmente con demasiados fallos polémicos del árbitro Gabriel Brazenas, que para colmo falló (en el sentido de equívoco, no en el sentido jurídico) en casi todos. Porque fue válido el gol de Eduardo Domínguez para Huracán (no había fuera de juego), porque no fue válido el decisivo gol de Maxi Moralez por falta de Larrivey al arquero Monzón, porque fue dudoso que la mano de Otamendi haya sido fuera del área, y porque hubo un penal no cobrado para Vélez por falta de Arano a Cubero. Demasiados errores para un partido tan importante que bien pudo darle el ansiado título a Huracán y tal vez hubiera cambiado buena parte de la historia reciente del "Globito", que se animó a jugar un fútbol denostado por el monopolio del discurso único y simplista, que sólo sirve ganar. Ya nos ocuparemos de eso en el blog.Aquí, en cambio, nos queremos referir a los últimos quince años de Vélez, que lo consolidan deportivamente como un club grande del fútbol argentino, porque desde lo institucional uya estaba posicionado allí.Con este título del Clausura 2009, Vélez pasa a alcanzar a Racing Club a nivel local y lo supera en títulos internacionales, colocándose en la quinta posición en el escalafón histórico, por detrás de Boca, River, Independiente y San Lorenzo, sumando títulos locales e internacionales.Pero no es sólo un dato estadístico. Vélez llega a esta posición cuando en 1993, hace apenas 16 años, se encontraba con un solo título local (1968) y ninguno internacional, cuando Racng tenía apenas un título local menos que hoy. ¿Qué fue entonces lo que pasó? simplemente, que en Vélez desde hace mucho que se están haciendo las cosas bien. Vélez sigue, aún con los lógicos cambios de paradigma del siglo XXI, con la línea dirigencial trazada por el dirigente por antonomasia del fútbol argentino, José Amalfitani. Y cuando todos los clubes compran y venden jugadores manejándose con intermediarios en confusas operaciones, Vélez viaja con sus propios dirigentes y negocia de club a club. Y apuesta siempre por entrenadores serios, como ahora con Ricardo Gareca, que siempre mantuvo tranquilidad y un elogiable perfil bajo, y quien jamás renunció a jugar al fútbol, con un esquema acorde a los jugadores que tiene, que a veces apostó a redoblar el ataque en algunos partidos (contra Colón en Santa Fe, contra San Martín en Tucumán). Y también apostó por un manager con el sentido común de Chritian Bassedas.Si algo marcó la temporada que finaliza, la 2008/09 es el inicio del efecto de las economías de los clubes en los resultados deportivos. Vélez y Lanús, dos de los clubes administrados con mayor prolijidad, terminaron arriba, uno como campeón, el otro como mejor equipo de la temporada. Y River Plate o Independiente, desquiciados en sus arcas y con sus maniobras, terminan un pésimo año, con el primero terminando último por primera vez en su historia en el Apertura, y el segundo que hubiera descendido de haberse jugado los torneos largos de 38 fechas como en tiempos pasados.Volviendo al partido final entre Vélez y Huracán, cierto es que los fallos perjudicaron a Huracán (también es cierto que el arquero Monzón pago caro el privilegiar la viveza criolla de quedarse en el suelo durante la falta de Larrivey cuando bien pudo haberse incorporado ante la duda de si iba a ser cobrada la falta del delantero), pero los dos equipos merecían ser campeones, cada uno con su juego. Por eso el tema es estar arriba, tener un equipo competitivo, llegar a posiciones privilegiadas. Luego, el fútbol es impredecible, aunque nos sigan haciendo creer que se puede tapar el cielo con un pañuelo. Uno es el campeón, el otro quedará en la historia de cualquier modo.

Publicado por Sergio Levinsky en 6:19

lunes, 6 de julio de 2009

El cielo se tiñó de azul y blanco

Los jugadores de Vélez festejaron hasta altas horas el título del Clausura.

BUENOS AIRES.- Interminables fueron los festejos del pueblo velezano una vez finalizado el encuentro y con la certeza de ser los campeones del fútbol argentino. Gran cantidad de hinchas ingresaron al campo una vez culminado el cotejo para abrazarse con sus jugadores, haciendo estéril el intento de la Policía de frenar a los fanáticos.Jugadores e hinchas, confundidos en abrazos, dieron la vuelta olímpica entonando el tradicional "dale campeón" e hicieron delirar a los miles de fanáticos que coparon el estadio "José Amalfitani.Poco les importó a los jugadores de Vélez la baja temperatura, y semidesnudos no pararon de gritar y saltar, bajo un manto de papelitos azules y blancos lanzados por una máquina dispuesta para los festejos.En la maraña de futbolistas en pleno festejo se vio a Nicolás Cabrera, Leandro Somoza y Jonatan Cristaldo (todos ellos marginados por diferentes lesiones) en andas de sus compañeros, quienes les otorgaron un rol preponderante durante las celebraciones.Claramente entrada la noche, el cielo de Liniers se iluminó por la batería de fuegos artificiales que acompañaron el festejo. Todos y cada uno de los jugadores desfilaron con el trofeo en sus manos, besándolo y dedicando cada cantito a la gente. "Y ya lo ve, somos campeones otra vez", "me parece que el globo no sale campeón, sale Vélez, sale Vélez si señor", repetían constantemente. Lejos de bajar los decibeles del festejo, los jugadores regresaron al campo. Esta vez el plantel lució una camiseta oficial en la que se estampó la leyenda: "Campeón Clausura 09". (DyN)
AnálisisUn merecido halagoPor Adrián Taccone - DPAPasó mucho tiempo para que Ricardo Gareca pudiera disfrutar las mieles del éxito en el fútbol argentino. Tras su gran paso por Perú, con Universitario, logró el Clausura con Vélez, donde nunca había sido campeón como jugador. El equipo no fue tan lucido ni vistoso como el Huracán de Angel Cappa, pero mostró más solidez y más resto en el partido final. Gareca no dudó en reconocer que el modelo que intentó poner en práctica en Vélez fue el mismo que exhibió Carlos Bianchi en la década del 90. "Cuando llegamos al club teníamos la idea de implementar un modelo similar al de aquel ciclo exitoso. Vélez tiene una característica importante en cuanto a la garra y actitud; les pedí a los muchachos que la conservaran y lo entendieron", expresó el "Flaco", que se inició como entrenador en San Martín de Tucumán.
Postales velezanasPresencia ilustre. Diego Maradona presenció el partido jugado en Liniers. El técnico de la Selección se ubicó en la cabina 3 del estadio "José Amalfitani" y siguió muy atento las instancias del esperado choque.Operativo. Un total de 120 detenidos fue el saldo que arrojó el operativo de seguridad instalado en el estadio de Vélez. Una de las personas demoradas fue atrapada dentro del campo de juego, una vez que el plantel fortinero se disponía a festejar la obtención de su séptimo título a nivel local.Nervioso. Dentro del vestuario y en pleno festejo, la nota de color la dio Fernando Raffaini, titular de Vélez, que reconoció que no observó los minutos finales del partido. "Los viví caminando por el supermercado ubicado en las adyacencias del estadio, no quise mirarlo más porque después del gol de Maxi Moralez sufría demasiado", admitió la máxima autoridad del club de Liniers.Hostigados. Barrabravas de Vélez se acercaron prepotentemente hasta un vallado que rodeó la salida de los vestuarios y despidieron con burlas a los jugadores y al cuerpo técnico de Huracán. Los barras no tuvieron el menor empacho de empujar a la prensa y al ver a Angel Cappa y a sus jugadores comenzaron con los cánticos dolientes: "ahora el tiki tiki se lo meten en el c..."Satisfacción. El volante Franco Razzotti estaba muy contento por la obtención del Clausura. "Haber salido campeón es una alegría enorme. Es una sensación que nunca viví. Nunca me pasó y quiero disfrutarlo de la mejor manera", reconoció el volante, de 24 años.Multitud. Más de 8.000 hinchas de Huracán se dieron cita en el estadio "Tomás Ducó", donde siguieron el encuentro a través de pantallas gigantes. El título que consiguió el equipo dirigido por Ricardo Gareca no opacó el aliento y el agradecimiento a Angel Cappa y sus muchachos por la campaña realizada. Al final, todos aplaudieron a sus jugadores.


Fuente: lagaceta.com.ar

Vélez: el festejó que llegó en una tarde de ciencia ficción

La Argentina es un país que tiene historias que a veces se parecen a la ciencia ficción. El desenlace del torneo Clausura fue dramático y rocambolesco. Fue emocionante. Tuvo episodios de fábula, como la interrupción durante 26 minutos por una intensa caída de granizo. O como el imponente marco de público, con miles de hinchas al borde del hacinamiento, pese a la pandemia de gripe A que aún no logró modificar los hábitos y costumbres del fútbol doméstico. En una tarde insólita, la gloria premió a la solidez y al carácter de Vélez, un campeón con todas las de la ley, que barnizó esa personalidad ganadora en cada paso que dio en el campeonato. Pero también hubo un reconocimiento para Huracán y su estilo de juego, para una derrota que envolvió de dignidad al desconsuelo.
La definición del Clausura se vivió a corazón abierto. Con pálpitos intensos y el único indicio de que todo lo que sucediera no podía apartarse de lo espeluznante y sorprendente. Así fue que a siete minutos del final, Maxi Moralez, con un toque sublime, le dio a Vélez el título que un segundo antes le pertenecía a Huracán. Antes, en el césped, se habían convertido goles que después fueron invalidados y se había pateado un penal que despuntaba a Gastón Monzón como un héroe circunstancial. Más allá de todo, Vélez ganó un partido de esos que forjan el temple. Una batalla que se perfilaba más para el overol que para el fútbol filarmónico.
La extravagante tarde de Liniers, en el fluir de sus acontecimientos, bien pudo asimilarse a una novela en entregas. La primera postal de asombro fue advertir que en la tribuna visitante había muchas más personas que las 4500 que ingresaron con la entrada en mano. La multitud, tanto de Vélez como de Huracán, se olvidó por unas horas que vive en un país sumido en la alerta, que hace equilibrio en el abismo que precede a una emergencia sanitaria. Hubo leyendas ocurrentes en alusión a la pandemia: "Globo, cuidate de la gripe V", ironizaba una bandera blanca con letras azules que colgaba en la platea Sur.
Pese a las recomendaciones del Gobierno, la AFA mantuvo su postura de jugar a toda costa la final. Pero lo que no pudo la gripe A, lo logró un furioso chaparrón de agua y granizo. El cielo abrió sus compuertas y el aguacero fue tan intenso que el partido se interrumpió y obligó al público a refugiarse de las piedras que caían caprichosas desde nubes oscuras y encrespadas.
El juego se detuvo por 26 minutos, aunque los imprevistos siguieron al pie de la letra con su libreto inédito. Mientras que dos personas intentaban inútilmente sacar el granizo del césped, un plateísta de Vélez se cayó al foso de agua. El barrigón con buzo de su club fue socorrido con éxito y, una vez que se reincorporó, ensayó un saludo a la tribuna como si se tratara de una estrella de rock.
Cuando la acción se retomó, el fútbol dominó la escena.Monzón, ese arquero que parece jugar tan tranquilo como si estuviera en el cine, según palabras de Angel Cappa, le atajó un penal a Hernán Rodrigo López. Por entonces, la euforia desenfrenada se manifestaba alegre en la tribuna de Huracán.
Durante el entretiempo, los jugadores descansaron, pero no así los hechos extraordinarios. Marquitos , un reconocido barra brava de Vélez, irrumpió a golpe limpio en la platea Norte. Una discusión sorda e inútil terminó a las trompadas ante la mirada pasiva de tres policías.
Los últimos 45 minutos se vivieron con mayor nerviosismo y tensión. Con el encanto de intuir que la definición se aproximaba con algún toque mágico.
El gol de Moralez avivó la polémica por el arbitraje de Gabriel Brazenas, de muy mal desempeño, permisivo y con fallas groseras y decisivas. Pero tras el festejo alocado de Maxi, brotó la versión más nefasta del ventajismo: el gerente de fútbol de Vélez, Bernardo Beker, habría escondido las pelotas con intención de ganarle minutos al reloj. Cappa se enfureció con esa actitud y casi se toman a las trompadas ante los cientos de cámaras de televisión y fotógrafos que intentaban petrificar un momento vergonzoso.
El caos se acentuó con los jugadores convulsionados y cientos de intrusos que nada tenían que hacer dentro del campo de juego. La situación lo excedió tanto a Brazenas que en un instante vio que a su lado una señora mayor crispaba aún más los ánimos incitando a los plateístas a reaccionar contra el banco de suplentes de Huracán. La mujer se llama Beba San Félix y es empleada del departamento de Relaciones Públicas del club de Liniers. Como ella, había muchas personas más.
Estos nuevos disturbios llevaron al referí a adicionar ocho minutos y prolongar la agonía de la definición. Huracán estuvo cerca de alcanzar el empate en una acción confusa e insólita en el área chica de Germán Montoya, pero el azar no acompañó al Globo.
Al final del partido lo precedió una invasión de hinchas que terminó en escándalo. Muchos fueron detenidos por la policía, pero de todos modos la celebración de los jugadores estuvo poblada de intrusos. La vuelta olímpica se pareció a una corrida de toros, con caídas, golpes y empujones. Ni siquiera el arco soportó tanta brusquedad y se quebró cuando jugadores e hinchas se subieron al travesaño impulsados por la felicidad.
La organización tomó nota del descontrol y al menos preparó como se debe la entrega del trofeo. El capitán Víctor Zapata tomó con las manos la copa del Clausura y la elevó con ímpetu, con desahogo y el gozoso placer de sentirse campeón. Sebastián Domínguez se posaba a su lado, aún con la cara ensangrentada por un proyectil que provino de la tribuna de Huracán.
La fiesta velezana continuó en los vestuarios, el nuevo escenario de los desbordes y la irracionalidad de los hinchas. La barrabrava y otros simpatizantes irrumpieron con violencia en la zona donde trabajaba la prensa. Allí, insultaron a Cappa y a los jugadores de Huracán cuando intentaban abandonar el estadio José Amalfitani. Hubo robos, corridas y se vivieron momentos de tensión con algunos periodistas. En un primer intento, la policía no pudo disipar el foco de conflicto, después resuelto con la intervención del ex presidente del club Raúl Gámez. Insólito: una orden casi imperceptible del ex dirigente bastó para que los hinchas despoblaran el pasillo y la puerta del vestuario.
La celebración recorrió las calles de Villa Luro hasta la madrugada. El pueblo velezano incorporó en los últimos años una cultura de campeón que se demuestra en la juventud de muchos de su hinchas. Vélez festejó su séptimo título local e igualó a Racing en una tarde que rayó la ciencia ficción. En una tarde que fue inolvidable.
Hubo unos 120 detenidos por invadir la cancha Cerca de 120 hinchas fueron detenidos por invadir el campo de juego y quedaron demorados en la Comisaría 44a, según informaron fuentes del Subsef. Participaron del operativo de seguridad unos 950 policías.
Por títulos, ya está entre los grandes Con su séptimo título, Vélez alcanzó a Racing entre los equipos más ganadores de la historia del fútbol argentino. Los primeros cuatro lugares los tienen River (33), Boca (23), Independiente (14) y San Lorenzo (10). Ya se metió entre los cinco grandes.

Fuente: news.Yahoo.com.ar

Vélez Sarsfield campeón

En un partido caliente el Fortín venció por 1 a 0 a Huracán con un polémico gol de Maxi Moralez cuando faltaban siete minutos para el final y se consagró por séptima vez en su historia. Rodrigo López había errado un penal en el primer tiempo para los de Gareca, que terminaron con diez por la expulsión del propio Moralez.

Vélez Sarsfield se convirtió este domingo en el nuevo campeón del fútbol argentino tras vencer en el partido decisivo a Huracán por 1 a 0 con un gol del enganche Maximiliano Moralez cuando faltaban siete minutos para terminar el partido.

Fue una final que tuvo de todo. Suspensión durante más de media hora por una fuerte lluvia de granizo, un penal errado, un expulsado( Maxi Moralez), piñas e insultos sobre el final y discusiones entre los integrantes de los bancos de suplentes, pero, sobre todo, mucha polémica: le anularon mal un gol al Globo cuando el partido iba cero a cero y el tanto de Maxi Moralez, según los jugadores quemeros, llegó tras una falta del delantero Joaquín Larrivey sobre el arquero Gastón Monzón.

Antes de la suspensión por las piedras, a los 19 minutos, hubo poca acción: ambos equipos manejaban la pelota en la mitad de la cancha pero carecían de claridad en los metros finales. La más clara fue para el Globo: Eduardo Domínguez cabeceó al gol en soledad un tiro libre pero Brazenas le anuló mal el tanto por una posición adelantada inexistente. Cuando el choque se reanudó, las cosas cambiaron: el Fortín saltó a la cancha con otra actitud y arrinconó a su rival contra las cuerdas.

A los 26 minutos, Juan Manuel Martínez se escapó por la banda izquierda y Carlos Araujo lo derribó dentro del área. Penal bien cobrado por Brazenas. El uruguayo Hernán Rodrigo López, quien fue el goleador del Fortín en el torneo (11), se hizo cargo del disparo con un remate a la derecha de Monzón que se tiró hacia esa esquina y desvió el balón al córner. Del tiro de esquina enviado por Martínez, López cabeceó y Carlos Arano la salvó de cabeza en la línea cuando la pelota se metía.

Vélez siguió dominando el juego sin lastimar a un Huracán, que recién pudo reaccionar cuando faltaban cinco minutos para el descanso. Domínguez, el hombre más peligroso de los qumeros, estrelló un cabezazo en el travesaño y en el rebote, el débil remate de Federico Nieto quedó en las manos de Montoya. En la última del primer tiempo, Matías Defederico hizo una gran jugada individual y sacó un remate que se fue apenas desviado, muy cerca del poste izquierdo de Montoya.
En el complemento, Vélez tomó la iniciativa ya que necesitaba sí o sí el triunfo para dar la vuelta mientras que Huracán se retrasó en el campo de juego. A los 11 minutos, López habilitó cruzado desde la izquierda a Martínez, quien no pudo afirmarse y disparó desviado ante la rápida salida de Monzón.

Vélez iba e iba pero no tenía claridad para vulnerar a Huracán que aguantaba el empate y apostaba a algún contragolpe de Defederico o Pastore, quienes hoy no tuvieron una tarde.

A los 38 minutos, llegó el golpe de nocaut para el Globo: Larrivey chocó con Monzón, quien soltó la pelota y se la dejó servida a Moralez, que remató al fondo de la red para desatar el delirio de la gente de Vélez y la bronca de todo Huracán ya que entendían que el delantero velezano le había hecho foul al arquero.

Maxi, que ya había visto la amarilla en la primera parte, se sacó la camiseta en el alocado festejo y se fue expulsado. Hubo discusiones entre los suplentes. Mucha bronca en Angel Cappa, quien veía como a tan poco del final se le escurría el título de las manos.

Por si fuera poco, quedó lugar para las insólitas e inexplicables recriminaciones de los jugadores de Huracán sobre Larrivey, ex jugador quemero, tras un remate que pudo haber definido el juego. Esta situación desembocó en manotazos que dejaron a Sebastián Domínguez con la cabeza ensangrentrada y a López con un corte en su boca.

Ante tantas supensiones, Brazenas dio trece minutos de descuento. Sobre el final, el Globo pudo haberse quedado con el título pero Montoya la agarró sobre la línea para festejo de Vélez, que logró el séptimo título local de su historia. El Globo, debe esperar.
Fuente: 30noticas.com.ar

LOS FESTEJOS DE VELEZ

Moralez: "Fuimos justos ganadores"

BUENOS AIRES, 6 (NA). - Maximiliano Moralez, autor del gol que le dio la consagración a Vélez en el torneo Clausura de fútbol, confesó anoche que "no esperaba ser campeón tan rápido" con el elenco de Liniers.Moralez, que llegó a Vélez en enero a préstamo por una temporada, destacó que el equipo dirigido por Ricardo Gareca "hizo todo para ser campeón" y fue "muy superior a Huracán"."Después de que erramos el penal se nos hizo difícil manejar el partido, pero pudimos recuperarnos y fuimos justos ganadores", explicó.El ex enganche de Racing dijo que Huracán "hizo un planteo para cerrar el juego", pero Vélez pudo romper el cerco defensivo rival "cuando entró (Joaquín) Larrivey y pudimos abrir el juego".En cuanto a la expulsión, Moralez aseguró que se sacó la camiseta por la alegría que lo invadió y que no se acordó de que tenía una tarjeta amarilla."Sino me echaban iba a pedir el cambio, porque estaba contracturado. Ni pensé lo de la camiseta", reconoció el volante.

EL 7° DEL DT

Ricardo Gareca logró ayer el séptimo título en su trayectoria deportiva, y el cuarto como entrenador tras su coronación con Vélez.En ese sentido, el "Tigre" consiguió como futbolista el bicampeonato colombiano en 1985 y 1986 con América de Cali y luego el Torneo Clausura 1994 con Independiente, en la otra definición que había tenido Huracán mano a mano con un equipo.En tanto, como entrenador llevó a la gloria a Talleres de Córdoba cuando en la temporada 1997/1998 lo sacó campeón de Primera B Nacional y lo llevó a primera división, mientras que en 1999 le dio al elenco cordobés su primer y único trofeo internacional con la consagración en la Copa Conmebol. Gareca también obtuvo un torneo en tierras peruanas cuando el año pasado se adjudicó el certamen de ese país con Universitario.Finalizado el encuentro, el DT, consideró que su equipo estuvo "acorde a la historia" de la institución, al tiempo que destacó la paciencia que tuvieron para manejar el partido.Gareca explicó que cuando llegó al club quería imprimir "la garra y actitud que siempre caracterizó" al elenco de Liniers y la que llevó al conjunto a ganar varios títulos internacionales en la década del noventa."Cuando llegamos a Vélez le pedimos a los muchachos que fueran algo similar a lo que era el equipo en la década del '90 con Carlos Bianchi.Afortunadamente estuvimos acorde a la historia de Vélez", remarcó el técnico campeón. "Estoy emocionado, para mí es algo importantísimo. Me tocó volver al país después de mucho tiempo y la tuve que remar.Agradezco a Christian Bassedas (manager del club), a la dirigencia, que confió en Bassedas y a los jugadores por todo esto", añadió.

Fuente: laopinion-rafaela.com.ar

Festejos del Fortin

Los festejos del plantel de Vélez y sus hinchas no se hicieron esperar y comenzaron apenas terminó el partido, con numerosos "infiltrados", lo que ya parece una costumbre del fútbol argentino.Se metió tanta gente a la cancha que los jugadores de Huracán tuvieron la oportunidad de "sacarse" de encima a varios, por ejemplo Carlos Arano, quien se manoteó con uno, aunque siempre estuvo un joven de conjunto deportivo rojiblanco y pelo largo dispuesto a custodiar a sus muchachos.Incluso el entrenador Angel Cappa se plantó firme frente a los que se querían meter con intenciones non sanctas, pero el muchacho de cabello largo se encargó de repartir todo el tiempo, a veces bien escoltado por la policía.En la confusión del final, los jugadores visitantes arrojaron las camisetas a sus hinchas y eso les sirvió de consuelo a la tremenda frustración. Y los locales dieron rienda suelta a una fiesta que ya estaba preparada.La fe del hincha de Vélez fue total en todo momento, llenaron la cancha, llegaron a hora temprana, ensayaron sus cánticos clásicos y terminaron celebrando. Y viendo los fuegos de artificio que surgieron detrás de la tribuna visitante.Un amplio operativo de seguridad no fue suficiente para impedir la invasión a pesar de que los bomberos arrojaron agua a las dos tribunas. Pero mientras unos ingresaban por los alambrados, los "barras" lo hicieron directamente a través del acceso de vestuarios, por donde un pudieron ingresar, por ejemplo, los periodistas.La policía, dividida en agentes comunes, personal de infantería e incluso vestidos de civil, detuvo a decenas que en un total de cincuenta eran "amontonados" cuando se producía la desconcentración.Las vueltas olímpicas fueron varias, así como el festejo en un estrado, con la copa de aquí para allá y los jugadores se distinguían porque vestían solamente ropa interior.Después siguieron las "rondas" y finalmente, sí, las declaraciones, la hora de las notas periodísticas y los agradecimientos."El Tigre" Ricardo Gareca, hoy consagrado como DT triunfador, se fue a los vestuarios golpeándose el corazón, de cara a la platea norte baja, donde todo era bullicio y alegría.Los visitantes "se bancaron" la derrota con hidalguía y un grupo importante esperó hasta el final, tal vez con la esperanza de ver de nuevo a los suyos recibiendo medalla de plata, acaso desorientados.Ya de noche, los cánticos de victoria siguen por todo Liniers, en la Juan B. Justo, por Rivadavia, en la estación e incluso en el hipermercrcado de enfrente, donde también se cantó por Vélez campeón

Fuente: eldia.com.ar

Festejo "Fortinero" en Río Gallegos

Vélez Sarsfield conquistó hoy un nuevo título en el fútbol argentino, al ganarle a Huracán por 1 a 0 y en Río Gallegos también hubo festejos de unos 20 hinchas “fortineros” y un número similar de fanáticos de Huracán. (Fotos: H. Córdoba).

El gol de “Maxi” Moralez desató la euforia de los hinchas de Vélez Sarsfield en todo el país al ser nuevamente los flamantes campeones del campeonato de Primera División del fútbol argentino.La victoria ante Huracán por 1 a 0 bastó para que en cada rincón del país comiencen los festejos de los numerosos hinchas que volvieron a gritar “campeón” como lo hicieron a mediados del 2005.Y como en aquel momento, un grupo de fanáticos de Vélez se hicieron notar en pleno centro de Río Gallegos, llegando “chochos” de la vida hasta Roca y San Martín para gritar y saltar, al confirmar ser los mejores de todos, incluso superando a un gran equipo como Huracán.Pocos, pero fieles, los hinchas “velezanos” pasaron un buen rato disfrutando de un momento único.Entre ellos, Carlos Manolides, reconocido empresario inmobiliario de la ciudad.Desde el más pequeño y hasta el más “experimentado”, todos los hinchas de Vélez le pusieron la mejor onda a un festejo muy esperado.Con las canciones de siempre, la vuelta y el izamiento de la bandera, se sacaron las ganas de poder desahogarse después de un torneo muy, pero muy peleado.“No me importa nada”, se le escuchó decir a Nicolás en plano festejo, mientras alguien intentaba cargarlo por la escasa cantidad de hinchas “fortineros” que festejaron en Gallegos
Fuente: Tiemposur.com.ar